¿Corrupción en los premios Nobel de Medicina?

El Fiscal Jefe de la Agencia contra la Corrupción de Suecia, Christer von der Kwast, estaba considerando en el momento de enviar a imprenta este número de la revista la posibilidad de iniciar una investigación formal para averiguar si detrás de la concesión del Premio Nobel de Medicina al virólogo alemán Harald zur Hausen por “descubrir” que es el Virus del Papiloma Humano el que provoca el cáncer de cuello de útero hay una mera estrategia mercantil para vender vacunas de la multinacional AstraZéneca que tiene las patentes y obtiene los royalties de las dos únicas hoy en el mercado: Gardasil y Cerverix. La noticia fue difundida por la agencia de noticias sueca Dagens Medicin

Al parecer Astra Zéneca ha sido el patrocinador principal de dos de las filiales de la Fundación Nobel: Nobel Media -que controla y comercia ante los medios con los derechos de la Fundación- y Nobel Webb -responsable de la web www.nobelprize.org-. El contenido del contrato con el patrocinador es secreto.

En la operación, según la agencia, estarían también involucrados al menos dos académicos del Comité del Premio Nobel: el profesor Bo Angelin –miembro del Instituto Karolinska y del Comité del Nobel que está en nómina de Astra Zéneca– y Bertil Fredholm –igualmente en nómina de AstraZéneca durante 2006 como consejero-. "Los cargos criminales que podrían formalizarse –declaró van der Kvast- son los de soborno y corrupción" agregando que va a investigar también los viajes a China realizados por varios miembros de los comités del Nobel cuyos gastos pagaron los anfitriones.

Ha habido ya once Premios Nobel que han trabajado para AstraZéneca a lo largo de su historia. Claro que todo comenzó cuando el propio Alfred Nobel fundó Nobel Industries tras descubrir la dinamita en 1926 y luego se unió a British Dyestuffs, United Alkali y Brunner, Mond and Co. para fundar ICI (Imperial Chemical Industries), empresa que en 1993 segregaría su sector de Biociencia y daría lugar al nacimiento de Zéneca, compañía que en 1999 se fusionó con Astra dando lugar a la actual AstraZéneca.

Solo nos queda recordar que en el nº 110 de la revista nuestro director, José Antonio Campoy, escribió un contundente Editorial con el título El prestigio del Premio Nobel de Medicina, en entredicho en el que decía que la decisión de otorgar este año el Nobel de Medicina de forma conjunta a los investigadores Luc Montagnier y Françoise Barré-Sinoussi por descubrir el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) y al alemán Harald zur Hausen por constatar que "el papilomavirus humano provoca el cáncer de cuello de útero" demostraba que éste se da normalmente atendiendo a los intereses de la industria farmacéutica. La designación este año de los tres premiados –afirmaba- lo demuestra más allá de cualquier duda pues es evidente que detrás de su concesión están los laboratorios que comercializan los inútiles fármacos antirretrovirales que se dan a los enfermos de Sida y las vacunas que falsamente se hacen pasar como protectoras del cáncer de cuello de útero”.

Hay quienes dijeron entonces que nuestro director exageraba. ¿Y ahora qué opinan?