Corroboran la gran importancia de la epigenética

Las señales que reciben del entorno las células embrionarias pueden tener gran influencia en el desarrollo y formación de tejidos y órganos pues no siguen solo la programación original del ADN. Así lo ha constatado un equipo de investigación del departamento interdisciplinar de Ciencias Naturales Biozentrum de la Universidad de Basilea (Suiza)  coordinado por Alex Schier tras estudiar detenidamente cómo una célula embrionaria se convierte en una célula sanguínea, un nervio o un corazón. El trabajo acaba de publicarse en Science y ha sido posible al haber desarrollado un novedoso software que permite por primera vez seguir el proceso completo de diferenciación de las células.

Según se explica en el trabajo el equipo de investigación aisló en un pez cebra unas 40.000 células de 25 tipos diferentes y analizó durante nueve horas su ARN para ver cómo maduraban ya que es éste el que regula qué genes se activan y determina la función y características que las  células tendrán. Y es que el nuevo método de secuenciación de ARN monocatenario (de cadena simple) permite el análisis de todos los genes activos durante el desarrollo celular. Con una conclusión sorprendente para Alex Schier: “El camino de desarrollo de una célula es más flexible de lo que suponíamos”.

La idea ahora es investigar y seguir el desarrollo de otros tipos de células durante un período de tiempo más largo.