Confirman que el magnesio reduce el riesgo de cardiopatías

 

Un nuevo metaanálisis acaba de constatar que la ingesta de magnesio reduce el riesgo de cardiopatías; al menos entre los hombres. Para ello se han analizado un amplio número de ensayos clínicos aleatorizados y controlados con placebo constatándose que en los varones con niveles altos de magnesio el riesgo de sufrir problemas cardiacos es menor. Lo singular es que esa asociación no se pudo demostrar en el caso de las mujeres.
Hoy se sabe que el magnesioparticipa como cofactor en muchos procesos enzimáticos, en la producción de energía y en la duplicación del ADN, que contribuye a regular los niveles de colesterol y el ritmo cardíaco, que participa en la transmisión de los impulsos nerviosos y activa las contracciones musculares, que regula los niveles de azúcar en sangre, que favorece la absorción y metabolismo de otros minerales -como el calcio, el fósforo, el sodio y el potasio-, que ayuda a regular la temperatura corporal, que coadyuva en el metabolismo de las proteínas y que participa en la reparación y mantenimiento de las células y tejidos además de ayudar en casos de estrés.
Y se sabe que su déficit puede dar lugar a descoordinación muscular, calambres, espasmos y temblores, astenia y pérdida de apetito, confusión, desorientación, deterioro de la capacidad intelectiva, alteraciones de la conducta, tendencias suicidas, esquizofrenia, convulsiones, epilepsia, tics nerviosos, estreñimiento, ataxia y mayor probabilidad de formar depósitos de calcio en riñones, vasos sanguíneos y corazón así como de padecer accidentes cardiovasculares.
Las fuentes naturales más ricas en este mineral son las legumbres, los limones, los pomelos, los higos, las manzanas, el maíz amarillo, las almendras, las nueces, las avellanas y las semillas y vegetales de color verde oscuro. Ortomolecularmentela dosis adecuada en adultos –depende de las necesidades- oscila entre 400 y 2.000 mg.