¡Cierre fulminante de los hospitales psiquiátricos judiciales en Italia!

El pasado 14 de febrero el Parlamento italiano ratificó por 385 votos a favor, 105 en contra y 26 abstenciones el llamado Decreto-Ley Svuota-Carcieri –es decir, vacía-cárceles– que aprobara el Gobierno de Mario Monti en diciembre de 2011 con la excusa de “aliviar la superpoblación de los centros penitenciarios” acordando el cierre de todos los hospitales psiquiátricos judiciales del país –seis- antes del 31 de marzo de 2013. ¿La auténtica razón? Que varias organizaciones habían denunciado las “condiciones inhumanas” en las que vivían y eran tratadas las personas allí internadas –unas 1.400-, algo que sería corroborado por una Comisión del Senado creada al efecto.
Y es que el senador Ignacio Marino –médico, miembro del Partido Democrático y presidente de la comisión de investigación- se presentó junto a otros miembros de la misma en esos seis manicomios sin avisar y durante horas filmaron lo que allí ocurría. Material que daría lugar a un documental de media hora que causó auténtica conmoción social en todo el país cuando se difundió. “Los internos viven en ellos –explicaría el Dr. Marino-en condiciones tercermundistas absolutamente inaceptables, sin respeto alguno por la dignidad humana y sin atención higiénico-sanitaria. Hay muchos hombres y mujeres abandonados, postrados en camas sucias manchadas de orina a los que se trata como desechos humanos”. Añadiendo:“Son estructuras impropias e indignas de un país civilizado. Nunca hubiéramos podido pensar que íbamos a encontrarnos a personas torturadas y a otras viviendo entre excrementos y basura. Vimos por ejemplo a un hombre desnudo atado a los cuatro ángulos de una cama con un agujero en el centro para que defecara, Un 35% lleva además años encerrados por causas banales, como haber robado una pequeña suma en un quiosco simulando tener una pistola. Es más, encontramos a un hombre que llevaba 22 años encerrado allí porque había sido detenido a causa de una pelea en Florencia; hoy es una persona mentalmente inestable y no recuperable. Algunos llevan encerrados desde hace más de 30 años violándose la ley”. El propio presidente de la República, Giorgio Napolitano, instó al saberlo a que se pusiera fin inmediatamente a esa “vergüenza” que calificó de “atentado contra la dignidad humana“.
Michele Sacconmano, senador del partido Pueblo de la Libertad (PDL), reconocería por su parte: “Es una de las páginas más vergonzosas de la historia italiana. No podíamos ni siquiera imaginar que existieran personas que vivían en esas circunstancias”.