A la hora de sufrir cáncer de piel influyen más otras cosas que tener una mutación genética que predisponga a

 

Según el Consorcio de Genética del Melanoma -un grupo de investigación internacional- la influencia de factores no genéticos en la aparición de los melanomas es tan evidente que un varón de 50 años con una mutación hereditaria asociada al cáncer de piel que viva en Estados Unidos tiene cuatro más veces más posibilidades de contraer la enfermedad que otro con la misma mutación que viva en Francia.
El melanoma es un tipo de cáncer de piel que causa un elevado número de muertes en todo el mundo. Oficialmente, los principales factores de riesgo son las quemaduras solares, la cantidad de lunares o nevus que se tengan y, por supuesto, la genética (una mutación en el gen CDKN2A). Pues bien, este trabajo -publicado en la última edición de The Journal of the National Cancer Institute- deja claro que esa alteración no es suficiente para desencadenar el melanoma. Algo que nuestros lectores ya saben porque nos hemos hartado de repetir que la genética predispone pero en modo alguno determina.
En el estudio se utilizaron datos de 80 familias que tenían esa alteración genética en ocho países: Estados Unidos, Francia, Holanda, Suecia, Italia, Reino Unido y Australia. Y se comprobó que a los 50 años el riesgo de que la mutación provocara la aparición de cáncer de piel es de un 50% entre los estadounidenses, de un 32% entre los australianos y de un 13% entre los europeos. A los 80 años las cifras aumentan hasta situarse en el 91% entre los australianos, el 76% entre los estadounidenses y el 58% en los países europeos (salvo en Suecia que el porcentaje es mayor).