Se cura de un cáncer grado III en sólo un mes… ¡con hipnosis!

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Ángel Mateo Blanco -62 años- se dio cuenta un día de que orinaba sangre. Comenzaba así un ir y venir que terminaría con un preocupante diagnóstico: cáncer. Técnicamente, un “carcinoma de células transicionales grado III que infiltra la capa muscular”. Y tras extraerle el tumor los especialistas sólo le dejaron una salida: extirparle por completo la vejiga y la próstata haciendo una desviación urinaria a la piel o al recto y seguir luego un tratamiento con quimioterapia. Ángel Mateo se negó a tanto destrozo físico y psicológico optando por tratarse el cáncer con ¡hipnosis clínica! generando mentalmente hipertermia. Un mes después el Instituto Valenciano de Oncología confirmaría que el cáncer había desaparecido.

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A Ángel Mateo le desapareció el cáncer que padecía sometiéndose sólo a cinco sesiones de hipnosis en las que se recreó mentalmente una situación de hipertermia en la zona afectada.

No investigar la causa de que un cáncer pueda desaparecer mediante una técnica terapéutica como la hipnosis -de la que la mayoría desconoce casi todo- esconde sólo miedo, soberbia o ambas cosas. Pero, sobre todo, denota una actitud acientífica.

Al médico que operó a Ángel Mateo de su tumor maligno no le interesó en absoluto saber cómo era posible que el cáncer hubiera desaparecido sólo con un tratamiento hipnótico.

Según el hipnoterapeuta Jesús Genaro, con hipnosis se consigue remitir el 75% de los melanomas localizados, a veces incluso cuando afecta ya a una glándula o al tejido muscular.

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Octubre 2003
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