Asocian el alcoholismo a determinados desequilibrios cerebrales

 

Varios investigadores del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad del Estado de Nueva York han realizado un estudio sobre una familia con varios antecedentes de alcoholismo en el que han identificado factores clave que podrían predisponer a las personas a beber de forma compulsiva.
El problema parece ser debido a un desequilibrio entre dos sistemas químicos de señalización que regulan la estimulación y la inhibición de las células cerebrales. Debido a que el alcohol actúa rápidamente en el curso cerebral relacionado con la estimulación o “excitabilidad”, el estudio sugiere que los alcohólicos pueden beber para restablecer el equilibrio en su cerebro.
Según los investigadores, un déficit en el sistema de inhibición del cerebro puede conducir también a un comportamiento menos instrospectivo, lo que causa que muchos alcohólicos sean más agresivos y antisociales.
En el informe, se constata que los alcohólicos podrían beber para automedicarse contra este desequilibrio ya que el alcohol posee la propiedad de actuar directamente sobre un neurotransmisor relacionado con la excitabilidad. El problema es que a medida que fueran teniendo mayor tolerancia al alcohol necesitarían ingerir más cantidad para conseguir el mismo efecto.