Aubrey de Grey asegura que en 5 años habrá ya fármacos para retrasar el envejecimiento

Aubrey David Nicholas Jasper de Grey asegura que en apenas cinco años se estarán probando en humanos fármacos que permitan reparar los daños que sufren nuestros organismos ralentizando así el deterioro celular que lleva al envejecimiento y, como consecuencia, a la muerte.

Doctor en Biología por la Universidad de Cambridge (Inglaterra), experto en Ciencias de la Computación, Presidente de la Methuselah Foundation (Fundación Matusalén) y Redactor-Jefe de la revista Rejuvenation Research es además fundador de la SENS Research Foundation y trabaja en lo que denomina Strategies for Engineered Negligible Senescence (SENS) o Desarrollo de la senescencia negligible ingenierizada que no es sino una estrategia de reparación de tejidos. Según explicó en la obra que escribió  en 1999 con el título The Mitochondrial Free Radical Theory of Aging (La teoría del envejecimiento de los radicales libres mitocondriales) para ello hay que reparar los daños que se producen a lo largo de la vida en el ADN mitocondrial; propuesta que ampliaría en 2007 con un nuevo libro titulado Ending Aging (Acabando con el envejecimiento).

¿Y cómo? Pues con varios fármacos ya que según asevera deben repararse siete tipos de daños que según ha identificado serían los que causan un mal funcionamiento tisular y orgánico según explica en la obra El Fin del Envejecimiento que escribió junto a Michael Rae:

  1. Las mutaciones y epimutaciones (cambios en la estructura química del ADN que no alteran la secuencia de codificación del ADN) nucleares que causan cáncer: Es decir, mutaciones patógenas en el ADN nuclear (nADN) o en las proteínas que se enlazan a él.
  2. Las mutaciones mitocondriales que afectan negativamente al correcto funcionamiento celular.
  3. Los desechos que se acumulan en el interior de las células al no haberse podido eliminar y que según severa serían la causa de la mayor parte de las patologías vasculares y neurodegenerativas.
  4. Los desechos que se acumulan en el espacio intersticial.
  5. El debilitamiento de tejidos y órganos al no poder regenerar nuestro organismo -o hacerlo muy lentamente- las células dañadas.
  6. La senescencia celular que hace que las células sean ya incapaces de dividirse e incluso impedir hacerlo a otras.
  7. Un exceso patógeno de interconexiones extracelulares mediante proteínas conectoras ya que ello hace perder elasticidad a los tejidos

En suma, según asevera se requiere desarrollar muchos medicamentos distintos con diferentes mecanismos de acción, la mayoría para ayudar a reemplazar células pero otros para destruir células patógenas o malignas; incluyendo vacunas para estimular el sistema inmune. Fármacos que habrá que probar uno a uno y luego conjuntamente para ver cómo interactúan. ¿Y cómo? Pues probándolos primero en voluntarios y aprobándolos luego para su uso masivo. Es decir, rechaza efectuar los largos y costos ensayos clínicos de aprobación de fármacos y postula usar la vía de las «licencias adaptativas». En otras palabras, nada de probarlo en animales sino directamente en humanos que hagan de cobayas (aprovechando las necesidades económicas de los menos favorecidos o su desconocimiento científico sobre las posibles consecuencias que les serán convenientemente edulcoradas). Lo que justifica con palabras grandilocuentes como «perspectiva humanitaria», «necesidad de de evitar el dolor y el sufrimiento que conlleva la vejez», «·aumentar los años de vida saludable» o, en el colmo de la demagogia, «reducir significativamente el gasto en sanidad por parte de los gobiernos».

Cabe añadir que Aubrey de Grey presume de contar en su Consejo Científico con investigadoras españolas como María Blasco -actual directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO)y Ana María Cuervo –codirectora del Instituto Einstein para la Investigación del Envejecimiento y miembro del Centro de Investigación del Hígado y del Centro de Cáncer del Albert Einstein College of Medicine de New York (EEUU) donde estudia el papel de la degradación de las proteínas en el envejecimiento y los trastornos relacionados con la edad, con énfasis en la neurodegeneración y los trastornos metabólicos.

En suma, de prevenir los daños celulares y orgánicos y de potenciar su recuperación por métodos naturales e inocuos, nada de nada. Eso no es negocio.