Demuestran el efecto negativo de las zonas geopatógenas

 

Un equipo austriaco de científicos ha demostrado el impacto negativo para la salud tanto de las corrientes subterráneas de agua como de las radiaciones terrestres… y ha desarrollado además un método para neutralizarlo: una estructura fabricada con una aleación de aluminio que se monta en el techo de las habitaciones en las que existen trastornos geo-patógenos. El aparato –denominado Geo-Onda e inventado por Adolf Wiebecke protege en particular el sistema inmune y es especialmente útil cuando se sufren problemas cardiovasculares y del sistema nervioso. Lo que no han desvelado es cómo funciona el invento a pesar de lo cual ya hay aparatos instalados en 50 clínicas europeas de grandes capitales como Viena, Munich o Salzburgo. El trabajo ha sido publicado en la revista Research in Complementary and Classical Natural Medicine de Basilea.
En el equipo de investigación estaban Gerhard W. Hacker -jefe del Instituto de Investigación de Cuestiones Básicas y Fenómenos Límite de la Medicina- y Gernot Pauser -anestesiólogo y experto en cuidados intensivos-. Para los ensayos se recurrió al GDV (Gas Discharge Visualization) (vea en nuestra web –www.dsalud.com- el reportaje que publicamos en el nº 27 sobre ello), dispositivo inventado por el físico ruso Konstantin Korotkov –miembro por cierto del Consejo Asesor de Discovery DSALUD– con el que se realizaron 135.000 mediciones a fin de compararlas y analizarlas según criterios estadísticos.
Los efectos de las zonas geopatógenas se midieron en un laboratorio del Hospital de San Juan en Salzburgo comprobándose que las corrientes subterráneas de agua influyen sobre todo en el sistema inmune y en la glándula pineal -responsable de la producción de melanotonina- así como en el sistema circulatorio.
La Geo-Onda, según asegura el quipo que lo ha estudiado, está siendo útil en numerosas patologías lo que demostraría que muchas dolencias pueden somatizarse a consecuencia de las zonas geopatógenas en las que muchas personas viven sin saberlo (para más información lea en nuestra web el reportaje que publicamos en el nº 4 de la revista así como en la sección “Casa Sana” que apareció en el nº 15).