Demostrado: el aceite de oliva virgen previene las enfermedades cardiovasculares

El año 2002 se puso en marcha con el nombre Eurolive Project un estudio con personas sanas de España, Dinamarca, Finlandia, Italia y Alemania que duró dos años y cuya intención era verificar científicamente si el aceite de oliva previene realmente las enfermedades cardiovasculares. Pues bien, los resultados acaban de darse a conocer y demuestran que es así en efecto y que ello se debe no sólo a los ácidos grasos esenciales, la vitamina E y los betacarotenos que contiene sino sobre todo a su riqueza en polifenoles, sustancias de alto poder antioxidante. Y que entre todos los tipos de aceite de oliva el de mayor efectividad –con diferencia- es el virgen. El trabajo demostró además que el aceite de oliva virgen aumenta el nivel de colesterol bueno (HDL) -haciéndolo de forma más significativa cuanto mayor es la concentración de polinefoles en él-, bajando a la vez el de colesterol “malo”. Se constató igualmente que el nivel de triglicéridos disminuye si bien eso lo consiguen todos los aceites de oliva y no sólo el virgen.
Dicho esto debe entenderse que es bueno tomar aceite de oliva a diario pero en cantidades razonables porque el exceso de grasa es contraproducente, en especial cuando se ingiere conjuntamente con hidratos de carbono como bien advierte José Antonio Campoy en su obra La Dieta Definitiva en la que, mucho antes de esta investigación, ya explicaba las virtudes de los polifenoles del aceite de oliva virgen. “Las virtudes del aceite de oliva -puede leerse en el libro- se deben primordialmente a su alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados –especialmente el ácido oleico– y vitamina E así como a la presencia de tocoferoles y polifenoles, responsables de su actividad antioxidante. Aunque también contiene ácidos grasos saturados (8%-14%) y ácidos grasos poliinsaturados (4%-20%). Es más, la vitamina E del aceite de oliva se encuentra en forma de alfatocoferol cuya actividad antioxidante es diez veces mayor que el gamma-tocoferol, forma natural de la vitamina E de los aceites de semillas”.Añadiendo luego: “Está demostrado que el aceite de oliva –que, entre otras cosas, retarda el envejecimiento– aumenta el nivel de ‘colesterol bueno’ gracias a sus esteroles, previene la arteriosclerosis y las enfermedades cardiovasculares así como la acidez gástrica, las úlceras de estómago y las gastritis, mejora las funciones cerebrales, estimula el crecimiento óseo, coadyuva en la regeneración de las cicatrices de la piel –es excelente para el cuidado del cutis–, favorece la absorción del calcio y la mineralización de los huesos y ayuda a regular el intestino. Eso sí, asegúrese de que es aceite de oliva prensado en frío”.
En suma, el equipo de científicos de Eurolive Projectha corroborado simplemente lo que ya se sabía.