Cuestionada la terapia precoz de alta intensidad con estatinas

 

El tratamiento precoz de estatinas a dosis elevadas -se emplean para bajar los niveles de colesterol en los trastornos cardiovasculares e, incluso, para tratar el cáncer y el Sida- no sólo no ayuda cuando una persona ha sufrido una angina o un infarto de miocardio sino que puede agravar su estado a causa de sus efectos secundarios. Así se indica en un trabajo presentado en el Congreso Europeo de Cardiología que se había ya publicado en Journal of the American Medical Association (JAMA) y que fue elaborado por investigadores del Centro Médico de la Universidad del Suroeste de Texas (EEUU) con 4.500 personas.
A la mitad de los pacientes se les dio tras el infarto durante el primer mes 40 mg. diarios de simvastatina y 80 mg. los meses siguientes. La otra mitad tomó durante 4 meses un placebo y luego se les dio 20 mg de simvastatina al día. Pues bien, aunque la cifra de colesterol bajó algo en el grupo que tomó una dosis mayor de estatinas no se observó ninguna reducción significativa en el número de episodios cardiacos durante el seguimiento entre ambos grupos. Sólo se detectó una disminución en la tasa de mortalidad de ¡un 1,3%! Es decir, un porcentaje tan insignificante que ni siquiera puede tomarse en serio.
Sin embargo, lo que sí se detectó entre quienes tomaron desde el principio altas dosis de3 estaninas fue un mayor número de efectos secundarios. Nueve pacientes desarrollaron miopatía (un trastorno muscular originado por un incremento de la proteína creatinina quinasa que se encuentra en el músculo cardiaco) en contraposición con un solo caso del segundo grupo.
Cabe añadir que hace poco la FDA obligó a bajar la dosis recomendada de 80 mg de simvastatina que se sugería en el prospecto del producto, a añadir algunos efectos secundarios y a incluir nuevas advertencias con las interacciones que tiene el producto con otros fármacos.
Lo grave y lamentable es que la FDA ya había reconocido antes que la cerivastatina -otra estatina- aumentaba el riesgo de sufrir miopatía entre 16 y 80 veces… después de años de uso. Y terminó retirando el fármaco del mercado.
Insistimos a nuestros lectores: la vitamina C tiene un efecto más eficaz que las estatinas, es más barata, carece de efectos secundarios, no tiene interacciones negativas y en forma de ascorbato cálcico ni siquiera hay riesgo de sobredosis. Le sugerimos que lea el reportaje sobre los problemas cardiovasculares que publicamos en el nº 64 (lo tiene en nuestra web: www.dsalud.com