Acuerdo entre los ministerios de Defensa y Sanidad


El Gobierno crea una cadena de producción de antivirales y otros fármacos  

El ministro español de Sanidad y Consumo -Bernat Soria- ha firmado con el de Defensa – José Antonio Alonso- un acuerdo para crear una cadena de producción de antivirales y otros medicamentos en el Centro Militar de Farmacia de la Defensa para ser usados en caso de pandemias tanto en España como en países del Tercer Mundo donde se produzcan emergencias sanitarias. Y lo primero que va a producir son comprimidos de Oseltamivir-principio activo del famoso Tamiflu comercializado por los Laboratorios Roche- para combatir una hipotética pandemia de gripe aviaria. También se prevé la fabricación de fármacos que se requieran en casos excepcionales de conflictos o catástrofes, antídotos y medicamentos huérfanos. Se calcula que podrán fabricarse entre ocho y diez millones de comprimidos al mes.
Las instalaciones se ubicarán en el Centro Militar de Farmacia de Burgos poniendo Defensa 800.000 euros y Sanidad 385.000.
El Oseltamivir ha demostrado “in vitro” inhibir las neuraminidasas A y B del virus de la gripe, unas glicoproteínas enzimáticas que se encuentran en superficie del virión y son esenciales para la liberación de las partículas virales recién formadas a partir de las células infectadas y la diseminación posterior del virus por el organismo. Se trata de un principio activo presente en el anís estrellado o Badiana, planta de la que se extrae el ácido shikimico. Hasta el 2001 se vendía libremente para hacer licor e infusiones de anís pero ese año la Agencia Española del Medicamentos del Ministerio de Sanidad decidió retirarlo de herbolarios, farmacias y tiendas de alimentación con la excusa de haber detectado una veintena de casos de efectos adversos graves en lactantes tras la administración de infusiones. Y en septiembre del 2003 la FDA norteamericana advirtió que no se consumieran infusiones de esa planta. Por supuesto, la gravedad de tomar anís estrellado en infusión “coincidió” con la aparición del Tamiflu –que se extrae de ella- y una vez Roche lo “patentó”. Es más, esa multinacional se ha quedado con el 90% del anís estrellado que se produce en todo el planeta. Pero a las autoridades sanitarias no se les cae la cara de vergüenza: la tienen muy dura.
Obviamente el Tamiflu quizás sea eficaz para algunas cepas de la gripe común pero no ha demostrado en ningún ensayo clínico serio que sea útil en la gripe aviaria como ya hemos denunciado varias veces. De hecho, un reciente artículo publicado en The New England Journal of Medicine por Anne Moscona -del Departamento de Pediatría, Microbiología e Inmunología de la Universidad Cornell (Nueva York, EEUU) afirma que para que ese producto sea eficaz habría que darlo conjuntamente con zanamivir, principio activo del fármaco comercializado por GlaxoSmithKline como Relenza. Ahora bien, el estudio mencionado sólo dice que según sus investigaciones la ingesta de ambos fármacos –oseltamivir y zanamivir– permite disminuir los síntomas de la gripe de las cepas A y B y sólo cuando se administra en las primeras 48 horas.
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