El 46,7% de los alimentos están contaminados por plaguicidas

De las 84.341 muestras de alimentos examinadas en 2015 por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) el 46,7% contienen restos de pesticidas. De ellas “solo” un 2,8% por encima de los límites legales establecidos aunque ya se sabe que la afirmación de que si la cantidad está por debajo de ellos no es un problema para la salud es MANIFIESTAMENTE FALSA y no se justifica pues el orgullo con el que anuncia tales datos ese organismo. De hecho ha aumentado hasta el 28% el porcentaje de frutas y verduras contaminadas siendo especialmente preocupante el caso de las uvas ya que se detectaron plaguicidas en el 77,3% de las muestras.

Lo llevamos años denunciando y así lo manifiesta también Ecologistas en Acción que tras conocer el informe emitió un comunicado recordando que muchos de los pesticidas hoy usados son disruptores endocrinos que afectan al sistema hormonal y cualquier exposición a ellos -incluso a dosis muy inferiores a las de los límites legales- pueden provocar desde malformaciones a daños metabólicos y neuronales además de cáncer, que el efecto combinado de los distintos plaguicidas que ingerimos es superior al de los mismos tomados solos y mientras eso no se valore no se puede afirmar que no son peligrosos a las dosis admitidas y que la EFSA ya ha tenido que rebajar tales límites en varias ocasiones. Agregando que no hay límite alguno de seguridad en el caso de los disruptores endocrinos que deben sin más prohibirse.

En suma, se sigue constatando una y otra vez que los plaguicidas son peligrosos y una y otra vez la EFSA los avala. ¿Hasta cuándo? Pues hasta que deje de estar controlada por los vendedores de plaguicidas.

Terminamos recordando que Ecologistas en Acción presentó el 4 de octubre de 2016 un informe titulado Directo a tus hormonas elaborado por Dolores Romano Mozo -ingeniera agrónoma responsable de políticas de químicos de la organización- y Kistiñe García Cantero -licenciada en Ciencias Ambientales- en el que partiendo de los datos oficiales del Programa de Control de Residuos de Plaguicidas de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición se denuncia la presencia en los alimentos españoles de 33 plaguicidas expresamente prohibidos por el Reglamento Europeo de Plaguicidas dada su capacidad para alterar el sistema hormonal y haberse relacionado con graves daños a la salud como malformaciones, diabetes y cánceres de mama, tiroides y testículos. Nos los contó personalmente Kistiñe García -responsable de comunicación de la campaña Libres de contaminantes hormonales- en el nº 199 de la revista explicando que algunos disruptores endocrinos pueden incluso provocar modificaciones en la expresión de los genes que luego pueden transmitirse a los descendientes dando lugar a efectos adversos en hijos y nietos. Grave problema porque según afirmó en España hay al menos 53 sustancias legales presentes en muchos alimentos con capacidad para alterar el sistema hormonal. Es más, nos diría que ellos habían encontrado en las frutas y verduras que ingerimos en España 119 plaguicidas de los que 30 afectan al sistema hormonal. Meses después nada ha cambiado. Nuestras autoridades siguen prefiriendo proteger a la industria antes que a los ciudadanos.