Acuerdo entre el CNIO, el MD Anderson Center y la Universidad Complutense

 

El Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), el MD Anderson Cancer Center de Houston -a través de su filial española- y la Universidad Complutense de Madrid han firmado un acuerdo de colaboración que pretende “acercar la investigación en el cáncer con la práctica clínica y el mundo de la docencia”. La idea es que el MD Anderson Cancer Center explique cómo enfocan ellos el tratamiento del cáncer que –dicen- se diferencia del que se ofrece en la Sanidad pública española “por el abordaje multidisciplinar del enfermo, una mayor coordinación de las áreas y un mayor dinamismo en los protocolos”. Es decir, bla, bla, bla. A cambio, sus investigadores se beneficiarán de las instalaciones del CNIO y los investigadores de éste de la “experiencia clínica” del hospital ya que “carecen de ella” (y eso que la experiencia clínica de todos los hospitales públicos está a su disposición).
“Se trata de un acuerdo con el que ganamos todos -diría Mariano Barbacid, director del CNIO– puesto que nosotros no tenemos contacto con pacientes y en el Anderson no disponen de laboratorios tan sofisticados como los nuestros".
En suma, se trata de un nuevo cuento chino. Lo que diferencia al MD Anderson Cancer Center del resto de los hospitales -aparte de sus exclusivas tarifas para multimillonarios- es que abordan a los enfermos de cáncer de una manera integral –o eso dicen-. Es decir, tienen muy en cuenta la importancia de la alimentación y su estado psicológico y emocional. Y poco más. Lo que hacen ya miles de médicos… aunque no la mayor parte de los oncólogos. Porque se subrayó claramente  que el tratamiento farmacológico que aplican no es diferente. Por eso se reconoció -unánimemente- “la excelencia de la Oncología española”.  Esa que no tiene un sólo fármaco que cure el cáncer y “gracias” a la cual mueren cada año en España 100.000 personas por la enfermedad… sólo en hospitales (sin contar a los que mueren en su casa). Lo que no sabemos es qué ganará la Universidad Complutense… salvo que sea aprender de primera mano y de forma rotunda “cómo no se cura el cáncer", “las mil y una maneras de afrontar de manera equivocada una enfermedad grave” o “cómo vivir de una enfermedad y alcanzar prestigio y una sólida posición profesional y económica gracias a ella”.