Auguran el cierre de 7.500 farmacias y la pérdida de 10.000 empleos en el sector

 

La Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE) aseguró a mediados de junio pasado que las medidas de recorte del déficit público y de racionalización del gasto farmacéutico decididas por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero pueden ocasionar la pérdida de 10.000 puestos de trabajo habiendo puesto en "riesgo inmediato" la subsistencia de 7.500. Así se dio a conocer en la VIII Convención de la Farmacia Mediterránea y I Convención de la Crisis donde los asistentes rechazaron "de forma unánime" las medidas "por la carga económica que suponen" y "agravar una situación de crisis acumulada que sufren las farmacias desde el año 2000".
Hasta aquí la noticia que, la verdad, produce risa. La posibilidad de que con tales medidas cierren farmacias es inexistente. Y los augurios son pura demagogia. Por otra parte, si tal cosa sucediera la sociedad entera saldría ganando. Salvo unos cuantos fármacos de utilidad contrastada lo que se vende en ellas es puro veneno que ni previene ni resuelve ninguna patología. Es más, con su cierre la gente acudiría para resolver sus problemas de salud a los herbolarios y a las terapias no farmacológicas lo que supondría un gran avance social.