Cuestionan la vacuna de la varicela

La controversia que ha suscitado la vacuna de la varicela llevó a la Fundación para la Formación de la OMC a organizar el pasado mes de octubre un debate sobre ella que controló el propio presidente de la organización colegial, Juan José Rodríguez Sendín, conocido defensor de las vacunas para quien son "uno de los principales avances para la humanidad". Para ello se celebraron tres mesas redondas en las que se habló de su seguridad y eficacia así como de los aspectos éticos y legales de su uso.

La primera fue moderada por el Secretario General de la OMC, Juan Manuel Garrote, participando asimismo los doctores Luis Palomo -coordinador del Grupo de Vacunas de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS)-, Fernando Malmierca -vicepresidente de la Comisión Nacional de Pediatría– y Teresa Hernández Sampelayo -jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Gregorio Marañón y miembro del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP). Mesa en la que se habló de la enfermedad, de su causa, de sus complicaciones y de sus tratamientos asegurándose de que hay quienes mueren debido a ella por no vacunarse (sin dar una sola prueba de ello, por supuesto). De hecho el Dr. Palomo reconoció que "el impacto de la vacuna sobre la circulación del virus es impredecible así como su influencia en la incidencia de la enfermedad". Recordando que la propia Organización Mundial de la Salud se pronunció sobre ella en 2014 diciendo que "no se recomienda la vacuna en los países en desarrollo al considerarse que puede haber un aumento de la circulación del virus entre las edades adultas con casos más graves, sobre todo si no se alcanzan coberturas suficientes". El doctor Palomo agregaría que es además hora de abordar cuestiones como la rendición de cuentas y la compensación por los daños que provocan las vacunas. Los demás, como cabía esperar, defendieron sin más el uso de las vacunas con la cansina cantinela habitual.

La segunda mesa redonda la moderaría el Secretario General de la OMC, el Dr. Serafín Romero, quien debatió con los doctores Amos José García Rojas -presidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV)- y el Dr. Juan Gervás -coordinador del grupo de investigación independiente conocido como Equipo CESCA-. Como era de esperar García Rojas mostró su preocupación "por el descrédito que rodea a las vacunas" ya que está afectando a las estrategias de salud pública. Es más, abogó por ampliar su número y la edad hasta las que se recomienda ponerlas. "Son imprescindibles", afirmaría.

En suma, el único participante "díscolo" del acto -organizado en realidad con el único objetivo de apoyar desde la OMC las vacunas- fue el Dr. Juan Gervás quien defendió que es mejor contagiarse y sufrir la enfermedad -no da lugar a problemas de salud graves- que arriesgarse a las consecuencias que a largo plazo puede tener la vacuna.

"No se conoce la efectividad a largo plazo de la vacuna de la varicela y además con ella sustituiríamos la inmunidad de por vida que da pasar la enfermedad por una inmunidad vicariante". Es más, expresó sus dudas sobre la fiabilidad de los estudios hechos con ella puesto que "no controlan ninguna de las amenazas de la validez interna y externa". E igualmente manifestaría que no se sabe durante cuánto tiempo inmuniza, cuál sería el momento ideal de la segunda dosis, si habría necesidad de una tercera, cuál es su impacto real a largo plazo, si la gravedad de la varicela es mayor entre los vacunados, si se justifica en las mujeres embarazadas y por qué no se da cuenta antes de usarla de los mecanismos inmunológicos a los que da lugar ya que todavía no se conocen. Por supuesto nadie supo qué responderle. Sin comentarios.