Soria Natural, a la vanguardia de la investigación en medicina natural

Soria Naturaldio sus primeros pasos en 1982 y le han bastado menos de 25 años para convertirse en la empresa líder del sector de la Fitoterapia en España y en una de las más fuertes de Europa. Hoy día cuenta con una división fitoterápica, una farmacéutica y otra alimentaria con una plantilla de casi 400 profesionales, dos fábricas –una en Soria y otra en México-, filiales en varios países y más de 700 productos en el mercado. ¿Las claves de ese éxito? Según Antonio Esteban Villalobos, su fundador, un riguroso control de calidad de todo el proceso de fabricación unido a un ambicioso plan de investigación e innovación al que se dedican muchos recursos junto a un laboratorio de vanguardia y a la implicación personal de sus profesionales con la empresa cuyo objetivo es “contribuir a desterrar la imagen de la medicina natural ligada a curanderos y sanadores”.

 “Industrializar los remedios caseros elaborados con las plantas medicinales de las que me hablaba mi padre”.Éste es, según Antonio Esteban Villalobos, un emprendedor perito industrial extremeño que ahora cuenta con 63 años, el objetivo con el que en 1982 puso en marcha en un pequeño pueblo soriano, con escasos recursos pero mucha ilusión, la que desde hace mucho tiempo es la empresa líder de los productos fitoterápicos en nuestro país y la firma española del sector más reconocida a nivel internacional: Soria Natural.

Su sede principal, sus más de 170 hectáreas de cultivos ecológicos propios y sus impresionantes instalaciones –que ocupan más de 25.000 m2– se encuentran enclavados a 1.200 metros en Garray, un pequeño pueblo soriano radicado en las faldas del Monte Urbión -máxima altura de la Cordillera Ibérica- donde nace el río Duero cuyas aguas bañan las tierras de las que la empresa obtiene 70 especies distintas de plantas medicinales que cubren aproximadamente el 70% de sus necesidades de producción. De hecho, el que los cultivos estén a pocos kilómetros y/o a pocos minutos de la fábrica donde van a ser procesados favorece que la planta recolectada llegue fresca y con sus propiedades prácticamente intactas lo cual supone una garantía de la calidad del producto final.

De todo el proceso, desde la plantación y recolección de las diferentes especies en las estaciones precisas y de la manera adecuada para garantizar la máxima calidad y cantidad de sus principios activos hasta la elaboración, investigación, control de calidad, etc., se ocupan –sólo en España- 380 personas entre las que hay médicos, farmacéuticos y biólogos. Si añadimos que en 1982 la empresa contaba con sólo 8 personas nos podremos hacer una idea del crecimiento exponencial que ha experimentado. Pero si a ello  agregamos que la firma dispone de tres divisiones distintas –Soria Natural como marca para el sector de herbolarios; Alecosor dedicada al cultivo, elaboración y comercialización de alimentos ecológicos y Homeosor, su división farmacéutica-, que comercializa alrededor de 700 productos que se elaboran en un laboratorio puntero y de referencia en Europa, que dispone de una extensa red de distribuidores en nuestro país y de filiales en México, Estados Unidos, Portugal y Alemania podremos hacernos una idea de la importancia del ingente trabajo desarrollado por Antonio Esteban Villalobos, un hombre que recuerda con media sonrisa sus duros comienzos mientras nos muestra orgulloso las impresionantes instalaciones de su empresa y nos habla con pasión de los proyectos de investigación en los que están trabajando en estos momentos para seguir mejorando la ya excelente calidad de sus productos.

DETRÁS DE UNA GRAN EMPRESA…

En tierras de la Castilla que caminaba Machado, cerca de las ruinas de la heroica Numancia y junto a la confluencia de los ríos Duero, Tera y Merdancho se encuentra Garray, el pueblo soriano distante a sólo 6 kilómetros de la capital al que Discovery DSALUD se desplazó para conocer mejor la empresa que desde hace casi 25 años pasea el nombre de tan hermosa provincia por todo el mundo. Antonio Esteban Villalobos, con la afabilidad y sencillez que le caracterizan, nos contaría con orgullo no disimulado sus comienzos:

-Llegué a Soria, en concreto a Garray, a finales de la década de 1970 tras trabajar mucho tiempo en el País Vasco como perito industrial que fue lo que estudié. Así que cuando llegué empecé a trabajar como director de una fábrica de cajas de cambios para vehículos industriales pero la empresa no sobrevivió a la fuerte recesión económica que sacudió España en aquella época. El caso es que me quedé en paro y en 1982 decidí crear una empresa por mi cuenta e intentar en aquella lamentable situación económica salir adelante. Pensé en las cosas que me gustaban y en aquellas de las que tenía algún conocimiento y finalmente opté por poner en marcha una empresa que utilizara la propia tierra que pisábamos y los productos que producía de forma natural, concretamente las plantas medicinales que abundan por estas tierras.

-Tenemos entendido que el principal impulsor de este proyecto fue su padre. ¿Estamos en lo cierto?

-Pues sí. Mi padre fue un gran conocedor y amante de las plantas medicinales y desde pequeño me había transmitido la afición. Solía salir con él al campo a buscar plantas y le escuchaba atentamente cuando me hablaba de las características y virtudes de cada una de ellas. Y colegí que los conocimientos que había adquirido de mi padre me resultarían útiles para empezar otra vez. Afortunadamente no me equivoqué y, con mucho trabajo y esfuerzo, logramos sacar la empresa adelante.

-Hoy Soria Natural es una empresa de capital netamente español que es líder del sector de la Fitoterapia en España, que realiza el proceso de fabricación íntegramente en sus instalaciones, que factura millones de euros al año, que da trabajo a muchísimas personas y que posee una red comercial que se extiende fuera de nuestras fronteras. Pero, díganos, ¿cómo fueron los comienzos?

-Imagino que como los de cualquier persona que acaba de quedarse en paro, se encuentra sin apenas recursos, vive en un pueblo pequeño y tiene que reconducir su vida laboral por caminos que no son los de su especialidad. Recuerde que yo soy perito industrial. Lo de las plantas medicinales era sólo una afición transmitida por mi padre. Y en mi caso contaba con recursos bastante precarios. De hecho disponía de los consejos de mi padre, la ayuda de mis hermanos, 2 hoces, una pequeña nave industrial y 300.000 pesetas (1.800 euros) que me prestaron mis suegros. Bueno, y una fuerte determinación para llevar el proyecto adelante.

-Afortunadamente, a partir de 1984, las cosas empezaron a mejorar económicamente…

-Así es. Por esa fecha decidí entregarme en cuerpo y alma al proyecto. Tenía claro que había que dotar a la Fitoterapia de la seriedad que en España no tenía, consolidarla como ciencia y, en definitiva, revolucionar el sector. Apostamos por la calidad en todo el proceso de fabricación de nuestros productos –desde el cultivo al procesamiento y comercialización- y en cuanto nos encontramos más desahogados en recursos económicos nos rodeamos de un potente equipo de expertos integrado por médicos, farmacéuticos y biólogos -entre otros profesionales- que ayudaran a desterrar esa imagen de la Fitoterapia ligada a las prácticas de curanderos y sanadores. El caso es que en 1982 en la empresa éramos 8 y ahora somos 380 en España y 40 más en el extranjero.

-Empezaron envasando las plantas en bolsas de plástico y casi 25 años después poseen las instalaciones más vanguardistas y especializadas de todas las empresas españolas del sector. De hecho ustedes mismos se encargan del proceso íntegro de fabricación, desde el cultivo hasta la comercialización pasando por los distintos controles de calidad y la realización de ensayos in vitro e in vivo.

-Exacto. Lo de las bolsas de plástico ciertamente duró poco porque sabíamos que por esa vía no avanzaríamos mucho. Incluso, como es lógico, las farmacias rechazaban nuestros productos. Era evidente que necesitábamos sofisticar el proceso. Decidimos entonces, con mucho esfuerzo, contratar profesionales y montar en un polígono industrial de la ciudad de Soria una modesta factoría de recolección y transformación de plantas medicinales. Posteriormente, en 1988, nos trasladamos a las que habían sido las instalaciones de la fábrica de cajas de cambio en la que yo mismo había trabajado tiempo atrás. Entonces sistematizamos la producción, que hasta entonces había sido meramente artesanal, y resolvimos apostar por la calidad total, es decir, calidad en todas y cada una de las partes que componen el proceso de elaboración de un producto marca Soria Natural. Asimismo, para nosotros era fundamental invertir en investigación y en la búsqueda de nuevas propiedades medicinales de las plantas.

INVESTIGACIÓN E INNOVACIÓN CONSTANTES 

-¿Cuáles han sido, en su opinión, las claves de este éxito tan rotundo?

-Pues supongo que ya las hemos mencionado de alguna manera durante esta conversación. Yo creo que ha sido fundamental el dinamismo del que hemos pretendido dotar a la empresa. Mire, desde su fundación Soria Natural no ha dejado de crecer, innovar, investigar, crear nuevas líneas de productos y expandirse en mercados internacionales además de generar empleo no sólo en esta provincia tan castigada por la desertización industrial en los últimos tiempos sino en toda España. Además también es importante el hecho de que contamos con 170 hectáreas de cultivos propios, completamente ecológicos, de los que obtenemos el 70% de las materias primas que empleamos en nuestros productos. Concretamente, cultivamos 70 especies distintas de plantas que crecen en las proximidades del nacimiento del río Duero, en un entorno ambientalmente limpio y privilegiado a 1.200 metros de altura.

-Esa apuesta por la calidad total parece una de las razones que explican los excelentes resultados obtenidos.

-Por supuesto. Como le comentaba, tras los tanteos iniciales apostamos por imprimir calidad a cada paso del proceso de fabricación. Esa calidad se basa en cuidar los cultivos, la recolección, el secado y la manipulación de las plantas medicinales además de someterlas a unos controles rigurosos para lo que se dispone de un laboratorio que analiza las plantas desde su origen hasta que salen de nuestra fábrica transformadas en distintos productos. No hace falta mencionar que ese laboratorio está integrado por profesionales altamente cualificados y en continuo proceso de formación y reciclaje que suponen un valor añadido difícil de cuantificar. Son un equipo multidisciplinar que compone nuestro Centro de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i) que ha resultado crucial para estar hoy en la situación en la que estamos. Además puedo decirle con orgullo que estas instalaciones superan sobradamente las normativas mundiales más exigentes en cuanto a fabricación y elaboración de productos a base de plantas medicinales.

-Por lo que sabemos su empresa dedica todos los años un 5% de la facturación –facturación que, por cierto, se ha triplicado en menos de 10 años- a la investigación continua de futuros productos y nuevas aplicaciones de las plantas medicinales. No es extraño que con esa inversión constante su centro de investigación sea hoy referencia para los laboratorios nacionales y europeos del sector. Pero, ¿con qué tipo de instalaciones cuentan exactamente?

-El centro incluye una planta piloto de fluidos supercríticos, un laboratorio de cultivos in vitro que supuso una inversión de dos millones de euros y un animalario que posibilita investigar a partir de técnicas de extracción de los principios activos de las plantas y analizar su efecto sobre las líneas celulares. Es decir, las instalaciones de que disponemos posibilitan un proceso completo de investigación, desde aislar los principios activos a realizar los ensayos clínicos más avanzados, incluso in vivo. Además, desde hace siete años Soria Natural desarrolla programas de investigación conjuntamente con entidades como el Hospital Ramón y Cajal de Madrid, los valencianos Hospital de La Fe y Hospital Arnau Villanova y universidades como la Politécnica de Valencia o la de Santiago de Compostela además de con el Centro de Investigación del Cáncer (CIC). Estos programas han dado lugar a diferentes líneas de trabajo y como resultado actualmente estamos llevando a cabo numerosos ensayos clínicos y toxicológicos con distintas plantas además de estar analizando varios nuevos productos.

-¿Puede hablarnos sobre esos estudios? ¿En qué línea están investigando?

-Verá, nuestro laboratorio de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i) desarrolla, por ejemplo, estudios toxicológicos con los que garantizar no sólo la seguridad de los productos que ya elaboramos sino la de productos de nuevo diseño aún no comercializados pero que se encuentran en fase de desarrollo. En este sentido estamos llevando a cabo un gran esfuerzo investigador en el apartado de los aceites esenciales ya que consideramos que la Aromaterapia por vía interna es una disciplina muy poco desarrollada y el conocimiento sobre su seguridad es escaso. Por eso hemos desarrollado múltiples estudios in vitro de citotoxicidad de diferentes mezclas de aceites diseñadas para diversas patologías. De una gran parte de ellas se han hecho estudios de toxicidad sobre ratas y también se están comenzando análisis de farmacocinética de los aceites esenciales para estudiar diferentes formas de aplicación ya sea rectal, oral, tópica, etc.

-¿Y llevan también a cabo estudios sobre la utilidad de las plantas medicinales en distintas patologías?

-Sí, por supuesto.

-¿Sobre cáncer, incluso?

-Así es. Desde hace seis años nuestro laboratorio investiga en la localización de sustancias de origen vegetal con capacidad apoptótica sobre líneas celulares cancerígenas. Trabajamos en estrecha colaboración con importantes centros de investigación y departamentos universitarios y gracias a ello en la actualidad ya disponemos de estudios bastante avanzados.

-¿Puede adelantarnos algo de lo que dicen esos estudios?

-Hemos localizado fracciones de plantas con una importante capacidad apoptótica frente al cáncer –más que la de algunos antitumorales ya comercializados- y que además respetan in vitro las células sanas. El siguiente paso es probar in vivo sobre una serie de especies animales que ya hemos seleccionado.

-¿Sobre qué cánceres se han mostrado eficaces las plantas estudiadas?

-De momento hemos investigado plantas que actúan positivamente sobre líneas celulares de cáncer de próstata, hígado, mama y pulmón.

-Nos encantará conocer los resultados finales de esos estudios en cuanto dispongan de ellos. Sabemos que también investigan en nuevos productos fitoterápicos que resulten útiles en el tratamiento de patologías cardiovasculares. ¿En qué punto están estas investigaciones?

-Pues algunos bastante avanzados y otros sólo en el comienzo. En materia cardiovascular le puedo decir que trabajamos en estrecha colaboración con los servicios de Cardiología de importantes hospitales públicos tratando de profundizar en el conocimiento de las distintas aplicaciones de las plantas medicinales. Hemos llevado a cabo ensayos sobre el efecto de algunas de ellas sobre infartados y ahora queremos analizar sus alcances sobre la agregación plaquetaria. Parece que los positivos resultados que se van obteniendo animan a los investigadores a potenciar la colaboración con nuestra empresa y nuestro equipo de profesionales para iniciar nuevos ensayos.

-¿Qué otras investigaciones están en marcha?

-Algunas más. Por ejemplo se ha diseñado un estudio en el que se trabajará sobre ratas que presentan un gen alterado que las hace proclives a padecer diabetes. Sobre ellas pretendemos analizar la eficacia de distintos productos para ver hasta qué punto pueden contribuir a mejorar esta patología. También investigamos sobre plantas aplicadas a dolencias relacionadas con la urolitiasis. En este caso colaboramos con personal del Hospital Ramón y Cajal y estamos investigando sobre la capacidad de determinadas plantas tanto para deshacer cálculos en el riñón como para prevenirlos. Para ello se diseñarán diferentes experimentos en los que se generarán, sobre ratas, las condiciones oportunas para que desarrollen cálculos renales. Después se estudiará la evolución –mediante grupos de control- tanto de los roedores tratados con medicamentos sintéticos como de aquellos a los que se les haya suministrado fitofármacos producidos por nuestra división Homeosor. Por otro lado, también están en marcha ensayos sobre la capacidad inmunoestimulante de diferentes productos o sobre la capacidad detoxificante de algunas plantas. Asimismo estamos llevando a cabo diversos estudios sobre las propiedades terapéuticas de especies medicinales en patologías prostáticas y, en concreto, en hiperplasias benignas de próstata. Se ha estudiado su toxicidad in vitro e in vivo y se ha comprobado su capacidad reductora del volumen de la próstata en ratas a las que previamente se les había inducido prostatitis. También se ha investigado su efecto inhibitorio sobre la enzima 5-alfa-reductasa, una de las principales responsables de la hiperplasia prostática. Tras ello se está estudiando la posibilidad de llevar a cabo estudios ya a nivel humano con dos vertientes. Por un lado, una más preventiva en la que se llevaría a cabo el ensayo sobre una población de voluntarios sanos con una edad de riesgo de desarrollo de la enfermedad. El estudio se llevaría a cabo a muy largo plazo -un mínimo de cinco años- trabajando con la hipótesis de que el producto puede actuar como preventivo retrasando la aparición de la hiperplasia durante una importante cantidad de años. Esto, fíjese, sería muy importante para un sistema sanitario como el español, con población envejecida y un importante gasto en productos para la prostatitis. El otro ensayo se llevaría a cabo sobre una población de individuos que ya hayan desarrollado la enfermedad y se trataría de observar su evolución con el tratamiento fitoterápico. Para ello se cuenta con la colaboración de diferentes servicios de Urología de hospitales de la Seguridad Social.

-La alimentación, especialmente la orientada a prevenir el envejecimiento, es un tema al que también dedican muchas horas de investigación. ¿Cuál es su línea de trabajo en esta materia?

-Sí, el tema de la alimentación nos interesa especialmente. De hecho, como sabe, hemos creado una división de alimentación ecológica a la que hemos llamado Alecosor de la que si quiere luego hablamos. Le adelanto en todo caso que desde hace más o menos un año estamos desarrollando un ambicioso programa de estudio sobre el efecto de la alimentación en las ratas y su relación con el envejecimiento y los parámetros bioquímicos relacionados con ese proceso. A la vez se ha puesto a punto una técnica microscópica que permite llevar a cabo un estudio semicuantitativo del envejecimiento celular mediante tinción de ciertas moléculas que se acumulan a lo largo de la vida celular. Pretendemos alimentar así a los roedores hasta su fallecimiento por muerte natural de tal modo que también podremos comprobar de qué manera interviene una determinada alimentación en la longevidad de los individuos.

-No cabe duda de su apuesta por la investigación e innovación constante. ¿Tiene ya proyectado poner en marcha otros estudios?

-Por supuesto. Como le decía nuestra vocación es dotar a la Fitoterapia de ese cientifismo que algunos se empeñan en seguir negándole. Y para ello queremos estudiar y comprobar fehacientemente las propiedades terapéuticas de las distintas plantas medicinales a fin de poder ofrecer a quien necesite recuperar su salud -o, simplemente, mantenerla- productos fitoterápicos de eficacia contrastada y de calidad biológica fuera de toda duda.

APUESTA POR LA CALIDAD TOTAL

-Precisamente a garantizar la calidad de los productos que ponen en el mercado dedican también muchos esfuerzos. ¿Qué controles, concretamente, llevan a cabo?

-Para poder darle una información pormenorizada necesitaría horas ya que son muchos y muy exhaustivos los controles que se realizan tanto sobre la materia prima como sobre el producto intermedio y sobre el ya terminado. Lo que sí le puedo decir es que el 70% de las materias primas que empleamos para fabricar nuestros más de 700 productos las producimos nosotros mismos en nuestros campos de cultivo ecológico o en nuestras 5.000 colmenas lo que para nosotros es ya, en sí mismo, una garantía de calidad. En cuanto al 30% restante que necesitamos adquirir porque en Soria no se dan determinadas plantas o porque ha habido problemas climatológicos que nos han impedido cultivarlas le aseguro que a nuestras instalaciones sólo acceden materias primas de las que tengamos la absoluta convicción de que han sido obtenidas según los rigurosos criterios de calidad que nosotros imponemos para nuestros propios cultivos. De no ser así no nos quedamos con ellas. Más de una vez camiones que han venido a traernos materias primas se han tenido que dar la vuelta sin descargar porque teníamos dudas acerca de que la calidad biológica de las plantas que nos ofrecían fuera la que exigimos. Ahora los propios proveedores saben que o nos traen materias primas que se adapten a nuestras exigencias o se las devolvemos así que ya no se arriesgan y sólo nos envían plantas o productos realmente de calidad. Pero me preguntaba usted por los controles…

-Así es. ¿Qué tipo de pruebas realizan sobre esas materias primas, tanto sobre las propias como sobre las que adquieren?

-Muchas y muy diversas pues los controles se llevan a cabo durante todo el proceso de fabricación. Por ejemplo, sobre las propias plantas se realiza una cuantificación de restos de plaguicidas, se miden los metales pesados, se mide su radioactividad, se emplean cromatografías para descartar adulteraciones, se las somete a análisis microbiológicos, se cuantifican sus principios activos, se analizan sus sustancias puras y, en el caso de los aceites esenciales, se comprueba además que se han obtenido por destilación natural y que, por tanto, no son sintéticos.

-Eso por lo que respecta a las materias primas, pero, ¿y sobre los productos que se fabrican con ellos qué tipos de análisis hacen?

-Pues además de controles microbiológicos de extractos secos y fluidos de las plantas medicinales empleadas se cuantifican los principios activos de los extractos fabricados. En la actualidad se dispone de 37 métodos diferentes de cuantificación. Algunos figuran en la actual edición de la Real Farmacopea Española pero en su mayor parte han sido desarrollados y validados por el personal técnico de nuestro laboratorio. Es más, varias de estas técnicas han sido incorporadas por la Farmacopea Europea como métodos oficiales.
-Eso demuestra que el trabajo que llevan ustedes a cabo en el laboratorio es serio y riguroso. Siga, por favor.
-En cuanto a los controles que se aplican sobre el producto ya terminado van en la misma línea de exhaustividad que asegure que el producto fitoterápico, dietético, de alimentación ecológica, etc., de Soria Natural que adquiere el consumidor es de la máxima calidad. En este punto, además del control microbiológico hacemos análisis de los principios inmediatos del producto final, cuantificamos carbohidratos, proteínas, grasas, minerales, humedad, vitaminas hidrosolubles y liposolubles, fitohormonas, actividad enzimática, antioxidantes, etc., tanto para verificar su pureza como para determinar su contenido. Además estudiamos su estabilidad, caducidad, características organolépticas, tiempo de desintegración de cápsulas y comprimidos, su peso, su volumen, etc. En fin, distintos y muy variados procedimientos técnicos que para nosotros son rutinarios y sencillos de realizar pero cuya explicación quizás fuera muy tediosa para el lector. La idea es que antes de poner un producto, el que sea, en manos del consumidor nos aseguramos concienzudamente de que ha pasado todos los análisis oportunos que garanticen su eficacia terapéutica y su calidad biológica.

HOMEOSORY ALECOSOR

-Eficacia y calidad que presuponemos a los productos que componen la división farmacéutica de Soria Natural, Homeosor, que mencionaba de pasada hace unos minutos. ¿Puede hablarnos de ella?

-Con gusto. Mire, esta división nació en 1995 y hoy ofrece un catálogo amplio e innovador compuesto por unas 100 referencias de medicamentos biológicos de última generación en Homeopsinetología y 250 en Fitoterapia.

-¿Homeopsinetología? ¿Se refiere usted a la reactualización de la Medicina Biológica que integra los conceptos y leyes de la Medicina Natural y los avances derivados de la ciencia médica convencional? ¿A ese especie de puente de unión entre las medicinas biológica y convencional?

-Eso es.

-¿Puede recordarnos cuáles son los principios básicos de esta disciplina y explicarnos por qué los productos de Homeosor resultan tan útiles para ella?

Verá, según los postulados de la Homeopsinetología, las enfermedades -en especial las crónico-degenerativas- son fruto de la suma espacio-temporal de estímulos subumbrales de la más variada naturaleza. Por ejemplo, pueden ser emociones, cogniciones, radiaciones, tóxicos químicos, microorganismos, etc., que saturan los sistemas homeostáticos del individuo. Me explico. En condiciones normales la mayoría de los estímulos que reciben los organismos son de naturaleza subumbral, es decir, no poseen por sí solos la intensidad mínima necesaria para sobrepasar la capacidad de adaptación proporcionada al individuo por sus sistemas homeostáticos psiconeuroendocrinoinmunológicos. No obstante, si la intensidad y, en especial, la frecuencia de incidencia de tales estímulos aumenta acaban interfiriendo y superponiéndose a la acción protectora de dichos sistemas. Entonces se produce el desbordamiento de la capacidad de adaptación psiconeuroendocrinoinmunológica con la consecuente aparición de la enfermedad. En cuanto a la segunda parte de su pregunta le diré, por un lado, que Homeosorse creó para satisfacer con medicamentos biológicos los requerimientos de los profesionales especializados en los diferentes métodos terapéuticos existentes en el ámbito de la Medicina Biológica (Homeopatía, Fitoterapia, Oligoterapia, Sales de Schussler, Neuralterapia, etc.) y, por otro, para cubrir las necesidades específicas inherentes a la naturaleza de cada binomio enfermo-enfermedad de tal forma que dependiendo de qué tipo de desequilibrio o de “fallo homeostático” presente la persona se le trate adecuadamente.

-¿Puede ser más explícito?

-Me refiero a que una enfermedad provocada por un desequilibrio a nivel energético debe ser tratada con medicamentos de acción predominante a ese mismo nivel, es decir, con Homeopatía. Si la dolencia espor desequilibrio a nivel funcional eltratamiento correcto será con Sales de Schussler y/o Oligoterapia. Por último, si el padecimiento se relaciona con trastornos a nivel estructural lo adecuado será tratarlo con Fitoterapia y/o Nutriterapia. La Homeopsinetología y los productos de Homeosor son terapéuticamente útiles en todos estos casos. Fíjese en que esta teoría médica cuenta con la fundamentación científica y el grado de desarrollo tecnológico necesarios para convertirse en la disciplina integradora que haga tomar conciencia a los defensores a ultranza de uno u otro planteamientos. Y efectivamente, como usted decía anteriormente, la Homeopsinetología se convierte en el arte de curar con la inevitable convergencia que entre ambos métodos terapéuticos –el biológico y el convencional- se está produciendo.

-La otra rama en la que se divide la empresa que usted preside, señor Esteban, es Alecosor o, lo que es lo mismo, Alimentos Ecológicos de Soria. Parece que para ustedes es fundamental apostar también por la alimentación de calidad…

-Sin duda alguna. No hace falta que le diga la importancia de llevar una alimentación adecuada y lo más natural posible para mantener una buena salud. Conscientes de ello decidimos hace años poner al alcance de los consumidores productos ecológicos cien por cien naturales -y, por supuesto, sin colorantes niconservantes- en cuyo proceso de elaboración no se utilizan componentes ni procesos químicos. Nuestras hamburguesas vegetales, tofu y cremas de tofu, copos y mueslis, panes y biscotes integrales, repostería ecológica, pre y probióticos de soja, pizzas, tartaletas y empanadas, flanes y postres de avenas, productos frescos, etc., cuentan con el certificado del Consejo de Agricultura Ecológica de Castilla y León (CAECYL) que garantiza el cumplimiento de todos los criterios establecidos para obtener el sello de calidad ecológico. Además las materias primas con las que se elaboran estos alimentos se obtienen, por supuesto, mediante técnicas agrícolas absolutamente respetuosas con el medio ambiente, razón por la que la Junta de Castilla y León ha otorgado a nuestra empresa recientemente el Premio a la Protección del Medio Ambiente.

-Damos por supuesto, ya que lo menciona, que un hombre que ha sido educado en el respeto a la Naturaleza y que extrae de ella su fuente de vida se preocupará de manera especial por el medio ambiente. ¿Estamos en lo cierto?

-¿Y cómo no preocuparnos de nuestro entorno? Para nosotros es una prioridad absoluta no dañar el medio ambiente. Es más, trabajamos para desarrollar fórmulas que lo garanticen. En este sentido puedo decirle que la empresa ha implantando recientemente el sistema de gestión medioambiental ISO 14001 que ya ha sido certificado tras someterse a una minuciosa auditoría por parte de los organismos internacionales expertos en la materia. Este novedoso sistema viene a sumarse a las normas GMP (Good Manufacturing Practice) que se aplican desde el año 2004 y que acreditan a Soria Natural ante las autoridades sanitarias de cualquier país del mundo como un laboratorio que cumple las más estrictas normas y exigencias de calidad de todo laboratorio farmacéutico en los procesos de fabricación.

-¿Y en qué consiste ese sistema?

-Pues en un procedimiento muy exigente por el cual la empresa se compromete a que los residuos de carácter peligroso se depositen en los lugares adecuados mientras que los no peligrosos se reciclan convenientemente. Por ejemplo, los restos biológicos de las plantas que se producen después de su procesamiento se emplean para producir abono orgánico ecológico. Además compañías externas controlan ya las emisiones atmosféricas y las de aguas residuales de nuestra empresa. Asimismo nos marcamos objetivos anuales de reducción de consumos energéticos. A este respecto hace apenas tres meses hemos puesto en marcha una nueva plantación experimental de trigo y maíz que ocupa 20.000 m2. La plantación cuenta con prototipos de riego inteligente que se alimentan de energías renovables y están dotadas de sensores de humedad y una estación meteorológica que controla la pluviometría, la temperatura y la dirección y velocidad del viento. Hemos comprobado que este sistema permite un ahorro de agua para regar de cerca del 60%. Si tiene en cuenta la escasez de lluvias estamos hablando de un logro más que importante.

-Cultivos biológicos, calidad total de los procesos de fabricación de productos y alimentos naturales, protección del medio ambiente que hace compatible su estrategia empresarial con el crecimiento en el mercado y la investigación de nuevos productos… En fin, valores que traslucen un objetivo que quizás se puede resumir en unas pocas palabras: promoción de la salud.

-Es un excelente resumen. Se podría añadir “mediante la medicina natural”.

-A cuya promoción se dedica la Fundación Salud y Naturaleza creada hace unos meses por usted al amparo de Soria Natural.

-Así es. Concretamente se puso en marcha en diciembre de 2005 y se encarga, como ha adelantado, de promover la filosofía de la llamada medicina natural que incluye los herbolarios, los cultivos biológicos, la fitosanidad, la alimentación ecológica y la investigación de plantas medicinales. Es otra forma más de contribuir al conocimiento y difusión de esta disciplina médica en la que confían cada día más personas. La gente cada vez está mejor informada, busca alternativas saludables, quiere mantener una vida sana y acaba convenciéndose de la eficacia de esta medicina natural porque sus propiedades beneficiosas son evidentes en poco tiempo. Ésa es nuestra labor y estamos encantados de, al parecer, estar haciéndolo bien.

-Sin duda. Les animamos por ello a seguir trabajando en esta misma línea y con esa filosofía que, por supuesto, suscribimos. Gracias por atendernos con tanta amabilidad y por mostrarnos todos los recodos de unas instalaciones realmente espectaculares.

-Gracias a ustedes. Para nosotros ha sido un placer.

 L. J.

Este reportaje aparece en
86
Septiembre 2006
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