Admiten la existencia de acrilamida –un cancerígeno- en los alimentos fritos

 

Las empresas de alimentación norteamericanas han decidido reconocer que la acrilamida- una sustancia cancerígena- puede aparecer en las patatas fritas, el pan y otros alimentos después de freírlos a altas temperaturas. Así lo comunicaría Timothy Willard, portavoz de la Asociación Nacional de Procesadores de Alimentos de Estados Unidos.
Una cuestión importante porque la industria alimenticia norteamericana acogió inicialmente el descubrimiento de la Agencia Sueca para los Alimentos con suspicacia, malestar y duras críticas acusando a las distintas administraciones de basarse en meros resúmenes de prensa sin suficiente constatación científica a la hora de valorar la información.
Apenas se conoce aún el proceso de aparición de la acrilamida en los alimentos pero se sabe que cocinar a altas temperaturas puede favorecer su desarrollo por lo que algunos abogados han reclamado a la FDA -organismo encargado de la alimentación y los medicamentos en Estados Unidos- que alerte al público para que reduzca el consumo de patatas fritas -tanto recién hechas como de bolsa- y demás alimentos fritos a altas temperaturas. De momento, sin éxito.