Singular aparato terapéutico producto de la aventura aeroespacial Rusa: el Milta

El Magneto-Infrarrojo-Láser Terapia (MILTA) es el resultado de las investigaciones y hallazgos de un grupo de científicos y médicos rusos especializados en Medicina Aeroespacial para resolver los problemas de salud de los cosmonautas mientras estaban en el espacio. Hablamos de un dispositivo que aúna en un único aparato cuatro agentes físico-energéticos interactuando de forma sinérgica: un campo magnético constante, una luz roja visible pulsada, una emisión de luz infrarroja no coherente y una luz láser infrarroja coherente monocromática pulsada y concentrada. En suma, cuatro posibilidades terapéuticas actuando de forma sinérgica y de gran utilidad en gran número de patologías.

Cuando desde el presente contemplamos algunos métodos terapéuticos de nuestros ancestros -a pesar de la comprensión que podamos manifestar- no dudamos en calificarlos de bárbaros. Pues bien, no les quepa duda a médicos, cirujanos y demás profesionales de la salud que algún día alguien, desde la atalaya de un futuro quizás no muy lejano, dirá lo mismo de nosotros y de nuestra “avanzada” terapéutica incapaz de evitar someter a métodos invasivos de diagnóstico y tratamiento a nuestros organismos enfermos. El futuro, pese a quien pese, llegará, llamará a la puerta, se quedará y se hará viejo junto a nosotros mientras los actuales métodos de tratamiento se vuelven obsoletos. Solo que en muchos casos ese futuro está ya aquí.

Mientras controlaba el pulso del paciente con una mano Julio Alonso -director del Centro de Medicina Natural Itaka en Madrid- acercó a su cuerpo con la otra un pequeño dispositivo conectado a una unidad de control cuyos indicadores estaban todos escritos en ruso. Luego acercaría y alejaría la luz roja que salía del mismo en torno a la zona tratada moviéndola ora hacia arriba, ora hacia abajo, buscando los lugares de mayor influencia energética según el pulso del paciente revelaba, aunando así con tan simple gesto terapéutico la energética Medicina Tradicional China y la moderna Medicina Cuántica a través del Magneto-Infrarrojo-Láser Terapia (MILTA), un instrumento fruto de la alta tecnología aeroespacial rusa.

Hace mucho tiempo que el MILTA –nos comentaría Alonso- se utiliza en todos los hospitales rusos, desde que se creó para la Agencia Espacial. Al principio fue una terapia de élite sólo para los astronautas pero una vez comprobada su eficacia pasó a formar parte de la medicina hospitalaria de tal manera que en los hospitales se utiliza actualmente de forma habitual. Y no ya en las unidades del dolor sino en toda clase de patologías con el fin de ahorrar en medicamentos. Sale más barato aplicar diez o quince sesiones con el MILTA que mantener el consumo de medicamentos mucho tiempo. Por eso en la medicina rusa es algo muy normal el uso de distintos métodos a base de fotones y entre ellos el MILTA es de los mejor considerados”.

Debemos recordar que para la Medicina Cuántica toda enfermedad, mucho tiempo antes de manifestarse físicamente, provoca un desequilibrio energético-informacional a nivel celular. Como ya en otras ocasiones hemos explicado en la revista las células del cuerpo constituyen centrales eléctricas interrelacionadas, sistemas bioeléctricos que cuando se alteran provocan errores a nivel bioquímico y, en consecuencia, un daño continuo que de no ser corregido termina por provocar la aparición de una enfermedad orgánica, detectable ya -entonces sí- por los métodos de diagnósticos usados habitualmente. Desequilibrio energético inicial que puede estar provocado por multitud de factores: estrés emocional, exceso de radicales libres, consumo de tóxicos, deficiencias nutricionales, contaminación medioambiental originada por torres de alta tensión, transformadores, antenas, teléfonos móviles y ordenadores, etc.

La Medicina Cuántica o Bioenergética sostiene, en suma, que la medición de ciertos parámetros eléctricos en determinados puntos del cuerpo permite identificar cualquier patología en su fase inicial, antes pues de que manifieste a nivel orgánico. Y que la terapia con fotones, láser o incluso ondas electromagnéticas -modalidades ecológicamente limpias de información electromagnética- permite restaurar el campo de información celular del paciente, devolver el equilibrio al organismo y restablecer la salud.

El MILTA

A comienzos de los años noventa del pasado siglo XX, en plena desintegración de la Unión Soviética, Mijail Gorbachov y George Bush firmarían los acuerdos START (Tratado de Limitación y Reducción del Armamento Estratégico Ofensivo) en nombre de sus dos países y fueron muchos los científicos que entendieron que su futuro profesional, finalizada la Guerra Fría, no estaba ya en el ámbito de la tecnología militar produciéndose así una enorme migración de talentos hacia otros campos de la Ciencia, entre ellos el de la salud. Fue el caso, entre otros, de un grupo de investigadores especialistas en técnicas aeroespaciales del Special Design Bureau of the Moscow Power Engineering que se reunieron para sumar sus conocimientos técnicos al trabajo que se había estado realizando en Medicina Aeroespacial en busca de métodos de diagnóstico y tratamientos con que atender las patologías sufridas por los cosmonautas -osteoarticulares, respiratorias, digestivas, circulatorias, disfunciones del sistema nervioso, hipotonía muscular, etc.- con el objetivo final de trasladar esos resultados al resto de la sociedad. Y de ahí que constituyeran una nueva compañía, la Humanitarian Information Technology Design and Production Company, que posteriormente sería conocida como MILTA- PKP GIT AG y pronto se convertiría en uno de los principales centros de desarrollo de Medicina Cuántica y dispositivos terapéuticos del mundo. De forma paralela nacería en Rusia la Asociación de Medicina Cuántica (www.kvantmed.ru/engl/about.html) que hoy integra a más de 50 compañías, empresas y organizaciones cuyo primer objetivo es el desarrollo para la práctica médica de métodos de diagnóstico y tratamiento medioambientalmente limpios, no invasivos e indoloros que permitan llegar a prescindir de los medicamentos.

En suma, en 1992 ya estaba en el mercado el primer dispositivo MILTA equipado con láseres semiconductores infrarrojos, diodos emisores de luz infrarroja y campos magnéticos constantes. Y aunque los resultados obtenidos en el tratamiento de una amplia gama de patologías fueron ya sorprendentes desde el principio el dispositivo no ha dejado de ser mejorado. Al punto de que formó enseguida parte habitual de los métodos de preparación y tratamiento de deportistas de alto nivel de los países del Este y desde allí pasó al resto de Europa, especialmente a Francia. En 1998, por ejemplo, formó parte del material utilizado para tratar a los futbolistas de la selección francesa que ganó la Copa del Mundo en París. Y después ha sido utilizado por numerosos equipos en distintas competiciones, entre ellas las de ciclismo profesional. Fue el caso del equipo CSC de Iván Basso quien en la propia página del distribuidor francés del MILTA -la empresa HDS– reconoce públicamente: “Con MILTA todo fue más fácil en el Tour del 2005 y pude quedar segundo”.

En la actualidad se estima que el MILTA está siendo utilizado en Europa por cerca de seis mil profesionales del mundo de la salud: médicos, fisioterapeutas, osteópatas, ginecólogos, naturópatas, reumatólogos, podólogos, esteticistas, dentistas, acupuntores, etc.

SU FUNCIONAMIENTO

¿Y cómo funciona el MILTA? Pues este dispositivo terapéutico consta de una unidad central a la que están conectadas dos sondas a través de las cuales se aplican emisiones infrarrojas de características diferentes que atraviesan un túnel magnético. Ondas y partículas que proceden de cuatro fuentes diferentes:

  1. Un campo magnético constante.
  2. Una emisión de luz roja visible pulsada.
  3. Una emisión de luz infrarroja coherente monocromática pulsada y concentrada (láser). Y,
  4. Una emisión infrarroja no coherente.

Cabe agregar que la aplicación por separado en distintas terapias clínicas de cada una de estas fuentes cuenta a día de hoy con el suficiente aval científico como para convertirlas en mecanismos terapéuticos que nadie discute. Por resumir, señalaremos como principales efectos en cada caso los siguientes.

-Campo magnético constante (túnel).
De polaridad positiva y de 40 a 60 miliTeslas (entre 300 y 500 gauss). Está constatado que un campo magnético constante inducido puede:

-Mejorar el potencial energético celular.
-Estimular los órganos y el sistema endocrino.
-Activar la producción y circulación de la sangre.
-Mejorar la acción de los emuntorios (eliminación de toxinas).
-Ejercer una acción antiinflamatoria y analgésica.

-Emisión de luz roja visible pulsada. Disminuye la intensidad de los procesos inflamatorios -sobre todo en las zonas con tejido conjuntivo- además de proporcionar una acción cromo-terapéutica y un ligero efecto térmico.

-Emisión de luz láser infrarroja coherente monocromática pulsada y concentrada. Penetra profundamente en los tejidos -hasta 13 cms.- ejerciendo un potente estímulo sobre la circulación sanguínea y sobre el metabolismo de la membrana además de activar los factores neurotransmisores. Sus principales efectos clínicos son:

-La activación de la síntesis de las proteínas.
-La mejoría de la microcirculación.
-Su innegable efecto antioxidante.
-La estimulación de los factores inmunitarios.
-Su acción antiinflamatoria, antiinfecciosa y analgésica.
-La estimulación de los puntos biológicamente activos (puntos de acupuntura y no reflejos).

-Emisión de luz infrarroja no coherente.
Posee una capacidad de penetración menos profunda en los tejidos que la del láser pero un espectro más amplio influyendo sobre el tono nervioso de manera potente. Básicamente:

-Ejerce una acción térmica ligera sobre los tejidos superficiales.
-Mejora la tonicidad neurovegetativa.
-Actúa sobre los intercambios circulatorios.
-Activa la regeneración de los tejidos orgánicos.
-Disminuye la sensibilidad cutánea (analgesia superficial).
-Activa la penetración del rayo láser coherente.

Bueno, pues lo que convierte en singular al MILTA es la sinergia de todas esas acciones. A través del túnel magnético elMILTA pulsa las emisiones de 9 diodos que emiten la luz roja y la luz infrarroja no coherente a la periferia de la zona tratada y la luz láser al centro. En suma, como las emisiones luminosas pasan a través del campo magnético aumentan sus posibilidades terapéuticas de tal manera que la suma de los cuatro parámetros es muy superior a la suma de cada uno de ellos por separado.

POSIBILIDADES TERAPÉUTICAS DEL MILTA

En general –nos señalaría Julio Alonso- los resultados son muy buenos a corto plazo; en tres o cuatro sesiones ya se perciben. Generalmente cuando estos métodos bioenergéticos funcionan lo hacen enseguida y si en cuatro o cinco sesiones no obtenemos resultados cambiamos. Ahora bien, hay algunos casos especiales en los que cuando se aplica la terapia de una manera más protocolizada y no individualizada pueden hacer falta hasta quince o veinte sesiones para ver resultados. Y cuando me refiero a tratamiento individualizado quiero decir que nosotros en Itakatrabajamos mucho con el pulso, con la señal vascular autónoma porque eso nos permite encontrar las frecuencias, las zonas que más necesitan el tratamiento y ello agiliza mucho el procedimiento y evita muchas sesiones”.

Esta terapia plurienergética, por el hecho de ser -entre otras cosas, como ya hemos apuntado- analgésica, antiinflamatoria, cicatrizante, antiinfecciosa e inmunoestimulante se emplea con eficacia en muchas afecciones crónicas o agudas, bien como monoterapia, bien como terapia complementaria y actuando directamente sobre la zona lesionada o por vía refleja. Dicho lo cual agregaremos que las principales indicaciones de la Miltaterapia son:

-Los problemas traumatológicos.
-Las patologías articulares osteoarticulares, tendinosas y de ligamentos.
-La esfera ORL: rinitis, faringitis, otitis, sinusitis, etc.
-La Estomatología: gengivitis, parodontosis, pulpitis, etc.
-La Gastroenterología: hepatitis crónicas, disquinesia biliar, úlceras de estómago o duodeno, colitis, etc.
-La Dermatología: cicatrices, heridas, quemaduras, etc.
-La Endocrinología: estímulo de las glándulas endocrinas.
-La preparación física de deportistas.

Y no son las únicas. V. P. Avdoshin describe en Quantum therapy of nonspecific inflammatory renal, urinary and genital tract diseases using of the RIKTA (MILTA) devices un amplio espectro de beneficios frente a la inflamación renal y las enfermedades del tracto urinario y genital con el MILTA. Y en la misma línea, M. M. Damirov destaca en Applications of multi-factor quantum therapy device RIKTA (MILTA) in gynecology efectos importantes en exámenes clínicos con el uso de pruebas a doble ciego que permiten considerar al MILTA como herramienta terapéutica en las patologías ginecológicas.

Leonid Gusev, Director Médico del Departamento de Cirugía de Rehabilitación del Instituto de Oncología Clínico de Moscú, afirma por su parte en un artículo titulado Eficacia de la terapia láser-magnético-infrarroja en la reconstrucción del pecho después de una mastectomía para tratar el cáncer de mama que el MILTA constituye también un método eficaz, seguro y económico tras muy distintas operaciones plásticas.

Añadiremos que G. M. Kapustina, responsable del Centro Médico de la República Armenia en Yerevan, ha recogido igualmente sus experiencias con el MILTA en La terapia del láser para los síndromes dolorosos miofaciales en pacientes con deformaciones osteoartríticas señalando que más de la mitad de los pacientes tratados con él presentaron una reducción del edema y del dolor, un aumento del movimiento en las articulaciones afectadas y una mejora general del estado de salud.

Y son sólo algunos ejemplos de las posibilidades de una terapia que se encuentra ya, como dijimos, en numerosos centros hospitalarios públicos y privados de la antigua Unión Soviética.

“El MILTA es un recurso muy poco conocido aún en España –nos comentaría Julio Alonso-que integra la eficacia de varias terapias. Nosotros lo usamos de forma habitual en los dolores crónicos y agudos junto con la Auriculomedicina, la Neuralterapia o la Acupuntura. También lo usamos como tratamiento local aplicándolo allí donde se ubica la raíz nerviosa del punto doloroso. ¿Que duele un pie o una rodilla? Pues se aplica en la zona de la columna lumbar que enerva ese pie o esa rodilla, en la metámera y en la raíz nerviosa. Añadiré que en las lesiones mecánicas acorta además notablemente el tiempo de recuperación. Y resulta igualmente eficaz para tratar cicatrices y campos interferentes. Una cicatriz que está produciendo un campo interferente lejano puede llegar a neutralizarse en cinco, diez o quince minutos de sesión aunque siempre habrá focos refractarios que sólo respondan a la Neuralterapia clásica”.

EL TRATAMIENTO 

Mecánicamente hablando las dos sondas del MILTA están unidas a brazos articulados lo que facilita al terapeuta su colocación respecto a la zona a tratar. Y no sólo a nivel externo pues la profundidad de penetración de las ondas y partículas –de 10 a 13 cms- permite tratar también los órganos internos. Dispone además de sondas especiales que amplían sus posibilidades. “Se puede hacer Acupuntura con el MILTA –nos explicaría Alonso- porque el dispositivo posee unas sondas reductoras en fibra de vidrio muy finitas adaptadas para concentrar las partículas sobre los puntos de acupuntura. Se puede hacer Auriculomedicina porque tiene una sonda muy fina para la aurícula. Se pueden estimular los cornetes y las zonas reflejas de la nariz porque tiene igualmente una sonda especial para la nariz. Y se pueden tratar vaginitis y problemas ginecológicos porque tiene una sonda ginecológica. Como se puede aplicar sobre las hemorroides porque tiene una sonda rectal. Posee, en suma, un abanico muy amplio de posibilidades. Eso sí, como utiliza un láser no se puede aplicar cerca de los ojos que deben estar cubiertos por unas gafas especiales o un paño negro. Y tampoco en casos de tumores, embarazos o marcapasos. Hechas estas excepciones el aparato puede usarse en cualquier zona del cuerpo”.

Cabe añadir que el MILTA permite reforzar el efecto de los fármacos y de los productos homeopáticos y fitoterapéuticos. Basta depositarlos sobre un punto de acupuntura o una zona refleja del organismo y emitir sobre ellos las ondas del aparato durante unos minutos. Se expone así el organismo a las frecuencias energéticas de los productos portados sobre las ondas que emite el aparato lo que permite, según los principios de la medicina bioenergética, un mejor aprovechamiento de los mismos.

Terminamos añadiendo que según la Asociación de Medicina Cuántica de Rusia más de quince años de experiencia han demostrado que la aplicación del MILTA permite, entre otras cosas:

-Reducir el número de enfermedades en adultos y niños frecuentemente enfermos a la tercera parte.
-Reducir la duración de estancia hospitalaria en un 32%.
-Reducir el consumo de medicamentos -sobre todo analgésicos- en un 56%.
-Disminuir a la mitad la mortalidad causada por el infarto de miocardio.
-Reducir a casi la mitad el tiempo de sanación de lesiones y fracturas.
-Ayudar eficazmente en muy diversas afecciones, entre ellas la diabetes mellitus, el asma bronquial, la urolitiasis, la parálisis cerebral infantil, la enuresis, el trastorno eréctil, la prostatitis y otras.

En fin, es evidente que el futuro está llamando ya a la puerta. Y si su aplicación permite además reducir el consumo de medicamentos, bienvenido sea.

Sonia Barahona

Este reportaje aparece en
90
Enero 2007
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