Aseguran haber identificado la proteína que permite la expansión del cáncer al desactivar el sistema inmune

 

Un grupo de científicos españoles asegura que la activación de una proteína por las células cancerosas es lo que permite que el cáncer se desarrolle al lograr que el sistema inmune no las ataque. Aseveran incluso haber descubierto cómo es el proceso de activación. La proteína ha sido bautizada como Irak-M. La investigación que ha permitido este trascendental descubrimiento se ha desarrollado durante un año en la Unidad de Investigación del Hospital La Paz de Madrid bajo la dirección del doctor Eduardo López-Collazo con lacolaboración de especialistas del Centro de Investigación Cardiovasculardel Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de Barcelona, la Universidad de Alcalá de Henares y el Instituto Mario Negri de Milán (Italia) y acaba de ser publicado en The Journal of Inmmunology.
La investigación consistió en poner en contacto “in vitro” células del sistema inmune con muestras de tejido canceroso de 10 pacientes -6 aquejados de leucemia mieloide, 2 de cáncer de colon y 2 con carcinomas con metástasis en el peritoneo, hígado, sangre y pulmón- y hacer lo mismo con tejidos de otros 10 pacientes sanos como grupo de control. Comprobarían así que las células de defensa del organismo atacaban de inmediato a las células malignasliberando unas sustancias citotóxicas -las citoquinas-hasta que transcurrido un tiempo ese ataque menguaba permitiendo la extensión de las células cancerosas. Al averiguar porqué sucedía eso constatarían que la causa es la segregación por las células cancerosas de ácido hialurónico, sustancia que es reconocida como propia por las células del sistema inmune a través de los receptores denominados CD44 y TLR4 apareciendo entonces en escena una proteína (la Irak-M) que inhibe la acción de las células defensivas (aunque no puede asegurarse que ese sea el único factor de que ello suceda). Lo que les llevaría a plantearse si bloqueando los receptores CD44 y TLR4 no podría reducirse o impedirse la actividad de la proteína que “inactiva” el sistema inmune. En todo caso, han probado ya con una técnica conocida como silenciamiento genético que permite desactivar el gen que codifica la proteína Irak-M lo que hace que el sistema inmune vuelva a actuar contra las células cancerosas.
La importancia de este descubrimiento es evidente. Entre otras cosas porque deja en evidencia por qué es imposible que la quimioterapia y la radioterapia sirvan para tratar el cáncer. Y lo que también es importante: está avalando los descubrimientos de D. Fernando Chacón, creador del Bio-Bac. Por tanto dudamos mucho de que se les dote de financiación para seguir adelante con la investigación. Máxime porque parece que el descubrimiento no es patentable.
El consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Manuel Lamela, participó en el acto de presentación del estudio asegurando que se trata de un desarrollo científico "enormemente importante" que abre "enormes posibilidades" en el ámbito de la lucha contra el cáncer. Claro que luego se felicitó de que “la tasa de supervivencia en cáncer haya ido creciendo hasta situarse actualmente en el 54% a los cinco años”. Una mentira intolerable que exige su cese fulminante. Algo que por supuesto, no ocurrirá. Eso sí, el Sr. Lamela ya se ha “retratado”. No nos llamaremos a engaño con él