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| TRATAMIENTO
RADICAL DE LAS VARICES |
Una
simple sesión de una hora es suficiente para
eliminar sin cirugía varices -incluso las más
grandes- gracias a una técnica indolora conocida
como Tratamiento Radical de las Varices o TRV.
El método -que se aplica hoy de forma ambulatoria
en los más modernos centros de estética- resulta
sencillo y no requiere sedación. De hecho, tras
la intervención el paciente sólo precisa ponerse
unas medias apretadas para reanudar su vida
normal.
.
No se trata simplemente de un problema estético
sin repercusiones para la salud. Además de ser
molestas, antiestéticas y, en ocasiones, dolorosas
las varices indican la presencia de una lesión
vascular que puede ir de leve a severa. En última
instancia, una variz es una dilatación patológica
del sistema venoso superficial que revela problemas
en el sistema circulatorio.
Una vena varicosa, por otra parte, es algo inútil
ya que ha dejado de cumplir su función: la sangre
queda estancada en el vaso con la consiguiente
dilatación. Por eso en los últimos años se ha
buscado el mejor método para eliminarlas. Y
si bien hoy existen diversas técnicas hasta
hace poco sólo existían dos: la esclerosis -en
el caso de las varices menores- y la cirugía
-en el de las más grandes.
Y hablamos de una técnica -el TRV o técnica
de la microespuma- nacida en España de la mano
del doctor Cabrera hace ahora once años
y cuya demanda no ha hecho más que crecer gracias
a las continuas innovaciones que la han ido
mejorando.
TRV:
TRATAMIENTO RADICAL DE LAS VARICES
La esclerosis, como decimos,
fue el método más habitual de afrontar el problema
hasta que los centros de medicina estética más
avanzados comenzaron a aplicar la TRV. Es el
caso del Centro de Estudios Flebológicos,
uno de cuyos cirujanos, el doctor Mengual,
nos comentaría que "la técnica permite resolver
sin cirugía cualquier tipo de variz a partir
de 5 mm y se aplica tanto como alternativa a
la esclerosis clásica como en aquellas personas
cuyo estado impide la cirugía. Con resultados
incluso más eficaces -añadiría- que la esclerosis
tradicional".
"Sé que muchos de quienes en su día recurrieron
a la cirugía para eliminar las varices -asegura
el doctor Mengual- se arrepienten hoy de haber
pasado por el quirófano tras conocer la TRV.
Aunque el desconocimiento de la técnica no es
tanto problema de los pacientes como de algunos
médicos conservadores que se resisten a creer
que pueda existir un procedimiento no quirúrgico
para extirpar varices mayores. Sin embargo,
las cifras cantan: sólo por nuestro centro han
pasado 3.800 pacientes -la mayor parte mujeres-
habiéndose aplicado la técnica en unas 6.000
piernas. Y no porque los hombres no sufran el
problema sino porque le conceden una menor importancia
a la cuestión estética."
UNA
ÚNICA SESIÓN
El TRV es pues un tratamiento
no invasivo que consigue de forma indolora,
sin pérdida alguna de sangre y en una única
sesión eliminar las varices grandes que hasta
ahora precisaban de cirugía y postoperatorio.
Un método que está, por tanto, indicado para
todos los casos susceptibles de intervención
quirúrgica e, incluso, para aquellos en que
la cirugía no ofrece un buen pronóstico.
"Eso sí -añade el doctor Mengual-, para
que la variz pueda ser eliminada se precisa
un grado mínimo de permeabilidad del sistema
venoso profundo que lo haga capaz de seguir
transportando la sangre y suplir así a las venas
atrofiadas. La impermeabilidad del sistema nervioso
profundo es, por consiguiente, la única contraindicación
para la aplicación tanto de la moderna TRV como
de la tradicional cirugía. De ahí que existan
varices que debido a la insuficiencia vascular
del paciente constituyan la única salida de
sangre y, por tanto, resulta imposible eliminarlas.
Asimismo, tampoco se ha intentado con las varices
esofágicas derivadas de problemas hepáticos
si bien en principio la técnica no es aconsejable
para tales casos."
Por lo demás, siempre que se cumpla este
requisito de permeabilidad del sistema venoso
profundo "el TRV -asegura el doctor Mengual-
supera a la cirugía convencional en que no
requiere anestesia ni sedación, el preoperatorio
es sencillo y la fase posterior a la intervención
igualmente cómoda ya que no se precisa hospitalización
y el paciente abandona la clínica por su propio
pie, pertrechado únicamente de unas vendas compresoras
que deberá utilizar durante tres días".
POSIBLES
RECIDIVAS
"Ahora bien -añade-,
ocasionalmente pueden producirse recanalizaciones
de la variz eliminada; y en esos casos hay que
efectuar una segunda sesión para cerrar los
tramos de vena que se hayan reabierto. Lo que
en nuestro centro hacemos sin coste alguno".
El doctor José González Ríos, cirujano
del Hospital Clínico Universitario de Granada,
asegura también por su parte que su experiencia
clínica le ha demostrado que las varices esclerotizadas
se recanalizan de nuevo. "Cuando la variz
afecta a las venas sacenas -explica- es
necesario ligar el cayado, algo para lo que
se requiere cirugía. Por tanto, no es honesto
afirmar que la TRV no tiene nunca recidivas.
Tienen lugar a veces y las varices deben esclerosarse
nuevamente o acudir a cirugía".
EL PROCESO,
PASO A PASO
¿Y en qué consiste exactamente
el Tratamiento Radical de las Varices o TRV?
Pues comienza con una exploración de las piernas
a fin de localizar las lesiones vasculares,
algo para lo que se recurre a dos métodos: la
ecografía -que permite visualizar la variz-
y el doppler -un sistema de ultrasonidos que
posibilita escuchar si existe o no circulación
de la sangre a través de las venas.
A continuación se procede a efectuar el TRV.
Lo único que nota el paciente es un ligero pinchazo
en la variz. Luego se vacía ésta de sangre mediante
el sencillo método de subir la pierna y colocarla
hacia arriba. El médico introduce entonces mediante
una jeringuilla varios catéter de plástico para
canalizar la vena y a continuación la rellena
de microespuma, proceso que produce una leve
sensación de quemazón. Una vez inyectada la
emulsión, los vasos inútiles se atrofian progresivamente
hasta desaparecer reabsorbidos por el organismo.
El proceso dura aproximadamente una hora aunque
el tiempo exacto depende del tamaño de las varices.
Finalizado el tratamiento se coloca al paciente
una media muy apretada que deberá llevar durante
tres días.
Conviene añadir que el TVR no deja cicatrices
de ningún tipo y ni tan siquiera exige puntos
por lo que el riesgo de que se abran desaparece.
Y no existe tampoco riesgo de hemorragias posteriores
al tratamiento.
Si la persona está embarazada o ha pasado largas
temporadas en la cama el tratamiento no resulta,
en cambio, aconsejable. Por lo demás, cualquiera
con una lesión vascular puede someterse a él
con independencia de su edad. En cuanto a su
coste, cabe decir que está alrededor de los
1.800 euros por pierna (depende de cada caso).
¿Y QUÉ
PASA CON LAS VARICES MÁS PEQUEÑAS?
En el caso de las varices
pequeñas -de menos de 0,8 mm y color rojo- el
láser decolorante pulsado está demostrando ser
una de las mejores opciones, incluso para las
diminutas venitas de la cara.
Este tipo de láser emite una luz que resulta
absorbida por un color determinado (en el caso
que nos ocupa, el rojo). El láser quema y penetra
la variz de este color respetando el resto de
la cara. Dependiendo del caso, el coste de una
primera sesión puede oscilar entre 150 y 300
euros.
Para las varices un poco mayores y de color
azulado la esclerosis es la técnica más utilizada.
Consiste en introducir en la variz, mediante
una aguja o catéter, una sustancia esclerosante
que provoca la irritación de las paredes del
vaso hasta que éste se cierra y es reabsorbido
por el organismo.
Una variante de esta última técnica es la crioesclerosis,
apta para varices un poco mayores y en la que
se suma al poder del líquido esclerosante el
hecho de que el mismo es introducido a una temperatura
de -40ºC -esto es, congelado- con lo que se
aúnan la quemadura física y la química. En estos
casos es necesario someterse a una sesión semanal
durante dos meses al precio de unos 100 euros
por sesión. Por último, para las varices más
abultadas, aquéllas que resultan inmunes a las
técnicas citadas, la única solución era la quirúrgica
hasta la llegada de la TRV, de la que hablamos
extensamente en este número.
CONSEJOS
PARA PREVENIR PATOLOGÍAS VENOSAS
- Evitar compresiones por
malas posturas o ropa demasiada ajustada.
- No permanecer demasiado tiempo de pie sin
moverse.
- Huir de las temperaturas ambiente elevadas
así como de tomar el sol directamente y darse
baños demasiado calientes.
- Evitar la obesidad, sobre todo cuando ésta
excede el 20% del peso recomendado para cada
persona.
- Usar medias elásticas de compresión gradual
durante el embarazo y si se está muchas horas
de pie.
- Terminar la ducha diaria rociando las piernas
20 segundos con agua fría.
- Masajear las piernas en dirección ascendente,
desde el tobillo hasta la rodilla.
- Dormir con los pies ligeramente levantados
y repetir esta posición durante 30 minutos al
mediodía.
PLANTAS
Y FRUTOS ÚTILES PARA LAS VARICES
Hay plantas y frutos que tonifican la pared
venosa evitando su dilatación excesiva y favoreciendo
la circulación de retorno de la sangre en el
interior de las venas. Algunas de ellas tienen
también acción protectora capilar por lo que
fortalecen y regeneran las células endoteliales
que forman los vasos capilares por los que circula
la sangre. Disminuyen así el edema e hinchazón
de los tejidos y activan la circulación venosa.
Son éstas:
-
Vid roja:
mejora la permeabilidad capilar y la
circulación venosa. También actúa como vasodilatador,
antidiarreico, antirradicalar y desinfectante
urinario.
- Ginkgo Biloba:
es vasoprotector-capilarotropo, venotónico y
vasodilatador arterial.
- Castaño de Indias:
tonifica las paredes venosas y es protector
capilar. Astringente y antiinflamatorio.
- Hammamelis:
estimula la circulación venosa.
- Meliloto:
activa la circulación venosa, fluidifica la
sangre y estimula la circulación linfática.
- Ruscus:
mejora la circulación venosa y fortalece las
paredes de los capilares. Es también antiedematoso
y antirradicalar.
- Arándano:
sus frutos tonifican la pared de los vasos capilares
y venosos. Además, es antirradicalar, vasodilatador
coronario y antidiarreico.
IMPLANTES
MAMARIOS: PASO A LA ÚLTIMA GENERACIÓN
El Centro Clínico Menorca
cuenta con una nueva propuesta en el siempre
delicado campo de las prótesis para aumento
de pecho. Se trata de un implante anatómico
de gel cohesivo, más estable y resistente que
los geles de silicona líquida, diseñado específicamente
para los pacientes que deseen un aumento mamario
proporcional y discreto.
El implante elaborado con este nuevo gel posee
una mayor semejanza anatómica a la forma del
pecho femenino si bien a la hora de optar por
él conviene tener en cuenta aspectos como el
volumen deseado, la cantidad de tejido mamario
de cada fémina y la actividad física que ésta
desarrolla así como el control, previo a la
colocación, de cualquier deformidad y asimetría
del tórax. En opinión del doctor Navarro,
cirujano plástico del Centro Menorca, "este
tipo de prótesis, al individualizarse y adaptarse
a los deseos de la paciente y a sus dimensiones
torácicas y mamarias, produce unos resultados
mucho más satisfactorios que los rellenos
de gel de silicona líquida".
El nuevo gel cohesivo posee la particularidad
de no dejar pliegues gracias a la distribución
y forma controlada del relleno dentro de la
misma prótesis. El implante puede colocarse
en un bolsillo bajo la glándula mamaria (implante
subglandular) o bajo el músculo pectoral mayor
(implante submuscular). La elección de una u
otra ubicación viene indicada por las características
de cada caso y por el tipo de prótesis que se
va a utilizar.
En opinión del doctor Carlos Navarro,
este tipo de prótesis de gel de silicona no
provoca alergias: "El único problema que
puede surgir es el encapsulamiento y éste puede
prevenirse con prótesis texturadas y de buena
calidad, masajes y vitaminas, según los casos".
Su carácter trilaminar hace que este tipo de
prótesis sean muy resistentes si bien se aconseja
una revisión a los 10 años del implante.
"Implantamos las prótesis con anestesia local
y sedación; y la recuperación se consigue entre
3 y 8 días", explica el doctor Navarro comentando
que en este momento se dispone de más de 50
prótesis diferentes que se usan en función de
la altura, el tórax y la talla que la paciente
desea conseguir.
Concha
Labarta
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