Sus
distintas aplicaciones cosméticas y las múltiples
propiedades regeneradoras que los expertos
atribuyen al Aloe Vera convierten a esta "planta
milagrosa" en una aliada inestimable de cara
al verano. No es casual por ello que a esta
planta también se la conozca como "la medicina
del desierto". Le explicamos por qué.
De todas las especies
vegetales conocidas pocas reúnen las propiedades
curativas del Aloe Vera. Esa es, al menos,
una de las conclusiones a las que la comunidad
científica ha llegado tras años de investigaciones.
La otra es que el Aloe Vera es una asombrosa
mezcla de antibiótico, astringente, agente
coagulante, inhibidor del dolor y estimulante
del crecimiento de los tejidos. Todo esto
en una sola planta que posee más de 200
componentes fundamentales para el organismo
humano y se ha contrastado que revitaliza
la piel y acelera los procesos de reproducción
de células nuevas, cicatrización y eliminación
de células muertas. Por eso el Aloe Vera
se ha ganado apelativos como los de "planta
milagrosa", "medicina del desierto" o
"planta de primeros auxilios".
LA
PLANTA MILAGROSA
Por su rápida efectividad y fácil aplicación,
el Aloe Vera es conocida como la "planta
de primeros auxilios", indicada para tratar
quemaduras de cualquier tipo, cortes y heridas,
para detener hemorragias o prevenir infecciones.
También se ha usado con éxito en el tratamiento
de cicatrices, herpes, psoriasis, eczemas,
acné e, incluso, se recurre a ella para
curar heridas del cuero cabelludo ya que
además de cicatrizar las heridas y evitar
la caída del cabello le añade brillo, riqueza
y manejabilidad.
Pero además de esas propiedades desinfectantes,
astringentes, antibióticas y regeneradoras
el Aloe Vera genera ácido salicílico -de
efecto analgésico- por lo que es utilizada
para tratar todo tipo de afecciones o patologías
que produzcan dolor moderado.
El Aloe Vera es también tónico, purgante,
estimulante de la formación y secreción
de bilis y ayuda a eliminar los parásitos
intestinales por lo que se convierte en
un gran aliado de nuestro sistema digestivo
en los días en los que comemos en exceso.
Además, estimula el apetito, facilita la
digestión y reduce los molestos gases. Y
en dosis altas tiene efecto laxante.
Se ha comprobado además que mejora la función
hepática, aumenta las defensas (refuerza
el sistema inmune), interviene en la formación
de proteínas, previene y controla la propagación
de ciertas formas cancerígenas, neutraliza
el efecto de las toxinas microbianas y resulta
un excelente reconstituyente merced al gran
caudal de nutrientes que aporta al organismo.
NO
ABUSE
Eso sí, el Aloe Vera no es una panacea y
aunque sus efectos beneficiosos son innumerables
hay que hacer un uso responsable. Por ejemplo,
si lo consume en forma de bebida la dosis
diaria recomendada es de 20-25 mililitros
antes de cada comida y nunca debe exceder
el litro al día. Si consumiera más de esa
cantidad podría, por ejemplo, sufrir una
leve congestión del bajo vientre o aumentar
la intensidad de la hemorragia menstrual.
Sólo hay una contraindicación absoluta:
no la use si está embarazada o en el periodo
de lactancia porque su efecto depurativo
y desintoxicante puede provocar abortos
y su efecto laxante producir diarreas en
el lactante.
Por otro lado, los enfermos cardíacos o
renales deben tomarlo con precaución. La
misma que han de tener los diabéticos pues
se ha descubierto que en algunas personas
el hecho de tomar Aloe Vera puede aumentar
la cantidad de insulina producida por el
cuerpo.
Pese a estas consecuencias no deseadas causadas
por su abuso lo cierto es que no se han
descrito efectos secundarios ni contraindicaciones
cuando se utiliza adecuadamente. Eso sí,
es aconsejable realizar una pequeña prueba
para verificar que su uso no provocará reacciones
adversas: basta con poner un poco de la
planta (en forma de gel, crema, hoja, etc.)
tras la oreja o en la parte anterior del
codo. Si pasados 2 o 3 minutos se produce
rojez, picor o escozor esa persona no deberá
utilizar ningún producto que contenga Aloe
Vera.
MÚLTIPLES
USOS
Sin embargo, evitar el uso de Aloe Vera
es hoy ciertamente complicado dado el creciente
número de productos -sobre todo cosméticos-
que lo incluyen en su composición. De hecho,
se comercializa ya -en estado puro o mezclado
con otras substancias- en forma de champú,
crema, gel, pasta dentífrica, spray, jugo,
zumo, jarabe...
También puede comprar hojas frescas en cualquier
herbolario pues se conservan sin problema
en la nevera durante dos o tres semanas
si las guarda en un recipiente hermético
y al abrigo de la luz y la humedad.
En suma, no estaría de más que incluyera
algún producto que contenga Aloe Vera en
el botiquín que vaya a llevarse a su lugar
de vacaciones este verano. Por si acaso.
Varda
Galán
Aloe
Vera y belleza
El aloe vera es adecuado para dar brillo
y consistencia al cabello, refrescar la
piel y cerrar los poros tras la depilación
así como para ayudar a la cicatrización
en intervenciones plásticas por su capacidad
para regenerar tejidos y producir células
nuevas. También se recomienda su uso como
bálsamo para la piel de los bebés.
Eso sí, sepa que un uso indebido o abusivo
del Aloe Vera puede tener consecuencias
no deseadas porque es muy astringente y
seca mucho la piel por lo que debe usarse
mezclado con otras sustancias.