Averiguan por qué los ácidos grasos omega 3 disminuyen la inflamación crónica y la resistencia a la insulina

 

Un grupo de investigadores de la Escuela de Medicina de San Diego (EEUU) afirma haber identificado -el trabajo acaba de publicare en Cell– el mecanismo molecular que hace que los ácidos grasos omega 3 disminuyan la inflamación crónica y la resistencia a la insulina. Resulta que en los macrófagos de las células grasas maduras existe un receptor denominado GPR120 que cuando se desactiva produce inflamación. Y que, sin embargo, cuando entra en contacto con los ácidos grasos omega 3 -en concreto con los ácidos docosahexaenoico (DHA) y eicosapentaenoico (EPA)- se reactiva generando un potente efecto antiinflamatorio.
En la investigación se utilizaron dos grupos de ratones, uno de ellos genéticamente modificado para que carecieran del receptor GPR120. Pues bien, primero se les dio una alimentación rica en grasas. Y luego se les suministró omega 3. ¿El resultado? Que inhibió la inflamación y mejoró la sensibilidad a la insulina de los ratones obesos corrientes no produciéndose efecto alguno en los ratones con el GPR120 desactivado. Un agonista químico de los omega 3 produjo resultados similares.
"Nuestro trabajo-explicaría Jerrold Olefsky, uno de los autores del trabajo-demuestra que los aceites de pescado pueden ser útiles en todos los problemas de inflamación y muy especialmente en los casos de obesidad, diabetes, cáncer y problemas cardiovasculares”. Luego alegaría que hacen falta más investigaciones para determinar qué dosis además de eficaces son seguras pues un consumo demasiado elevado parece que podría mayor aumentar el riesgo de hemorragias e ictus en algunas personas.
Hasta aquí la noticia. Nosotros añadiremos que no es necesario ingerir aceite de pescado aunque sea útil. Y que no es necesario efectuar investigaciones… ya efectuadas. Va siendo hora de que quienes investigan se molesten en leer los trabajos de sus colegas. Resulta ya ridículo que se repitan las mismas investigaciones una y otra vez porque lo que demuestra es que el único interés de quienes las proponen es recibir dinero para vivir de ellas. ¿Qué están repitiendo algo que ya se ha hecho? Les da igual. Ellos tienen que vivir de algo… ¿Hasta cuándo va a permitir la sociedad tamaño despilfarro? El número de trabajos de investigación realizados en las últimas décadas es ya tal que no hay nadie capaz ¡ni de encontrarlos!… así que para qué decir de leérselos. Se repiten con pequeña variantes -para justificarlos- una y otra vez.
La eficacia de los omega 3 y las dosis adecuadas –procedentes de muy distintas fuentes, como el krill o el lino- se conocen. El lector no tiene más que leer en nuestra web –www.dsalud.com– los artículos que sobre ello hemos publicado en los últimos años para comprobarlo.