Acaban con los rubores inoportunos mediante cirugía 

A pesar de que se tarda tiempo en superar las causas psicológicas de una timidez extrema, un grupo de médicos británicos cree haber dado con una solución quirúrgica a los síntomas físicos. Se trata de realizar una incisión en la axila y cortar un nervio del sistema nervioso simpático. Eso hace que el paciente deje de notar la ansiedad y evite ponerse colorado ante la gente.
Una de cada dos personas sufren rubores inoportunos, incluso en situaciones sociales que la mayoría no consideraría embarazosa. Los rubores son básicamente un recalentamiento producido cuando una persona se siente ansiosa o en situación embarazosa. Los capilares cercanos a la superficie de la piel crecen y crean un mecanismo refrigerante que hace que las personas se pongan coloradas y se sientan más azoradas.
Se desconocen los efectos a largo plazo de este método.