¡CUIDADO CON EL PIERCING!

 

Desde que la moda del piercing llegó a Europa, los casos de alergia al níquel no han cesado de multiplicarse.
El níquel es la causa más habitual de alergia de contacto en toda Europa. La exposición a este metal puede desencadenar un tipo de sensibilidad de por vida y las reacciones que provoca se caracterizan por picores, escozores y ronchas rojizas en cuellos, orejas y manos, principalmente.
Este tipo de alergia se puede dar a cualquier edad pero desde la extendida moda del piercing en Europa los casos se multiplican entre la población juvenil, cuestión que comienza a preocupar a muchos expertos.
Según las directrices de la Unión Europea, los pendientes, collares y demás artículos de bisutería no deben contener más de un 0,05% de su peso en níquel. Asimismo, se recomienda que no desprendan más de 0,5 microgramos de este elemento por centímetro cuadrado. Pero estas pautas no parecen ser suficientes para evitar la proliferación de las reacciones alérgicas, según han podido observar recientemente los expertos finlandeses del Centro para el Medio Ambiente de Helsinki. Muchos pendientes contienen cantidades de níquel que exceden, con mucha diferencia, las anteriormente citadas. Además -advierten los científicos- muchos artículos contienen níquel camuflado en otros metales como el oro o el acero.