Máquinas de recuperación de la movilidad

 

Miles de personas acuden diariamente a los hospitales públicos para hacer rehabilitación a causa de algún accidente o de una enfermedad incapacitante… usando tanto métodos como maquinarias obsoletas. ¿Por qué? ¿Cuál es la razón de que requiriendo inversiones ridículas en comparación con el gasto farmacéutico no se adquieran? Vamos a hablar de ello. Y empezaremos con una máquina –la Ex N’Flex- que ha demostrado su utilidad en casos de hemiplejía, esclerosis múltiple, Parkinson, Alzheimer, distrofia muscular, parálisis cerebral y otras enfermedades.

Caminar, correr, nadar, montar en bicicleta y, en general, el ejercicio regular es esencial para disfrutar de una buena salud y mantener la flexibilidad y movilidad de las extremidades. Incluso aquellas personas que a causa de un accidente de tráfico, una lesión de trabajo o una enfermedad incapacitante tienen su movilidad disminuida han de hacer ejercicio a diario. De ahí que los hospitales públicos dispongan de profesionales y de maquinaria especialmente concebida para la rehabilitación o mantenimiento de la movilidad de estas personas durante su convalecencia.

Pues bien, las técnicas y maquinarias de rehabilitación que se utilizan mayoritariamente en nuestro país parecen obsoletas si se comparan con las máquinas de ejercicio activo/pasivo que se están utilizando en centros sanitarios públicos de países como Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Australia o Nueva Zelanda, entre otros. Máquinas de ejercicio terapéutico -como la Ex N’Flex, de la que nos ocupamos en este artículo- merced a las cuales las personas con extremidades dañadas tienen mayores posibilidades de hacer ejercicios diarios y mejorar así su calidad de vida. Con resultados especialmente notables en el tratamiento de enfermos de hemiplejía, esclerosis múltiple, Parkinson, Alzheimer, distrofia muscular o parálisis cerebral pero también en casos de diabetes incapacitante, artritis, lesiones de espalda y sobrepeso.

Todo lo cual sería posible si nuestros hospitales públicos accedieran a ellas mediante una inversión que resulta además ridícula si se la compara con el desorbitado e injustificado gasto farmacéutico en medicinas, muchas de las cuales no curan nada.

¿QUÉ TIPO DE MÁQUINAS SON LAS “EX N’FLEX”?

Ex N’Flexes el nombre de un grupo de aparatos eléctricos que permiten combinar el ejercicio activo –en el que la persona realiza parte del esfuerzo- y el pasivo -que se caracteriza porque es la máquina quien hace todo el “esfuerzo” mediante un motor-. Cuando se opta por el ejercicio pasivo la persona se puede relajar mientras el motor eléctrico proporciona a sus brazos o piernas –sujetos con cintas de velcro- un movimiento lento, predecible y orbital parecido al que se hace al montar en bicicleta. En el panel de control de la máquina el propio individuo puede establecer la dirección y velocidad del pedaleo. En cuanto al ejercicio activo, se precisa que la persona en cuestión tenga algún resto de movilidad en sus extremidades ya que será ella misma quien haga rotar los pedales con la fuerza de sus propios músculos.

Estas máquinas –pensadas para uso profesional en hospitales, residencias, clínicas, centros de rehabilitación, etc.- fueron diseñadas y creadas en 1991 por Vera Ablack y el doctor Errol Gray, dos auténticos expertos en la materia. Ablack ha sido durante 30 años diseñadora en el Departamento de Ingeniería Médica del Instituto Nacional de Investigación de Canadá mientras el doctor Gray es licenciado en Medicina Física por la Universidad australiana de Sydney.

“Las máquinas de ejercicio activo/pasivo como la Ex N’Flex son–afirma el doctor Gray- el punto de partida de un nuevo concepto de tratamiento para traumatismos. Están diseñadas para cubrir las necesidades pasivas y para posibilitar el ejercicio activo, si procede, de personas con poca o nula movilidad y se pueden combinar con fisioterapia. Así, cuando el individuo se cansa la máquina puede pasar a trabajar en modo pasivo hasta el próximo intento de ejercicio activo. Esta facilidad activa/pasiva asegura que los músculos que están trabajando se fortalezcan mientras que los no operativos se mantienen flexibles”.
Estas máquinas incorporan además un sistema automático por el cual el aparato se apaga inmediatamente si el grado de resistencia al movimiento del brazo o de la pierna del paciente es excesivo a causa de, por ejemplo, un espasmo muscular. Así, el paciente no sólo hace ejercicio sino que tiene la tranquilidad de que lo hace de forma segura.

DISTINTOS MODELOS

En España se comercializan ya dos modelos de estas máquinas. Uno es el EF-100, pensado para el ejercicio terapéutico de los músculos, articulaciones y tendones de brazos, torso, hombros y espalda. El otro es el EF-250 y es útil para ejercitar las extremidades inferiores de personas con poca o ninguna capacidad de deambulación o pedestación.

Como decimos, Ablack y Gray diseñaron el modelo EF-100 para los casos en los que el paciente tiene poco o ningún control sobre los brazos, hombros y movimientos del tórax. En modo pasivo, su motor eléctrico hace girar el brazo y el hombro con movimientos lentos, circulares y predecibles. En el modo activo la persona puede ejercer un esfuerzo sobre la manivela y así aumentar la fuerza y resistencia muscular de su hombro y brazo.

Además, para facilitar el ejercicio la máquina EF-100 puede ser colocada en tres posiciones –vertical, horizontal y en 45º- lográndose así una amplia gama de movimientos para la parte superior del cuerpo. Y cuenta, asimismo, con un ajuste de altura que permite su uso desde cualquier silla.

En cuanto al modelo EF-250 está pensado para tratar gran variedad de incapacidades para andar y resulta muy útil para quienes tienen poco o ningún control sobre las extremidades inferiores. En modo pasivo, un motor eléctrico hace girar las piernas de manera orbital similar al pedaleo; en modo activo, la persona en cuestión es quien realiza el esfuerzo y hace girar los pedales con el consiguiente aumento de la fuerza muscular de sus piernas.

¿CÓMO SE USAN?

En la mayoría de los casos -depende de la situación física de cada paciente- estas máquinas pueden ser utilizadas a diario o, incluso, varias veces a lo largo del día. Sin embargo, algunas personas puede cansarse mucho o sufrir dolores musculares en las primeras sesiones por lo que lo más oportuno y beneficioso en tales casos es hacer los ejercicios cada dos o tres días hasta que las extremidades dañadas se acostumbren a la actividad.

También se recomienda que durante la primera semana las sesiones no duren más de seis minutos y se opte por el modo pasivo. Ello permite al cuerpo acostumbrarse a movimientos que, probablemente, el paciente no haya experimentado en mucho tiempo. Tras esa semana inicial y una vez que la persona se haya adaptado sin problemas al patrón de movimientos, es decir, una vez que se haya logrado disminuir el grado de rigidez y se haya mejorado la flexibilidad de los tendones, músculos y articulaciones será posible ya alargar gradualmente la duración de cada sesión hasta llegar a un máximo de 30 minutos e intentar, si es posible, el modo activo.

En todo caso, lo importante es que la mitad del tiempo el ejercicio sea hacia delante –es decir, que se pedalee como si se quisiera avanzar- y la otra mitad hacia atrás –como si se retrocediera-.

Para empezar, la velocidad elegida debe ser lenta elevándola poco a poco según la evolución y resistencia del propio paciente.

En cuanto a las instrucciones de uso de estas máquinas son muy sencillas. Basta con sentarse, ajustar la altura de la máquina, colocar el brazo o las piernas en los soportes y sujetarlas con las tiras de velcro. Sólo hay que asegurarse de que la extremidad tratada esté ligeramente doblada y no completamente extendida cuando el soporte se encuentra en la posición más lejana. Luego se enciende y apaga la máquina lentamente hasta completar una rotación, se comprueba que está en la posición adecuada y se completa una segunda rotación para constatar que el usuario no experimenta ningún malestar. A continuación se ajusta el interruptor de velocidad a la posición deseada y se deja trabajar a la máquina. Eso sí, para lograr mejores resultados es aconsejable hacer los ejercicios dedicando el mismo tiempo a ambas direcciones. Cuando la sesión haya terminado basta con apagar la máquina, quitar las cintas de sujeción del brazo y desenchufarla.

EFICACIA BAJO ESTUDIO

Cabe añadir que poco tiempo después de su lanzamiento estos aparatos fueron sometidos a un riguroso estudio por parte de médicos del Arnprior & District Memorial Hospital de la ciudad canadiense de Ontario. La investigación se prolongó durante un año y en ella participaron 23 pacientes con diferentes dolencias que limitaban -o, incluso, imposibilitaban- los movimientos de sus brazos y piernas. Se trataba de saber si los equipos Ex N’Flex mejoraban la calidad de vida de estos pacientes. Los resultados fueron los siguientes:

-El 100% de los pacientes experimentó un aumento de su nivel de energía.
-El 83% aumentó su equilibrio.
-El 87% mejoró su actitud mental.
-El 61% incrementó el control del intestino y la vejiga.
-El 48% perfeccionó el movimiento de brazo y/o mano.
-El 48% mejoró la coordinación ojo/mano.
-El 70% experimentó un incremento en su movilidad.

En resumen, cada una de las 23 personas que participaron en el estudio -y que se ejercitaron a diario con estas máquinas durante un año- experimentó al menos un 48% de mejoría en los criterios que se estudiaban. Además, los investigadores destacaron los positivos efectos que estos logros tuvieron sobre la autoestima y la calidad de vida de los pacientes. Por todo ello se consideraron los resultados como muy exitosos.

¿Mostrarán nuestras autoridades sanitarias alguna vez interés en hacerse con este tipo de aparatos teniendo en cuenta su contrastada utilidad terapéutica? Porque es difícil entender su falta de interés cuando este tipo de máquinas podrían contribuir notablemente –por sí mismas o con ayuda de un fisioterapeuta- a que personas con movilidad limitada -por razón de edad, de alguna enfermedad incapacitante o de una situación temporal de incapacidad- puedan mantenerse en forma.

L. J.

Recuadro


 

Ex N’Flex y salud

Son muchos y muy variados los beneficios para la salud que se han contrastado con la utilización de estas máquinas de ejercicio terapéutico. Entre ellos, que:

-Aumenta la fuerza y la resistencia así como la flexibilidad y el movimiento de los miembros.
-Favorece la circulación sanguínea y la oxigenación.
-Reduce los espasmos, los edemas, el dolor y la rigidez en las extremidades de los usuarios.
-Mejora el funcionamiento y control del intestino y de la vejiga.
-Aumenta la energía y la capacidad aeróbica.
-Mejora el equilibrio en los pacientes con capacidad ambulatoria.
-Mejora el estado de todo el organismo.

 


 

Aplicaciones terapéuticas

Los Ex’N Flex se emplean actualmente en numerosos hospitales públicos de Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Gran Bretaña, México y Puerto Rico para el tratamiento de:

-Hemiplejía, Paraplejia, Cuadriplejía, Apoplejía, Esclerosis múltiple, Parkinson, Alzheimer, distrofia muscular, recuperación postoperatoria, parálisis cerebral, lesiones de la médula espinal, lesiones de espalda, artritis, traumatismo craneoencefálicos, derrames cerebrales y sobrepeso.
Además se emplea para la rehabilitación de los músculos o articulaciones tras un accidente y para la ejercitación de ancianos y/o personas que deban hacer ejercicio moderado. 

 


 

E-Cycle: máquina de ejercicio terapéutico para casa

Además de los Ex N’Flex existe otra máquina de ejercicio terapéutico doméstico, el E-Cycle, que permite a las personas con movilidad reducida tanto en brazos como en piernas combinar el ejercicio pasivo y activo en su propia casa ya que, aún teniendo altas prestaciones, es más económica. Dispone -como las demás- de un motor eléctrico que, en el modo pasivo, mueve las extremidades del paciente con un movimiento orbital idéntico al pedaleo. En el caso de la terapia de brazos el E-Cycle sólo permite este movimiento circular. En el modo activo, la máquina permite además hasta cuatro niveles distintos de resistencia para aumentar la fuerza de los músculos de las extremidades tratadas.
En cuanto a las aplicaciones de este aparato doméstico cabe destacar que resulta muy útil para la ejercitación de personas de la tercera edad y para la recuperación de personas convalecientes o temporalmente incapacitadas. Pero también se ha observado que es eficaz en el tratamiento de apoplejías, artritis, obesidad, lesiones medulares o cerebrales, enfermedades neurológicas, obesidad y diabetes además de mejorar la salud física y mental en general.
 

Este reportaje aparece en
53
Septiembre 2003
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