CUANDO SE PEGAN LAS SÁBANAS POR LA MAÑANA, LA CULPA ES DEL RELOJ BIOLÓGICO DEL CUERPO

 

Si una persona está en plena forma por la noche y por la mañana le cuesta levantarse no se debe a la pereza sino a un fenómeno natural relacionado con el reloj biológico de nuestro cerebro.
La facilidad o dificultad para madrugar depende -según los científicos de la Universidad de Leiden, en Holanda- de cómo esté cronometrado el reloj biológico del cuerpo de cada persona. Él es el culpable de que por las mañanas no podamos despegarnos de las sábanas y por las noches estemos en plena forma hasta altas horas.
Según este trabajo, aquellos que no logran estar completamente despiertos antes de las 12 del mediodía es porque sus relojes biológicos llevan un retraso de dos horas, al menos con respecto a los madrugadores por naturaleza.
Los científicos concluyeron que algunos cuerpos se "levantan" biológicamente antes que otros y que no se puede hacer casi nada para cambiar un mecanismo que es así por naturaleza. Incluso si se les obliga a despertarse y trabajar, siempre seguirán en estado semidormido mientras que por la noche -dicen- se mantendrán frescos hasta tarde.