Los quimioterápicos usados en cáncer, tan caros como inútiles

ntermedia_109_05

Sumarios:

El New York Times y el Wall Street Journal -dos de los principales diarios estadounidenses- dedicaron en 2008 espacios importantes en sus páginas para expresar su preocupación por el elevado precio de los quimioterápicos que los oncólogos usan para tratar el cáncer -prohibitivos para todo enfermo que carezca de seguro- y, sobre todo, para afirmar que en muchos casos además no se justifica su uso porque los beneficios que se consiguen son muy escasos. Reconociendo así lo que en esta revista llevamos años aseverando: lo único que se consigue con ellos –y sólo a veces- es prolongar la existencia unos meses y a costa normalmente de una calidad de vida muy inferior. Porque ninguno ha demostrado jamás que permita superar un cáncer.

Sumarios:

¿Qué quieren decir los oncólogos -y los laboratorios- cuando afirman que un medicamento “funciona” en casos de cáncer? ¿Que gracias a él los enfermos pueden superar la enfermedad? En absoluto. Lo que quieren decir es que puederalentizar o detener el crecimiento del tumor” aunque lo cierto es que antes o después suele volver a crecer o termina apareciendo en otras zonas.

Los fármacos usados en Quimioterapia por los oncólogos sólo “logran” prolongar la vida unas semanas o un par de meses –en el mejor de los casos- y normalmente a costa de empeorar enormemente la calidad de vida de quienes los usan. Y para tan exiguo y discutible “logro” los estados abonan auténticas millonadas a los laboratorios.

¿Quiénes y con qué razones reales -científicas y médicas- deciden que el estado subvencione los quimioterápicos usados por los oncólogos? ¿Y por qué nuestros representantes permiten además que se abonen por ellos precios inconcebiblemente desorbitantes cuando sus resultados son, sencillamente, ridículos?

Podría darse la paradoja de que el lamentable y vergonzoso negocio del cáncer se les hunda a quienes viven de él por los incontables y manifiestos abusos cometidos al poner los precios.

Los laboratorios ingresan hoy por los inútiles fármacos con que tratan el cáncer 34.600 millones de dólares al año. Hoy ocupan ya el segundo lugar en el ranking mundial tras los “reguladores del colesterol” (fármacos, por cierto, tan inútiles y peligrosos como los quimioterápicos).

Hay oncólogos que creen de verdad que cuando no hay ya nada que ofrecer a un enfermo -a su juicio, por supuesto- su obligación ética es proporcionarle hasta quimioterápicos que jamás se han probado siquiera en los tipos de cáncer que padece. ¡Como si envenenar el organismo de un enfermo con todo tipo de productos altamente tóxicos pudiera ayudarle! ¡Como si no supieran que todos los enfermos de cáncer tratados con ellos terminan muriendo antes o después!

No existe un solo ensayo clínico en el mundo sobre producto quimioterápico alguno que haya logrado la curación de un solo caso de cáncer. Luego, ¿cuándo va a desprogramarse a los oncólogos? ¿Cuándo se les va a atender psicológicamente para intentar remediar el auténtico lavado de cerebro al que han sido sometidos por la industria farmacéutica?

Este reportaje aparece en
109
109
Octubre 2008
Ver número