El ácido retinoico ayuda a afrontar el cáncer colorrectal y las enfermedades inflamatorias intestinales

Un equipo de investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford (EEUU) coordinado por Edgar Engleman acaba de publicar en Immunity –en colaboración con otros de la Universidad de Berkeley (EEUU)un interesante trabajo según el cual el ácido retinoico -metabolito del retinol o vitamina A que procede del betacaroteno vegetal- permite afrontar el cáncer colorrectal y las enfermedades inflamatorias intestinales.

Los investigadores introdujeron en los ratones un químico que causa inflamación intestinal y otro que provoca cáncer colorrectal descubriendo a las 9 o 10 semanas que en todos había inflamación de los intestinos pero en unos aparecían tumores y en otros no. Analizaron entonces los tejidos inflamados y comprobaron que el cáncer solo había aparecido entre quienes tenían un nivel de ácido retinoico bastante más bajo de lo normal y, paralelamente, cuatro veces más cantidad de la proteína que lo degrada y mucho menos de la proteína que lo sintetiza. Decidieron entonces proporcionar ácido retinoico a los ratones o bloquear la enzima que lo degrada y el número de tumores se redujo significativamente.

A continuación analizaron muestras almacenadas de tejido intestinal extraídas de pacientes con colitis ulcerosa y/o cáncer colorrectal asociado a ésta, midieron esos niveles y vieron que los datos coincidían. Y además infirieron que las bacterias patógenas que provocan inflamación intestinal podrían ser también causa del déficit de ácido retinoico; de hecho trataron ratones con antibióticos de amplio espectro y el nivel de ácido retinoico se mantuvo reduciéndose drásticamente la formación de tumores. Engleman aseguraría que «las bacterias, o moléculas producidas por ellas pueden causar una inflamación en el intestino que afecta directamente al metabolismo del ácido retinoico».

Investigaciones posteriores constatarían que el ácido retinoico bloquea o ralentiza el desarrollo del cáncer activando los linfocitos T citotóxicos, llamados comúnmente CD8+ por la presencia del receptor de membrana CD8.