Alzheimer: ¿cuestión de genética? 

Actualmente se considera que la principal causa del Alzheimer es la acumulación en el cerebro de una proteína -la beta-amiloide- que se produce en aquellas personas que no consiguen expulsarla a través de la barrera hematoencefálica gracias a la molécula que se encarga de ello: la LRP1. Y un equipo de científicos de la Universidad de Rochester (EEUU) dirigido por el especialista en Neurocirugía Rashid Deane ha comprobado que se debe a que en esos casos el cerebro utiliza una molécula distinta, la VLDLR, mucho más lenta. Pues bien, en un trabajo que acaba de aparecer en Journal of Clinical Investigation estos investigadores han constatado con ratones que los que poseían las variantes 2 y 3 del gen ApoE  eliminaban las proteínas de beta-amiloide de forma entre dos y tres veces más rápida que los que tenían el  gen que expresa la apolipoproteína E4.
En pocas palabras, quienes tienen la variante 4 del gen tienen más dificultades para deshacerse de las proteínas de beta-amiloide y por tanto deben cuidar muchos más su alimentación y las toxinas que introducen en su organismo porque su cerebro tiene más dificultad para eliminar desechos.