Aspen Pharmacare retira sus quimioterápicos para obligar a pagar por ellos hasta 30 veces más

La multinacional sudafricana Aspen Pharmacare adquirió hace unos años a GlaxoSmithkline varios quimioterápicos de bajo coste para obligar a los estados a pagar por ellos hasta 40 veces más. ¿Cómo? Pues desabasteciendo el mercado si no se atendían sus exigencias para obligar a comprarlos en el extranjero -allí donde sus nuevos precios fueron aceptados- o adquirir otros más modernos y caros (aunque no por ello más eficaces). El hecho ha sido conocido gracias a una investigación del diario británico The Times y según la misma los hospitales españoles pagan hoy 30 veces más por el clorambucilo, 20 veces más por el busulfano, 19 veces más por el melfalán, 7 veces más por la mercaptopurina y 6 veces más por la tioguanina. El Gobierno italiano terminaría multando al laboratorio por “prácticas irregulares” con cinco millones de euros. En España la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) lo procesó a principios de 2017 por “prácticas abusivas” pero suspendió el proceso cuatro meses más tarde cuando la Comisión Europea anunció su propia investigación, aún pendiente de resultados.

Hablamos de fármacos que ni previenen el cáncer, ni lo ralentizan, ni lo curan pero aún así son considerados “imprescindibles” para los oncólogos que, año tras año, ven batir el número de personas muertas tratadas con quimio y radioterapia sin siquiera sonrojarse.