Se
está convirtiendo en el método de depilación más solicitado.
La depilación láser es segura, no requiere anestesia
y apenas dura unos minutos. Tras varias sesiones, sus
efectos son los más prolongados en el tiempo. Y aunque
no puede ser considerado un método definitivo su duración
oscila entre meses y años.
Hasta la irrupción del láser, los
métodos tradicionales de depilación -como el afeitado,
la cera o las pinzas- constituían remedios de eficacia
muy limitada en el tiempo. La única técnica de efectos
prolongados era la electrólisis, método largo y doloroso
aplicado a pequeñas zonas y con el que no eran infrecuentes
efectos secundarios como las cicatrices, las reacciones
alérgicas o el crecimiento hacia adentro del vello.
Pero en los últimos años el láser está siendo cada
vez más usado en la medicina estética, principalmente
para el tratamiento de manchas asociadas a la edad,
suavizar las arrugas de expresión y eliminar o reducir
las venas del rostro y las piernas.
De hecho, el láser de pulsación larga y alta energía
supuso una revolución en el campo de la depilación.
Se trata de un tipo de láser que emite un suave haz
de luz que penetra a través de la piel hasta alcanzar
el folículo piloso. Allí la energía se transforma
en calor destruyendo éste sin afectar a la piel que
lo rodea. Además, durante el tratamiento la piel es
protegida mediante un proceso de enfriamiento dinámico
con un producto criogénico que, pulverizado sobre
la epidermis, enfría sus capas superiores y evita
así molestias al paciente. La depilación de zonas
faciales como el bigote o las ingles se realiza en
menos de diez minutos; piernas y áreas corporales
de mayor extensión requieren más tiempo.
EL LÁSER DE DIODO: OTRO PASO ADELANTE
Los diferentes tipos de láser que
en la actualidad se utilizan para la depilación varían
según su longitud de onda; cuando ésta es más alta -por
encima de los mil nanómetros-, la efectividad del láser
es menor y no es posible hablar de depilación realmente
prolongada; y, si por el contrario, la longitud de onda
es inferior a 690 nanómetros existe mayor riesgo de
quemaduras y problemas cutáneos. Ese es el motivo por
el que la mayoría de los centros estéticos de prestigio
han terminado apostando por el láser de diodo, el más
avanzado tecnológicamente y el que -como nos explicaría
la doctora Elena Soria, de la madrileña Clínica
Menorca- logra los efectos más duraderos, si bien
puede complementarse con el láser Alejandrita
en determinados casos de pieles muy blancas.
Además, frente a las elevadas energías de los sistemas
tradicionales (láser YAG, Rubí, Candela, etc...), el
láser de diodo es de baja potencia lo que reduce el
riesgo de eritemas, quemaduras, manchas u otras alteraciones
cutáneas. Es también el único que puede aplicarse a
todo tipo de pieles y no requiere cuidados especiales
tras la sesión, no pudiéndose utilizar en épocas de
máxima actividad solar.
Los modelos más recientes incorporan además un escáner
computerizado con lo que el láser actúa automáticamente
evitando al profesional tener que trabajar disparo a
disparo, operación fatigosa cuando se depilan áreas
muy amplias.
Los mejores resultados de la depilación láser se han
logrado con el vello más fuerte y oscuro aunque existen
otros factores individuales que pueden influir en los
resultados. Sin embargo, se considera en general un
tratamiento depilatorio eficaz y seguro si bien es conveniente
que antes de someterse a él se consulte al médico qué
expectativas se tienen y aclaremos los pormenores del
proceso.
Hay que decir, en cualquier caso, que si bien con la
depilación mediante sistemas láser de diodo basados
en la melanina como conductor de energía se logran efectos
duraderos en la eliminación del vello, a veces se producen
rebrotes a medio y largo plazo; y, por otra parte, no
se consigue afectar a los pelos más claros y finos que,
por carecer de melanina, no permiten la conducción de
la luz.
¿CUÁNTAS SESIONES SE NECESITAN?
El vello crece por ciclos. Los folículos
pilosos que se encuentran en fase de crecimiento son
los más fáciles de destruir mediante el láser ya que
por su alto contenido en melanina actúan como antenas
que capturan la luz, que los vaporiza sin lesionar la
zona circundante.
De la coloración y dureza del vello así como del tipo
de piel dependerá el número de tratamientos necesarios.
Lo más frecuente es que se precisen al menos cuatro
o cinco sesiones ya que el proceso sólo resulta eficaz
con el vello que se encuentra en fase de crecimiento
-entre el 30% y el 50%- y ha de ser repetido aproximadamente
en intervalos de un mes y medio para lograr afectar
a los folículos que se encontraban en descanso durante
la primera aplicación e inician ahora su desarrollo.
Por regla general, durante la sesión de depilación un
protector ocular resguarda los ojos del paciente de
la intensa luz del láser. El especialista utiliza un
pequeño instrumento con una sonda que se pone en contacto
con la piel sobre la que se aplicará la luz. Gracias
al sistema de enfriamiento mecánico la mayoría de los
usuarios apenas sienten molestias, si bien esto siempre
dependerá de su umbral de dolor. En los casos en que
éste sea muy bajo puede solicitar a su médico anestesia
tópica.
Tras la intervención -que dura entre diez minutos y
una hora- los pacientes prosiguen su vida normal si
bien la zona tratada puede adquirir un tono rosáceo
pasada una media hora, síntoma que desaparece en horas
o días. La aparición ocasional de manchas será tratada
posteriormente con ácido glicólico. Se recomienda asimismo
que el tratamiento se suspenda durante los meses de
verano, cuando la luz solar es más intensa.
No es definitiva, pero es, en cualquier caso, el método
de depilación más efectivo y de mayor duración que la
medicina estética ha logrado hasta el momento. En opinión
de la doctora Elena Soria, "el folículo destruido
no vuelve a crecer. Y eso sucede aproximadamente con
el 90% de los folículos. El 10% restante genera, tras
el tratamiento, un pelo más fino y clarito aunque siempre
hay casos más resistentes, como sucede en otros campos
de la medicina. Además, con los láseres actuales -y
siempre que las personas se protejan del sol antes y
después de la intervención- las restricciones son
cada vez menores e incluso individuos de tez muy morena
o negra pueden someterse al tratamiento con garantías".
ANTES Y DESPÚES DEL TRATAMIENTO
-Evite tomar el sol un mes antes
y un mes después de someterse a la depilación láser.
-No se depile el vello ni lo decolore durante las seis
semanas que anteceden a la depilación.
-En caso de antecedentes de herpes puede aconsejarse
una terapia antiviral preventiva.
-Si la piel está muy bronceada o es demasiado oscura
puede aplicarse cremas decolorantes siguiendo las pautas
del dermatólogo.
Concha
Labarta