Comer moderadamente ayuda a mantenerse más sano y joven

Que comer poco ayuda a mantenerse más sano y joven ya se sabía aunque la razón siga siendo objeto de investigación. Pues bien, un equipo de científicos de la Brigham Young University (EEUU) coordinado por el Dr. John Price acaba de publicar en Molecular & Cellular Proteomics un trabajo según el cual ello se debe a que los ribosomas de las células tienen que dedicar menos tiempo a sintetizar proteínas y pueden dedicarlo a autorrepararse y obtener así proteínas de más calidad y cometer menores errores.

La investigación se hizo con ratones y Price asegura que aquellos a los que se sometió a restricción calórica tuvieron más energía, sufrieron menos enfermedades y vivieron más manteniendo sus cuerpos jóvenes durante más tiempo.

En 2010 un equipo de científicos del Centre for Integrated Systems Biology of Ageing and Nutrition (CISBAN) de la Newcastle University (Reino Unido) también constató con ratones que una dieta baja en calorías ayuda a prolongar la vida y reduce la incidencia de trastornos patológicos comprobando que el número de células senescentes -células viejas con menor capacidad al ser sus telómeros más cortos- es menor; especialmente en el hígado y en los intestinos. De hecho los telómeros de los cromosomas se mantienen en mejor estado.

Lo singular es que no es necesario seguir una dieta restrictiva en calorías durante toda la vida: basta seguirla durante pequeñas temporadas o hacer breves ayunos de unos días cada cierto tiempo.