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| CÓMO
TRATAR LAS MANCHAS DE LA PIEL PROVOCADAS POR EL SOL |
Los
efectos de la luz solar sobre nuestra piel
son acumulativos y a veces dejan huellas
indeseadas. Hablamos, por ejemplo, de las
antiestéticas manchas que aparecen sobre
la piel de las zonas más expuestas y que
se deben a una radiación excesiva de los
rayos del sol. Sólo una adecuada protección
puede evitar la aparición de estos problemas
de piel pero si ya los tiene sepa que hay
formas muy efectivas de tratarlos.
Los
dermatólogos no dejan de repetirlo:
la degeneración que la piel experimenta
a causa de la luz solar puede terminar
-en el peor de los casos- provocando
cáncer de piel, un problema que no hace
distinción de edad y que puede afectar
a jóvenes y mayores. Pero sin llegar
a esta situación tan grave nadie se
libra de los efectos nocivos del "exceso
de sol" sobre la piel: cutis prematuramente
envejecido y de color cetrino, manchas,
pérdida de colágeno, piel reseca y tirante,
rojeces, etc.
Y entiéndasenos bien: el sol es imprescindible
para la vida y tiene efectos beneficiosos
sobre el organismo pero si se toma en
exceso y sin protección se convierte
en un cruel enemigo ya que, no en vano,
es una de las fuentes de energía más
potentes de la naturaleza.
"MANCHADOS" POR
EL SOL
Además de otros daños ya conocidos el
sol es responsable de la aparición de
las temidas manchas de la piel. Como
explica la doctora Mónica Morís
-del madrileño Centro Clínico Menorca-
estas manchas se deben fundamentalmente
"a los efectos acumulativos sobre
las células de la piel a causa de una
exposición excesiva al sol. Mucha gente
abusa de él sin protegerse suficientemente.
Y esa circunstancia, mantenida en el
tiempo, puede llevar al desgaste y destrucción
de los melanocitos y a que se produzcan
zonas de hipopigmentación en las que
aparecen manchas blancas para las que
la Medicina aún no tiene solución. Por
tanto, para evitar esas lesiones -y
otras que puede provocar el sol- hemos
de ser conscientes de que media hora
antes de exponernos a él debemos aplicarnos
una crema -con un factor de protección
de al menos 15 al inicio del verano-
y repetir la aplicación cada tres horas.
Lo que ocurre es que la gente sólo toma
esa precaución cuando va a la playa
o a la piscina sin darse cuenta de que
en verano estamos expuestos a la luz
del sol... en cuanto salimos de casa.
Y hoy día, por la disminución de la
capa de ozono, las consecuencias de
no protegerse convenientemente pueden
ser muy graves".
Y es que, como afirma la doctora Morís,
nuestra afición a tostarnos al sol implica
una prolongada exposición a los rayos
ultravioleta que puede provocar la destrucción
de los melanocitos pero también el crecimiento
excesivo del número de estas células
productoras de la melanina, el principal
pigmento de la piel. Cuando ocurre esto
último aparecen las manchas solares
o léntigos -una manifestación del fotoenvejecimiento
provocado por los rayos ultravioletas-
pero también las llamadas manchas seniles,
propias de la vejez. Si sólo se produce
el aumento de la cantidad de melanina
pero no la de melanocitos estamos ante
un melasma (también llamado "mancha
del embarazo" porque suele aparecer
en el tercer mes de gestación) que son
manchas extensas que, aunque no tienen
un origen solar sino inducido por las
hormonas, empeoran o se agravan con
el sol. De hecho, se aclaran en invierno
y se oscurecen en verano. Al tener un
componente claramente hormonal, el uso
de anticonceptivos orales, el embarazo
o la menopausia son circunstancias que
aumentan las posibilidades de padecer
estos melasmas.
Pero ¡ojo! porque las manchas de la
piel también pueden surgir como manifestación
de una enfermedad más grave, por llevar
una dieta deficiente en algunos nutrientes,
por exponernos al sol tras una depilación
con cera, si llevamos sobre la piel
productos cosméticos que contengan alcohol
o si estamos tomando algún medicamento
fotosensibilizante como antibióticos
sulfonamidas-tetraciclinas, antiinflamatorios
no esteroideos, diuréticos y algunos
fármacos psicoactivos (vea recuadro
adjunto).
Las principales afectadas por las manchas
solares son las mujeres, a menudo mucho
más preocupadas que el hombre por lucir
un bonito bronceado y "víctimas" en
este sentido de la "tiranía" de los
cambios hormonales provocados por la
menstruación, los anticonceptivos, el
embarazo o la menopausia.
ELIMINAR LAS MANCHAS
Para poder eliminar una mancha dérmica
necesitamos, en primer lugar, saber
distinguirla y conocer su origen real.
Y para ello lo mejor es ponerse en manos
de un especialista que determine la
etiología de la lesión y nos aconseje
sobre cuál es el tratamiento más conveniente.
El problema es que aún no hay tratamiento
para todos los tipos de mancha que nos
puede provocar un uso irresponsable
de la luz ultravioleta. Por ejemplo,
para las manchas blancas causadas por
el desgaste de los melanocitos aún no
hay tratamiento efectivo y el único
recurso es disimularlas con cosméticos.
Eso sí, las zonas donde aparecen -sobre
todo, brazos, piernas y cara- deben
protegerse especialmente porque al carecer
de melanina son mucho más sensibles
a los efectos nocivos del sol.
En cuanto a los léntigos solares son
manchas oscuras, uniformes, de bordes
bien definidos y con un diámetro menor
de un centímetro que suelen aparecer
en cara, escote y manos. En estos casos
sí se puede recurrir para eliminarlas
a cremas despigmentantes o a la tecnología
médica. En concreto, resulta especialmente
efectivo el láser conocido como Alejandrita
Q-switched. "Es un láser selectivo -explica
la doctora Morís- que actúa sobre la
melanina en función del grado de pigmentación
de la mancha. La energía del láser es
absorbida por los pigmentos de la piel,
que se queman y se destruyen. Así se
elimina el exceso de coloración en apenas
unos minutos por cada mancha. A los
pocos días se cae la piel de la zona
tratada y la mancha desaparece. En muchos
casos basta con una sesión para hacerlas
desaparecer por completo pero eso depende
de la profundidad de las lesiones. En
cuanto a los resultados lo cierto es
que son muy buenos para el tratamiento
tanto de léntigos como de manchas debidas
a la edad. Eso sí, las manchas reaparecen
si la persona toma el sol sin protección".
Esta tecnología rápida y efectiva no
se puede emplear, en cambio, para eliminar
melasmas. En tales casos hay que recurrir
a otro tipo de tratamientos. Entre ellos,
uno de los más efectivos es el Amelán,
un tratamiento químico despigmentante
especialmente indicado en las hiperpigmentaciones
leves y moderadas. El resultado -según
los médicos- es óptimo en el 90% de
los casos. El primer paso consiste en
la aplicación de un producto desengrasante.
Hecho esto, se aplica la crema despigmentante
y se la deja actuar sobre la piel entre
ocho y doce horas. A partir de ahí el
tratamiento continúa en la propia casa
del paciente que durante un año deberá
sustituir su crema hidratante diaria
por la Amelán. Lo que hace la
crema es entrar en los melanocitos e
impedir que en su interior se sintetice
la melanina. De esa manera se evita
que las manchas reaparezcan.
NO SE LA JUEGUE
Cada año, después del verano, muchas
mujeres acuden a las consultas de los
dermatólogos preocupadas por la proliferación
de manchas sobre su piel. Pero estas
situaciones se pueden evitar. No nos
cansaremos de repetirlo: hoy en día
es obligatorio protegerse del sol. No
hay discusión. Los efectos acumulativos
de sus rayos pueden provocar cáncer
de piel y otras muchas complicaciones
-digamos que "menores"- como antiestéticas
manchas en nuestro cuerpo. Piénselo.
No merece la pena dejarse la piel y
la salud por lucir un pasajero bronceado.
Su piel le protege. Protéjala también.
No se la juegue.
Laura
Jimeno
La
piel: mecanismo de defensa
Aunque
sólo tiene unos 5 mm de grosor es uno
de los órganos más eficientes del cuerpo.
Además es el más extenso porque, completamente
extendida, la piel puede llegar a ocupar
un área de hasta 18 m2. Pero, además,
es un órgano complejo que -entre otras
funciones- regula la temperatura corporal,
transmite estímulos de dolor o placer,
actúa como barrera protectora impidiendo
que determinadas sustancias penetren
en el organismo -tanto las toxinas como
los rayos perjudiciales del sol- y transforma
los rayos del sol en vitamina D (necesaria
para el buen estado de los huesos).
Y no sólo eso: también es afectada por
el viento, la sequedad ambiental, la
mala alimentación, el estrés y los problemas
psicológicos y emocionales. Todo lo
cual puede favorecer la aparición de
enfermedades. Para evitarlo hay pues
que procurar mantenerla hidratada, evitar
que se achicharre con el sol y darle
los cuidados que necesita. De ello depende
nuestra salud.
¿Por
qué aparecen manchas en nuestra piel?
Además de la radiación ultravioleta
existen distintas razones que explican
la aparición de manchas sobre la piel.
Las más frecuentes son:
-La edad.
Al ir la piel perdiendo elasticidad
su deterioro con el paso de los años
es inevitable.
-El fototipo.
Se sabe que las pieles más blancas son
más delgadas y contienen menor cantidad
de colágeno por lo que son más vulnerables
a posibles alteraciones, incluidas las
manchas.
-El tabaco.
Está demostrado que la nicotina
altera la actividad de los melanocitos,
células productoras de la melanina.
-Las píldoras
anticonceptivas. Pueden
alterar el correcto funcionamiento de
los melanocitos.
-El uso
de fármacos.
Hay muchos medicamentos fotosensibilizantes.
Consúltelo con su médico.
-Los cosméticos.
Algunos perfumes, cremas, cosméticos,
etc., contienen alcohol y favorecen
la aparición de manchas. También tras
la depilación con cera aumenta la posibilidad
de que aparezcan manchas en la zona
recién depilada.
-Una dieta
inadecuada. El déficit
de determinados nutrientes puede coadyuvar
a la aparición de manchas.
-Ciertos
agentes patógenos.
Determinados hongos y bacterias
pueden provocar la aparición de manchas.
Verano
y varices
Recuadro
Verano y varices Casi nueve millones
de españoles -la mayoría mujeres- sufren
insuficiencia venosa crónica. Se trata
de un trastorno que aparece cuando la
sangre de las extremidades inferiores
tiene dificultades para retornar al
corazón a oxigenarse y se acumula en
las venas y capilares provocando las
temidas varices que no son más que venas
dilatadas e inservibles. Quien no las
sufre puede pensar que son un problema
meramente estético sin repercusiones
graves para la salud. Piensan que se
trata, simplemente, de venas que afean
las piernas, especialmente en el caso
de la mujer. Pero quienes las padecen
saben que son molestas, en ocasiones
dolorosas y que, además, revelan una
lesión vascular más o menos severa.
Y ocurre que esos dolores y molestias
se incrementan en verano por la vasodilatación
que provoca el calor y por eso muchas
personas que padecen está insuficiencia
lo pasan especialmente mal en esta época
del año.
Vaya por delante que durante los rigores
estivales estas personas habrán de observar
escrupulosamente las recomendaciones
a la hora de tomar el sol y es posible
que sus médicos les recomienden incluso
que no se expongan al sol ni siquiera
con protección.
Pues bien, debemos decir que desde hace
unos años se practica en nuestro país
un tratamiento para la eliminación de
todo tipo de varices, sin cirugía y
en una sola sesión indolora tras la
que el paciente se marcha a casa por
su propio pie. "El Tratamiento Radical
de Varices o TRV -nos cuenta el
doctor Juan José Mengual, del
madrileño Centro de Estudios Flebológicos
donde se lleva 12 años aplicándolo con
resultados satisfactorios en más de
6.000 casos- dura apenas una hora
y no ofrece ninguna complicación. Al
contrario, todo son ventajas. Por ejemplo,
una de las principales es que operamos
sin operar. Es decir, eliminamos la
variz -incluso las más grandes- sin
cirugía, sin pérdida de sangre y sin
los inconvenientes de pasar por un quirófano.
Ni siquiera sedamos al paciente porque
lo único que nota la persona que está
siendo intervenida es, primero, un pinchazo
que provoca una molestia similar a la
de una simple extracción de sangre cuando
se introduce la microespuma en su vena
varicosa. Esta microespuma no es más
que una sustancia química que hará el
resto del trabajo. Inyectada la emulsión
todo vaso varicoso que ya no esté cumpliendo
ninguna función se irá atrofiando y
endureciendo paulatinamente hasta desaparecer
asimilado por el organismo".
Y ya está. El paciente abandona la clínica
con una media que llevará unos pocos
días y puede hacer vida normal desde
el primer momento. "Eso sí -nos
aclara el doctor Mengual-, tras el
tratamiento es absolutamente imprescindible
que la luz solar no incida sobre la
zona tratada en al menos tres semanas.
Pasado ese tiempo, con el asesoramiento
del médico y observando las obligatorias
precauciones, la persona tratada podrá
empezar a tomar el sol".
En resumen, un método rápido, indoloro
y sin cirugía que es, quizá, la mejor
alternativa para librarse de las molestas
varices y poder lucir las piernas sin
riesgos este verano.
Aunque sin duda lo mejor es prevenir
su aparición y eso se consigue tomando
fruta, verdura, aceite de oliva y pescado
azul además de caminar entre media y
una hora al día. En todo caso, si el
problema empezara a manifestarse le
sugerimos que tome diariamente algún
complejo de vitamina C y aminoácidos
-son especialmente importantes la lisina
y la prolina- así como cápsulas de ácidos
grasos procedentes del pescado azul.
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