Congreso Internacional de Medicina Biocibernética

La ciudad granadina de Motril reunirá durante una semana -del 20 al 26 de noviembre- a algunos de los mayores expertos a nivel mundial en Medicina Biocibernética y más concretamente en Moraterapia, disciplina de diagnóstico y tratamiento basada en un conocido dispositivo de biorresonancia muy cualificado y ampliamente testado: el MORA. Hoy no cabe ya duda alguna de que todo proceso químico orgánico está condicionado por vibraciones electromagnéticas y que todo órgano -tanto sano como enfermo- tiene un espectro de vibraciones que varía de persona a persona y posee un potencial energético concreto.

La Mo-Ra-Terapia fue formulada por el doctor Franz Morell (Mo) y desarrollada tecnológicamente por el ingeniero alemán Erich Rasche (Ra) y su base es sencilla: nuestras células, tejidos y órganos se expresan a través de ondas electromagnéticas y cuando se alteran por alguna interferencia –causada por ejemplo por ataques microbianos, virus, productos tóxicos, una alimentación errónea o tensión emocional- se desequilibran provocando la aparición de enfermedades. Es decir, el lenguaje intercelular es el primero en dar muestras de cualquier desajuste y es anterior a la aparición de la enfermedad. Bueno, pues como cada órgano posee un espectro de frecuencias específico y las emite hacia el exterior en forma de ondas electromagnéticas el doctor Morell tuvo la idea de utilizarlas con fines terapéuticos. Es decir, pensó en identificar las vibraciones inarmónicas procedentes del interior del cuerpo y basándose en el hecho conocido en Física de que una oscilación puede ser neutralizada por otra opuesta de las mismas características utilizar otras ondas para contrarrestarlas. Obviamente, de la misma longitud, alineadas espacialmente, igual de intensas, emitidas al mismo tiempo… y que estén además invertidas.

Sería en cualquier caso Erich Rasche quien encontraría tanto la forma de detectar las ondas deformadas -que la Moraterapia denomina desarmónicas o patológicas distinguiéndolas de las ondas fisiológicas normales o armoniosas- como la manera para reprogramarlas de nuevo: mediante un filtro de resonancia molecular que permite separar y clasificar las ondas por nivel de frecuencias y distribuirlas en armónicas y desarmónicas. Filtros capaces de reconocer las frecuencias, amplitud y características específicas de las ondas.

En suma, una vez conocidos los parámetros de las ondas desarmónicas se realiza un proceso de inversión de fase de 180°. La información vibracional se convierte así en una contravibración que neutraliza las ondas patológicas al tiempo que las células en disfunción reciben la información correcta que permiten su recuperación progresiva. Y que funciona ha sido ya testado en alergias, intolerancias alimentarias, envenenamiento medioambiental, enfermedades cardiacas, estados agudos y crónicos de dolor, inflamaciones, determinación de compatibilidades dentales e intoxicación de mercurio por amalgamas entre otras muchas patologías.

Conviene aclarar que la Moraterapia no aplica frecuencias electromagnéticas, ni corrientes eléctricas artificiales. Utiliza las informaciones electromagnéticas propias del cuerpo del paciente obtenidas merced a filtros y sistemas de amplificación, algo para lo que bastan unos dispositivos tecnológicos como los que comercializa la empresa Med-Tronik con todos los requisitos legales, entre ellos los certificados ISO 9001 que avalan que cumplen la reciente Ley de Productos Médicos.

Terminamos indicando que quienes quieran formarse en esta novedosa terapia tendrán la posibilidad de recibir un curso de aprendizaje básico, otro avanzado y uno más de experto (2 días cada uno) tras los cuales recibirán un certificado acreditativo de asistencia y en su caso un diploma. Más información en info@mora-biorresonancia.com