Condenan a un hospital a pagar 1.569.452 euros por no detectar un posible ictus

Se llama Manuel, tiene 67 años, estaba jubilado y durante un mes sufrió varias veces pérdidas temporales de visión de dos o tres minutos por lo que en diciembre de 2016 decidió acudir al servicio de Urgencias del Hospital Universitario Infanta Sofía (Madrid) sin que allí le detectaran el problema. Dos días después sufrió en casa un ictus que le dejó con una incapacidad del 94%, la familia decidiría entonces recurrir a los tribunales y el Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Madrid ha decidido finalmente condenar a los responsables a indemnizarle por mala praxis con 1.569.452 euros -intereses aparte- que tendrá que abonar la aseguradora del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS).

El hospital le mandó primero al servicio de Oftalmología donde no pudieron detectar la causa por lo que luego se le tomó la tensión arterial, la frecuencia cardiaca, la frecuencia respiratoria y la temperatura, se le auscultaron el corazón, los pulmones, el abdomen y las piernas y se le hizo una exploración neurológica -que efectuó un especialista en Medicina Interna- no encontrando nada que explicara su cuadro por lo que el médico de Urgencias decidió darle el alta señalando como posible causa una estenosis carotidea y proponiendo que fuera en todo caso evaluado por un neurólogo al lunes siguiente al ser fin de semana.

Pues bien, según los peritos que declararon en la vista lo sufrido por el enfermo era un claro síntoma de accidente isquémico transitorio y el médico que le atendió tenía que saberlo y bien haber utilizado el sistema de Teleictus, bien haberlo remitido al Hospital Universitario La Paz para ser evaluado por un neurólogo. En cuanto a la indemnización el juzgado utilizó para valorar su cuantía el baremo que se usa en los accidentes de tráfico.