Células del propio paciente para matar el cáncer

Una vacuna con células dendríticas -un tipo de célula del sistema inmune- ha demostrado su eficacia para combatir el cáncer, hecho que se considera “un importante salto en materia de investigación oncológica”. Hace ahora diez años el doctor Ronald Levy -de la Universidad de Stanford- ofreció a cuatro personas desahuciadas que tenían linfomas la posibilidad de probar una vacuna a base de células dendríticas que nunca antes se había experimentado en humanos. Diez años después todos siguen vivos y varios laboratorios trabajan para generalizar el uso de esta terapia contra un amplio abanico de cánceres, desde el melanoma hasta el de próstata. Un sinsentido si uno hiciera caso a los oncólogos españoles porque según ellos ningún producto puede combatir varios tipos de cáncer (al menos, esa es la bobada que alegan cuando hablan del Bio-Bac). En suma, este descubrimiento pretende aprovechar el mecanismo del sistema inmune para luchar contra la enfermedad (y recordemos que el Bio-Bac eleva los CD4 y CD8). Y con muchos menos efectos secundarios que la quimioterapia. Ronald Levy asegura que la supervivencia de los pacientes con melanoma tratados con este método también aumenta significativamente con respecto al resto de enfermos.
Por su parte, Herman Kattlove, miembro de la Sociedad Americana del Cáncer, reconocía hace poco en el Wall Street Journal que la Inmunoterapia es “lo único que queda para luchar contra el cáncer”. Y añade: “Hemos ido tan lejos como hemos podido con la quimioterapia y, prácticamente, se trata de un área estancada”.