Intentan dificultar la expansión de la Homeopatía


A mediados de abril el Ministerio de Sanidad y Consumo remitió a la industria farmacéutica el borrador de la Orden Ministerial que desarrolla el futuro Registro de Medicamentos Homeopáticos para complementar el Real Decreto 1345/2007, de 11 de octubre, por el que se regula el procedimiento de autorización, registro y condiciones de dispensación de los medicamentos de uso humano fabricados industrialmente provocando tal reacción en el sector afectado que miembros de l a Dirección General de Farmacia y de la Agencia Española del Medicamento no tuvieron más remedio que reunirse de inmediato con representantes de los médicos homeópatas y de los laboratorios fabricantes y distribuidores para tranquilizarles asegurándoles que sería modificado. Es más, se ofrecieron a mantener en el futuro inmediato algunas reuniones técnicas para lograr el máximo consenso y ello hizo que las numerosas iniciativas puestas en marcha por los afectados en apenas unos días se frenaran en buena medida. La promesa de los representantes ministeriales nos congratula evidentemente aunque estaremos pendientes de lo que suceda porque la palabra de quienes controlan la Sanidad en España vale normalmente muy poco. Es más, estamos persuadidos de que ha habido mala fe. Porque, ¿cómo se justifica que ese borrador se enviara justo cuando el Gobierno estaba en funciones? ¿Era un intento de ver si “colaba” disimuladamente ante el maremagnum que suele provocar la constitución de todo Gobierno nuevo? No podemos afirmarlo pero todo hace indicar que fue así. Afortunadamente hoy Internet permite reacciones y movilizaciones inmediatas impensables hace pocos años y la estrategia les ha salido mal a quienes la diseñaron. Y hay que decir que especialmente rápido y eficaz ha estado Laboratorios Boiron gracias a Susana Díaz , su Directora Técnica, quien declaró claramente en esos momentos: “Si no se establece un marco adecuado que haga posible el correcto desarrollo de la Homeopatía en España se estaría penalizando gravemente una terapia en auge en todo el mundo gracias a los beneficios que aporta a pacientes, médicos, farmacéuticos e, incluso, a los sistemas de salud públicos”. Y es que, entre otras cuestiones discutibles, la Orden preveía fijar una elevada tasa a cada una de las diluciones y formas farmacéuticas de las cepas homeopáticas, algo que provocaría que el sector tuviera que pagar por ellas más de 350 millones de euros al año, “unas 6,5 veces- en palabras de Susana Díaz- la totalidad del mercado de la Homeopatía en España”. “Eso provocaría – añadiría- la desaparición de la práctica totalidad de las referencias actualmente disponibles en el mercado y, por lo tanto, generarían el auge de un mercado paralelo: compras a países de nuestro entorno o por Internet fuera del control de las autoridades sanitarias con las consecuencias que puede tener en riesgo para la salud pública”. Añadiendo que a su juicio en la Orden que se apruebe debe estipularse una sola tasa por solicitud de registro independientemente de las diluciones derivadas de cada cepa y que no se dificulte la introducción de productos nuevos. Y es que es absurdo que los requisitos que se exijan a los productos homeopáticos sean los mismos o similares a los de los medicamentos químicos de síntesis. Los primeros son inocuos y los segundos generalmente tóxicos además de poco eficaces y peligrosos. Que se equiparen pues las medidas a exigir a unos y otros es una sandez. Sólo tiene como objeto frenar la expansión de la Homeopatía, cada vez más extendida en el mundo. Nosotros, desde luego, confiamos en que tamaño atropello no se perpetre finalmente pero por si acaso vamos a mandar desde aquí un aviso a navegantes: si la industria del fármaco sintético insiste en su estrategia se va a encontrar una desagradable sorpresa porque antes de permitirlo estamos dispuestos a publicar en Internet -para que esté al alcance de cualquiera- un libro digital sobre cómo preparar caseramente los productos homeopáticos incluyendo cuáles sirven para cada dolencia y en qué dosis y diluciones hay que tomarlos. Evidentemente no lo haremos si las aguas vuelven a su cauce porque entendemos que es mejor que se encarguen de ello profesionales y laboratorios que puedan garantizar la calidad de los productos pero de lo contrario nos ocuparemos de poner en marcha la iniciativa de inmediato.


José Antonio Campoy