Acusan a la OMS de negligencia en la lucha contra la malaria

 

Casi un millón de personas –la mayoría niños- muere cada año de malaria(enfermedad parasitaria que se transmite por la picadura de mosquitos y provoca inicialmente escalofríos, fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y naúseas), cifra que podría disminuir notablemente si se utilizaran fármacos más eficaces.
Así lo denuncia al menos un grupo de científicos en The Lancet que acusa a los responsables de la Sanidad mundial de negligencia médica por proporcionar a los países afectados medicinas baratas, anticuadas y poco efectivas. Según estos, se podrían salvar muchas vidas si la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo Global para la lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria (GFTAM) animasen a los países africanos -los más afectados por la enfermedad- a utilizar una terapia combinada que incluyera derivados de la artemisina (ACT) en lugar de financiar fármacos más viejos y baratos.
A pesar de que todos los expertos reconocen que la artemisina -extraída de una planta procedente de China- debe formar parte de la terapia combinada, en la mayoría de las regiones afectadas por la malaria se utilizan fármacos como la cloroquina y la pirimetamina; sin embargo, la enfermedad ya se ha hecho resistente a esos medicamentos y ello explica que se haya incrementado en 11 veces el riesgo de mortalidad infantil.
La OMS inició una campaña en 1998 con el objetivo de reducir a la mitad en el 2010 las muertes causadas por la malaria. Empero, los hechos demuestran que la tendencia es inversa y que, en lugar de disminuir, está aumentando.
En el Este de África el tratamiento con cloroquina fracasa en el 64% de los pacientes y la pirimetamina en el 45% de los casos. Datos que evidencian que las acciones seguidas no salvaguardan precisamente los intereses de los enfermos de malaria.
Tanto el Fondo Global como la OMS rechazan las acusaciones, argumentan que están apoyando activamente el cambio a la terapia combinada con artemisina y responden asegurando que “la acusación de negligencia médica es muy grave pero no tiene base".
Lo obvio y no discutible, añadiremos nosotros, es que los tratamientos que tantos beneficios reportan a algunas empresas no están sirviendo más que para enriquecerlas a costa de los enfermos. Mientras, los casos de malaria aumentan. Un sarcasmo.