China: denuncian a Glaxo Smith Kline

por sobornar a funcionarios, médicos y enfermeras

El pasado mes de mayo la Policía china acusó finalmente a Glaxo Smith Kline GSK de sobornar a funcionarios, médicos y enfermeras para que recetaran sus fármacos y además se usaran en los hospitales públicos; según la investigación -que ha durado más de diez meses- eso disparó el precio de los fármacos haciendo que llegara a ser siete veces más caro que en otros países. Fue el 17 de julio de 2013 cuando la Administración de Alimentos y Medicamentos de China anunció que iniciaba una investigación sobre las prácticas ilegales de marketing, publicidad y distribución del sector farmacéutico en el país investigando  también a Pfizer, Sanofi, Bayer, Novartis, Johnson & Johnson, AstraZeneca y Eli Lilly.
Como nuestros lectores habituales recordarán dimos a conocer todo esto de forma amplia en noviembre pasado en un reportaje que con el título GlaxoSmithKline, acusada de fraude, sobornos y muertes apareció en el nº 165 -puede consultarlo en nuestra web: www.dsalud.com– sin que un solo medio de comunicación se hiciera eco. Algo que esta vez algunos sí han publicado -aunque de forma escueta- porque la acusación es ya formal.
Como en aquel texto publicamos la multinacional farmacéutica GlaxoSmithKline acumula ya numerosas denuncias de fraude, sobornos a miles de médicos, uso no autorizado de medicamentos, ocultación de efectos adversos en fármacos y vacunas, violación de las leyes de etiquetado, corrupción y ensayos no autorizados con niños y bebés que en determinados casos han sido causa del fallecimiento de menores con los que se ha experimentado. De hecho hace un año tuvo que pagar 2.400 millones de euros por lo que el propio Gobierno estadounidense calificó como el “mayor fraude sanitario de la historia”. Y no es más que la punta de un enorme iceberg de corrupción y malas prácticas que ésta y otras grandes farmacéuticas vienen perpetrando desde hace más de un siglo. El escándalo de los sobornos farmacéuticos alcanza ya de hecho tales proporciones que tres de las más influyentes revistas científicas han publicado artículos o editoriales denunciándolo: el New England Journal of Medicine, el British Medical Journal y el Journal of American Medical Association (JAMA). Y si en España no se actúa oficialmente contra ellas es porque están protegidas por las autoridades políticas y sanitarias. De hecho GlaxoSmithKline (GSK) está siendo investigada ya por la Oficina Antifraude del Reino Unido para saber si al igual que ha hecho en otros países ha sobornado a médicos británicos animando a toda persona que posea información a que la haga llegar las autoridades. Y procesos similares se han abierto en Polonia, Jordania, Líbano e Irak.