A menudo las toallitas desinfectantes ¡diseminan las bacterias superresistentes!

 

Las toallas desinfectantes que se usan habitualmente en la inmensa mayoría de los hospitales eliminan en efecto algunas bacterias patógenas pero no las resistentes a los fármacos que pasan luego de las toallitas a los nuevos lugares en los que se usan expandiendo así justo las más peligrosas. Un problema muy corriente porque muchos sanitarios limpian distintos sitios -monitores, mesas, las barras de las camas, etc.- con una sola toalla. Así lo ha asegurado el microbiólogo de la Universidad de Cardiff (Reino Unido) Gareth Williams durante la reunión que la Sociedad Estadounidense de Microbiología acaba de celebrar en Boston (EEUU) agregando que “hoy el riesgo de contagio por esta razón es alto”. Y hablamos de superbacterias como la Staphylococcus Aureus cuyo contagio puede provocar infecciones sanguíneas graves, especialmente en los pulmones y en las heridas abiertas de las operaciones quirúrgicas. Claro que la falta de higiene en los hospitales que hace que se diseminen bacterias y virus peligrosos está a la orden del día. Hasta en las unidades de cuidados intensivos.
Ya lo denunciamos en un amplio reportaje que apareció en el nº 81 de la revista titulado Infecciones hospitalarias: un riesgo mortal fácilmente evitable en el que recordábamos que cada año mueren en España 6.000 personas -y otras 300.000 enferman- a causa de las infecciones que se contraen en los hospitales. Agregando que se sabe que entre el 20 y el 40% tiene su origen ¡en las manos! del personal sanitario. Cifras alarmantes que se reducirían si, sencillamente, las instalaciones y aparatos médicos se desinfectaran de forma en verdad efectiva y los médicos, enfermeras y celadores se lavaran las manos con soluciones hidroalcohólicas, la medida más eficaz e importante contra las infecciones nosocomiales según la propia Organización Mundial de la Salud (OMS). Pues bien, varios años de investigación han dado lugar a la creación de un espectacular biocida cuyo uso puede evitar esas infecciones y tantas muertes sin sentido. Con la ventaja de que no es tóxico, ni corrosivo y además carece de efectos secundarios.