Científicamente constatada la realidad de la fibromialgia y la fatiga crónica

Decenas de miles de personas de todo el mundo a las que se diagnosticó afectas de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica fueron tildadas por muchos de farsantes porque los médicos no encontraban la causa de ninguna de esas dos patologías que solo se diagnosticaban atendiendo a los síntomas; siendo además éstos tan parecidos que los enfermos podían ser incluidos en una u otra patología en virtud de criterios a menudo demasiado subjetivos. En suma, no existían pruebas clínicas que permitiesen confirmar su existencia real. Pero eso se ha acabado. Tras estudiarse a 3.000 personas -2.000 de ellas diagnosticadas con alguna de esas patologías- se ha constatado que en el ADN de esos enfermos hay 90 polimorfismos que afectan al sistema inmune y nervioso. Y que son diferentes en las dos afecciones por lo que no parecen ser manifestaciones del mismo fenómeno. En suma, se trata de de patologías de origen neurológico provocadas por desequilibrios neuroquímicos en el sistema nervioso central. La causa no está pues, como en su momento se propuso, en la somatización de un trastorno psicológico.

Es más, el Dr. Jose Ignacio Lao Villadóniga -director Médico de Genomic Genetics International en el Institut Universitari Dexeus de Barcelona- ha elaborado un test que permite diagnosticar genéticamente ambas patologías y proponer tratamiento para ambas. Incluso prevenir su manifestación pues se ha comprobado que solo 6 o 7 de cada 10 personas con esos polimorfismos -presencia en la misma población de dos o más alelos en un locus con una frecuencia apreciable- desarrollan la patología demostrando una vez que la genética predetermina pero no determina siendo en ello importante la epigenética, es decir, los factores externos; lo que, entre otras cosas, incluye unos hábitos de vida adecuados, especialmente la alimentación y los tóxicos ambientales. Y como eso suele variar en cada caso se requieren tratamientos personalizados para lo cual son básicos los análisis genéticos. Bueno, pues eso es lo que asevera haber logrado Genomic Genetics International desarrollando un programa que permite saber si se padece fibromialgia, fatiga crónica, sensibilidad química múltiple u otras intolerancias ambientales consideradas idiopáticas. Estudio genético que determina además seis cuestiones:

-La capacidad de detoxificación del organismo mediante el análisis de 10 genes específicos.

-Una respuesta inflamatoria exagerada por parte del sistema inmune evaluando 5 genes.

-Un posible déficit de vitaminas del grupo B que afecte a las vías de metilación mediante el análisis de 8 genes.

-El estado del metabolismo hormonal analizando 7 genes.

-El potencial neurocognitivo analizando 9 genes relacionados con el equilibrio entre neurotransmisores.

-Un estudio farmacogenético que permita conocer cómo metaboliza los medicamentos cada enfermo y revele de paso las pautas nutricionales y de suplementación más apropiadas para su caso.

Hasta aquí la noticia. Por nuestra parte queremos recordar que ya en su día entrevistamos al Dr. José Ignacio Lao -el artículo apareció en el nº 156 con el título La influencia de la genética en el abordaje del autismo- sobre la razón de que los tóxicos medioambientales y las vacunas provoquen autismo en unos niños y no en otros y por qué funciona en unos casos el protocolo DAN! y no en otros; aseverando al respecto que la respuesta está en los patrones genéticos de los niños, sean éstos heredados o se hayan modificados epigenéticamente durante el embarazo por lo que antes de cualquier tratamiento es conveniente averiguar si hay rutas alteradas a fin de encontrar la mejor vía de tratamiento a nivel nutricional, fitoterapéutico, ortomolecular o farmacológico; una explicación que ilustramos con los casos narrados por algunas madres con las que entonces hablamos.

Como nuestros lectores habituales recordarán el protocolo DAN! propone eliminar de la dieta todo alimento que un niño autista no pueda digerir correctamente –como suele ser el caso del azúcar, la leche y sus derivados, el gluten y distintos aditivos alimentarios- y compensar los posibles déficits causados por la mala absorción intestinal mediante suplementos y otros tratamientos biológicos útiles para tratar problemas intestinales además de favorecer la eliminación de toxinas. Se explicó ampliamente en el reportaje que con el título Cómo tratar muchos casos diagnosticados de autismo publicamos en el nº 146 y está a disposición de los lectores en nuestra web: www.dsalud.com.