Cómo sobrevivir a un ataque al corazón cuando esté sólo

 

Está circulando por Internet un e-mail que explica a la gente lo que debe hacer si sufre un ataque de corazón estando sólo y ganar así tiempo para pedir ayuda. Su texto –resumido- es el siguiente:
“Supongamos que son las 6:15 p.m. y va usted conduciendo a casa (por supuesto solo) después de un día de trabajo extraordinariamente difícil. Está realmente cansado, molesto y frustrado. Repentinamente, empieza a sentir un fuerte dolor en el pecho que se irradia hacia el brazo y la quijada. Y se encuentra aproximadamente a ocho kilómetros del hospital más cercano.
Obviamente, no será capaz de llegar hasta él. ¿Qué puede hacer? Porque, sin ayuda, a una persona a la que el corazón no le late adecuadamente y empieza a marearse le quedan unos 10 segundos antes de perder el conocimiento. Y, sin embargo, uno puede hacer algo útil: toser muy fuerte y repetidamente. Es decir, debe respirar intensamente antes de cada tosido y provocar éste de forma profunda y prolongada, como cuando queremos expulsar una flema desde muy adentro del pecho. Respiración y tosido deben repetirse aproximadamente cada dos segundos. Y no dejar de hacerlo hasta que la ayuda llegue o hasta que sienta que el corazón está de nuevo latiendo normalmente. Las respiraciones profundas llevan oxígeno a los pulmones y los movimientos de la tos aprietan al corazón y mantienen la sangre circulando. La presión sobre el corazón también le ayuda a recobrar el ritmo normal. De esta manera las víctimas de un ataque al corazón pueden llegar hasta el hospital.”