Constatado: los fármacos para el Alzheimer y la demencia son ineficaces

 

La Academia Estadounidense de Médicos de Familia ha llegado a la “sorprendente” conclusión –en un trabajo publicado en Annals of Internal Medicine- de que los fármacos para tratar el Alzheimer y la demencia también son inútiles no habiendo actualmente opciones terapéuticas reales. Así lo ha reconocido el doctor Amir Qaseem, miembro del Colegio Médico Estadounidense y coordinador de un panel de expertos que ha revisado los resultados de 96 estudios existentes sobre los cinco medicamentos actualmente más usados.
Cuatro de tales fármacos son inhibidores de la acetilcolinesterasa –es decir, se supone que retrasan la degradación del neurotransmisor acetilcolina- y son Donepezil –comercializado como Aricept por Pfizer, Galantamina -comercializada como Razadyne (antes Reminyl) y Nivalin de Janssen-Cilag-, Rivastigmina –comercializada como Exelone por Novartis y Tacrina que se vende Parke-Davis como Cognex para tratar el Alzheimer y que en Francia ha decidido retirarse ya del mercado tras constatar que la relación beneficio/riesgo no lo justifica y daña de forma clara el hígado. El quinto es la memantina, un agente modificador de neuropéptidos que vendeForest Laboratories como Namenda.
Años después, de nuevo, se nos vuelve a dar la razón. Discovery DSALUD lo denunció abiertamente en el nº 77 de la revista –correspondiente a ¡noviembre 2005!- en un amplio reportaje titulado El sinsentido de tomar fármacos cuando se sufre Alzheimer en cuya entradilla decíamos claramente: “Millones de enfermos de Alzheimer son tratados actualmente en el mundo con fármacos que no sólo no sirven para mejorar su estado de salud sino que en muchos casos les provocan efectos secundarios no menos graves que los de la propia enfermedad.
"Es muy desalentador tener que trabajar con esos cinco fármacos sobre los que casi no hay evidencia de efectividad. Y teniendo en cuenta que dentro de 50 años uno de cada 45 estadounidenses padecerá Alzheimer se trata de un gran problema",reconoce Amir Qaseem.
Se estima que en Estados Unidos hay ya 2,4 millones de personas con Alzheimer y 1 millón más con algún otro tipo de demencia aunque hay organizaciones que afirman que la cifra no baja de 5 millones.
En suma, un nuevo fiasco para los laboratorios pero ya verá el lector cómo se siguen recetando. Y los enfermos –porque sus parientes no reaccionarán- los seguirán tomando.