Confirmado: la vacuna para prevenir la gripe A/H1N1 ¡puede provocar narcolepsia!

El British Medical Journal (BMJ) acaba de publicar un estudio confirmando que la vacuna Pandemrix de GlaxoSmithKline (GSK)-autorizada para prevenir la gripe A/H1N1- puede provocar narcolepsia, patología conocida también como Epilepsia del sueño o Síndrome de Gelineau que se caracteriza por provocar agitación extrema, problemas de concentración, dificultad para conciliar el sueño, pesadillas, somnolencia irresistible, cataplejía (parálisis o debilidad extrema bilateral del conjunto muscular), alucinaciones hipnagógicas (visiones fugaces en la transición vigilia-sueño) e hipnopómpicas (transición sueño-vigilia), e incluso catalepsia (pérdida momentánea de la movilidad y de la sensibilidad que paraliza por completo el cuerpo). Lo que impide realizar toda actividad potencialmente peligrosa e incluso conducir. Y no tiene cura por lo que a los enfermos se les trata con anfetaminas y medicamentos similares que a su vez les pueden provocar ansiedad, palpitaciones, taquicardia, temblores, nerviosismo, diarrea, vómitos, fatiga y episodios maniáticos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya había reconocido a principios de 2011 que Pandemrix había provocado casos de narcolepsia en niños y adolescentes de al menos 12 países (se inoculó en 47 naciones) detectándose sólo en Finlandia -entre 2009 y 2010- sesenta casos. Un mal trago porque para entonces la propia OMS ya había proporcionado gratuitamente ¡36 millones de dosis! a 18 países en desarrollo: Armenia, Azerbaiyán, Bangladesh, Bolivia, Burkina Faso, Cuba, Corea del Norte, El Salvador, Etiopía, Ghana, Namibia, Filipinas, Tayikistán, Togo, Ruanda, Kenia, Mongolia y Senegal. En España el Ministerio de Sanidad saldría inmediatamente al paso “aclarando” que aquí se había administrado otra vacuna, Focetria, y que nuestros sistemas de farmacovigilancia no habían detectado nada. Lo grotesco es que tanto Pandemrix como Focetria recibieron el visto bueno de la Agencia Europea del Medicamento y todos los organismos sanitarios involucrados hicieron creer a la población que eran “seguras” además de “eficaces”. Y ello a pesar de que las autoridades finlandesas y suecas informaron en agosto de 2010 de que entre los niños y jóvenes vacunados en sus países los casos de narcolepsia se habían multiplicado ¡por 13! Una alerta que no hizo reaccionar a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) hasta febrero de 2011 y sólo para afirmar que “la información disponible es insuficiente para establecer una relación causal entre la narcolepsia y la vacunación con Pandemrix”. Un mes después, en marzo de 2011, Discovery DSALUD –véase en nuestra web (www.dsalud.com) la noticia aparecida en el nº 136- informaría del reconocimiento de tal relación por la OMS y en muy pocas semanas –en abril- la AEMPS “actualizaba” su “información” reconociendo ya que la vacuna “incrementa el riesgo de narcolepsia en niños y adolescentes”. Solo que en lugar de retirarla de inmediato se limitó a “recomendar” a los profesionales sanitarios una adecuada “evaluación beneficio/riesgo” antes de administrarla.
En septiembre de 2012 sin embargo una investigación francesa coordinada por el Dr. Antoine Pariente reconocería que en las personas vacunadas se multiplica al menos por cuatro el riesgo de desarrollar narcolepsia. Una apreciación muy “conservadora” porque el nuevo estudio publicado ahora por el British Medical Journal con niños británicos vacunados afirma que ese riesgo se multiplica en realidad por ¡14,4! Infiriendo que Pandemrix debe haber provocado ya por tanto miles de casos de narcolepsia. Su conclusión es rotunda: “Nuestro estudio demuestra un aumento significativo del riesgo de narcolepsia en los niños que recibieron en Inglaterra la cepa de la vacuna pandémica Pandemrix con el adyuvante AS03 (escualeno) proporcionando un cociente de probabilidad de 14,4 (4,3 de 48,5) en el análisis primario. Estas cifras son compatibles con el riesgo relativo del 13 descubierto en Finlandia en un estudio epidemiológico analítico retrospectivo”. Añadiendo:”El aumento de riesgo de narcolepsia tras la vacunación con el coadyuvante AS03 de la vacuna pandémica A/H1N1 señala una asociación causal, similar a las conclusiones obtenidas en el caso de Finlandia”. En pocas palabras, los investigadores reconocen que lo que puede haber provocado la narcolepsia fue uno de los coadyuvantes utilizados en la vacuna: el escualeno. Una sustancia cuya peligrosidad ha denunciado esta revista hasta la saciedad. Lea en nuestra web –www.dsalud.com– para constatarlo los artículos que aparecieron en los números 120 (Los riesgos de vacunarse contra la gripe A y Mitos y verdades sobre las vacunas), 121 (Andrew Moulden: “Deberían prohibirse todas las vacunas”), 122 (Los peligros del timerosal de las vacunas) y 132 (Entrevista a la Dra. Juliane Sacher y Nueva y absurda campaña de vacunación contra la gripe) así como el Editorial del nº 155 titulado La vacuna contra la gripe puede causar invalidez. Es más, lea no solo los textos citados sino todo lo que hemos publicado sobre las vacunas pues está agrupado en el siguiente enlace: www.dsalud.com/index.php?pagina=vacunas.
En suma, ¿cuánto habrá que esperar aún para que los responsables de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios así como sus superiores del Ministerio de Sanidad, Consumo e Igualdad Social sean llevados a los tribunales junto a los directivos de los fabricantes de vacunas?