Constatada la ineficacia de las vacunas contra el virus del papiloma humano (VPH)

Las vacunas contra el virus del papiloma humano (VPH) que GlaxoSmithKline y Merck promocionaron alegando falsamente que protegerían a las jóvenes del cáncer cervical –Cervarix y Gardasil– lo que hicieron fue aumentar los casos de cáncer de cuello uterino un 54%. Lo han denunciado en enero de este año tanto la organización británica Cancer Research UK en su web (https://www.cancerresearchuk.org) como la publicación del grupo que lidera el abogado estadounidense  Robert F. Kennedy en su revista Children Health Defense (https://childrenshealthdefense.org) tras conocer los datos de un estudio que acaba de publicarse en Journal of the Royal Society of Medicine que evaluó los doce ensayos controlados aleatorios publicados por los fabricantes de vacunas para respaldar la supuesta eficacia de sus vacunas.

Según han constatado la metodología que usaron es muy cuestionable, la edad de las mujeres que participaron en los ensayos no era representativa de las adolescentes más jóvenes que constituyen los principales grupos objetivo de la vacunación y se utilizaron criterios muy restrictivos para excluir a muchos participantes limitando así su relevancia y validez en el mundo real, especialmente a toda persona con la más mínima vulnerabilidad a sus ingredientes cuando luego se comercializó también para ellas. Es más, se hicieron de forma que era imposible determinar los resultados clínicamente significativos, se sobreestimó intencionadamente su presunta eficacia y se concluyó de forma sesgada que eran efectivas solo porque los cambios cervicales eran de bajo grado obviando otros factores de riesgo.

El trabajo termina aseverando que es imposible además saber si las vacunas contra el VPH previenen el cáncer de cuello uterino porque los ensayos no fueron diseñados para ello ya que llevaría décadas saberlo.

Robert F. Kennedy añadiría al publicarse este estudio que los registros demuestran que la inoculación de las vacunas en las niñas o mujeres que ya estaban infectadas por el VPH aumentó en ellas un 44,6% el riesgo de contraer lesiones precancerosas.

Los dos artículos mencionados al principio de la noticia indican que el cáncer cervical estaba disminuyendo antes de la vacunación y que el uso de las vacunas revirtió esa tendencia haciendo aumentar significativamente el número de cánceres invasivos ¡entre las vacunadas!

Vomitivo.