Denuncian las mentiras sobre Ozonoterapia del Dr. Jerónimo Fernández Torrente y de Begoña Barragán

Publicadas en agosto en el diario El Mundo

Según el Dr. Jerónimo Fernández Torrente, Coordinador del Observatorio contra las pseudociencias, pseudoterapias, intrusismo y sectas sanitarias de la Organización Médica Colegial (OMC), la Ozonoterapia no debería permitirse ya que no hay “evidencia científica creíble” que avale su uso como terapia médica, no hay ensayos a doble ciego que demuestren nada más allá del efecto placebo, no está aprobada por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ni por la FDA y existen “informes y artículos médicos sobre muertes de pacientes con este método”. Agregando que el ozono es peligroso porque aumenta la producción de hormonas tiroideas y en las personas con antecedentes cardiovasculares y en las hipertensas el incremento de producción de adrenalina y noradrenalina puede ser un problema. Según Fernández Torrente es cierto que médicamente se usa oxígeno para subir su nivel de saturación en sangre así como oxígeno a presión -hiperbárico- para algunas patologías pero a su juicio eso no justifica la Ozonoterapia.

A tales “argumentos” se sumaría la presidenta del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC) Begoña Barragán –empresaria sin estudios de Medicina, Farmacia, Veterinaria, Biología, Química, Física, Nutrición u otra disciplina sanitaria- según la cual en Estados Unidos está “prohibido el uso y venta de máquinas de ozonoterapia”, “no hay ningún estudio científico que valide su utilidad en tratamientos contra enfermedades como el cáncer” y además las terapias con ozono pueden ser perjudiciales ya que se trata de “un gas tóxico”.

Todo ello se recoge en un artículo publicado el pasado 14 de agosto en la sección de Salud del diario español El Mundo titulado La ozonoterapia es un engaño mayúsculo que debemos denunciar que firma

Laura Tardón, Premio de Periodismo Instituto Roche que le otorgó la fundación creada por la empresa fabricante de fármacos oncológicos Roche Farma España. Así lo recuerda de hecho en el primer párrafo de su Carta de Réplica la Junta Directiva de la Asociación Española de Profesionales Médicos en Ozonoterapia (AEPROMO), entidad científica sin ánimo de lucro que integra a los médicos colegiados españoles que utilizan esta terapia ampliamente validada. Réplica que empieza diciendo sobre el texto de ese diario: “El artículo está lleno de errores infundados, contiene información sesgada sin comprobación y está confeccionado a partir de medias verdades y de acusaciones sin fundamento. Tomando prestada la frase de uno de sus entrevistados Laura Tardón califica la ozonoterapia de ‘engaño mayúsculo’. Y con ello está diciendo que estamos deliberadamente engañando a nuestros pacientes. Grave acusación que al no haber sido contrastada nos coloca en situación de indefensión”.

La asociación explica luego que la Ozonoterapia es un “acto exclusivamente médico” que en España solo pueden practicar licenciados en Medicina colegiados y debidamente formados de los que “un importante número son especialistas en diferentes ramas de la Medicina e incluso jefes de servicio en hospitales públicos”.

Por lo que se refiere a la falsa y despectiva aseveración de que ‘la ozonoterapia no parece tener límites en su poder de curación” AEPROMO responde que “sí tiene límites y la lista de enfermedades tratables se enumeran en la Declaración de Madrid sobre la Ozonoterapia (Isco3, 2ª. ed., 2015) que es el documento de referencia mundial para su práctica y está traducido a doce idiomas. Las dos ediciones de este documento (2010 y 2015) que aúna los criterios de su práctica fueron oficialmente presentadas en congresos organizados en la Real Academia Nacional de Medicina”.

Por lo que al Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC) se refiere AEPROMO recuerda que es una organización patrocinada por las compañías farmacéuticas fabricantes de medicamentos contra el cáncer Astellas Pharma, Ferrer y Roche por lo que las afirmaciones de su presidenta se descalifican por sí mismas “al tener un claro conflicto de intereses”. Añadiendo que además AEPROMO jamás ha pregonado que el ozono pueda curar el cáncer sino que sirve como “tratamiento complementario, coadyuvante o paliativo”.

Sobre la “toxicidad del ozono” manifiestan que si bien inhalarlo puro respirándolo es tóxico la mezcla médica ozono-oxígeno usado en las concentraciones terapéuticas pautadas no lo es y por eso “deben usarlo exclusivamente profesionales de la salud debidamente formados en su manejo y administrado exclusivamente mediante equipos que tengan el marcado CE con clasificación IIb; es decir, la misma clasificación que posee un desfibrilador o un bisturí eléctrico”.

En cuanto a la afirmación de que la Ozonoterapia no tiene fundamentación científica ni publicaciones que la avalen AEPROMO asevera que es igualmente  “falsa” afirmando al respecto con contundencia: O la ignorancia es supina o hay mala intención. Una simple búsqueda por internet permite encontrar en MedLine 3.153 registros referidos a ozonoterapia, de ellos 235 estudios clínicos publicados en PubMed. Además AEPROMO cuenta con la Revista Española de Ozonoterapia, indexada en Dialnet y Latindex. Es una revista científica en línea, con revisión por pares, de acceso gratuito y de publicación anual que se edita desde 2011 de forma ininterrumpida”.

Igualmente califican de falsa la afirmación de Fernández Torrente de que la Ozonoterapia no está aprobada ni por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ni por la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos. “Al buscar entre las sustancias activas en investigación -explican- se encontrará que el ozono sí aparece como sustancia autorizada; se encuentra durante el proceso de registro de un ensayo clínico en el portal de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), en la página de EudraCT https://eudract.ema.europa.eu/results-web/. Por otra parte, la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) ha autorizado en España la realización con ozono de al menos  un par de ensayos clínicos, un estudio post-autorización de seguimiento prospectivo (EPA-SP) y otro tipo de estudios post-autorización”. Comentando irónicamente AEPROMO luego: “Fernández Torrente olvida deliberadamente o tal vez ignora que la ozonoterapia se practica eficientemente en 23 Unidades de Dolor de hospitales públicos de nuestro país”.

Es más, recuerda que hoy se usa en la sanidad pública de otros muchos países: desde Portugal hasta Omán pasando por Rusia, Grecia, Turquía, Ucrania, Brasil, Cuba, Emiratos Árabes Unidos o China. Aclarando por lo que a Estados Unidos se refiere que a pesar de que la FDA no reconoce el ozono como aplicación médica de utilidad conocida se practica legalmente en 15 de sus estados como terapia no convencional.

AEPROMO agrega que la afirmación de Fernández Torrente de que la Ozonoterapia ha causado “muertes” es también absolutamente falsa: Eso nunca ha ocurrido y mucho menos en territorio español. Por el contrario, la  medicación alopática sí ha matado personas. Haciendo analogía, si se administra mal la quimioterapia también puede producir efectos letales”.

AEPROMO dedica luego en su carta espacio a aclarar que las muertes hospitalarias no debidas a causas naturales o enfermedad se deben a errores en los protocolos médicos o a los fármacos con conocidos efectos adversos graves que aun así se utilizan. Tras lo cual añaden: “El uso del ozono ayudaría a reducir en mucho todo lo descrito. Por ejemplo, las infecciones nosocomiales se reducirían drásticamente gracias a las propiedades bactericidas del ozono y se reducirían los altos costos de la seguridad social en fármacos que se administran muchas veces de forma indiscriminada e innecesaria creando resistencia medicamentosa”. Algo que si no se hace -afirman- es porque tal medida entraría “en conflicto directo y frontal con los intereses de las farmacéuticas que están muy interesadas en mantener enfermos crónicos porque de eso viven“. Añadiendo: “Estamos seguros de que si el ozono se pudiese envasar y vender en farmacias farmaindustria ya se hubiere apropiado de él. Esa es la cruel y real verdad que hay detrás de la guerra contra la ozonoterapia”.

AEPROMO recuerda asimismo que todos sus congresos se han realizado -sin excepción- en facultades de Medicina de universidades públicas españolas -como la Complutense y la Rey Juan Carlos de Madrid- así como en la Real Academia Nacional de Medicina y que sus actividades científicas y cursos de formación han sido siempre inauguradas por representantes de la Consejería de Sanidad de Madrid y de las universidades.

AEPROMO termina reconociendo que tienen conocimiento de que “un número muy reducido de profesionales de la salud sí pregona la ozonoterapia como la ‘que cura todo’, incluyendo el cáncer y el sida, pero es algo a regular y controlar a través de los organismos competentes con los cuales siempre hemos estado abiertos a colaborar (…) El grueso de los médicos ozonoterapeutas utiliza la terapia de forma correcta y bajo los preceptos científicos de la misma”.

El comunicado concluye diciendo: “Que quede claro: AEPROMO no está diciendo, ni por activa ni por pasiva, que estamos en contra de la medicina convencional alopática ¡De ninguna manera! Somos médicos y la practicamos diariamente. Debemos conocer los medicamentos, los efectos secundarios que producen y tenerlos muy en cuenta en el momento de recetarlos a los pacientes. La ozonoterapia se encuadra dentro de las técnicas de nuevas tecnologías que complementan y facilitan los tratamientos convencionales. Es una herramienta más del arsenal terapéutico del médico”.

Hasta aquí el resumen de la Carta de Réplica de la Asociación Española de Profesionales Médicos en Ozonoterapia (AEPROMO), miembro por cierto de la Federación Internacional de Ozono Médico (IMEOF) -su web es http://imeof.org– ya que son miles de médicos los que la usan en el mundo. De hecho la doctora Adriana Schwartz, presidente de esa entidad, se ofreció formalmente en su día a la Organización Mundial de la Salud (OMS) para afrontar las epidemias del virus del ébola con ozono dado que se trata de un potentísimo antimicrobiano eficaz y muy barato que lo destruye, colaboración que las farmacéuticas impidieron de inmediato.

Por lo que a la formación y profesionalidad de quienes la practican se refiere vamos a limitarnos a citar a varios de los ponentes que han participado en España en alguno de sus congresos ya que su simple mención deja en ridículo a quienes la critican mintiendo con tanto descaro. Nos referimos al Dr. Siegfried Schulz –profesor de Neurociencia Molecular de la Universidad Philipps de Marburg (Alemania)-, al Dr. Eugenio Luigi Iorio –profesor de la Universidad de Nápoles y presidente del Observatorio Internacional del Estrés Oxidativo de Salerno (Italia)-, al Dr. Joaquín Cabot Dalmau –traumatólogo del Hospital Quirón de Barcelona-, al Dr. Ralf Kleef -director del Instituto de Inmunología (IWIT) de Viena-, al Dr. Lamberto Re –profesor de Farmacología Clínica y Toxicología en la Universidad de Ancona (Italia)-, al Dr. Jaume Graell Massana –director del Instituto Catalán de Reumatología y Enfermedades Óseas-, al Dr. Nabil Mawsouf -profesor y Director de la Unidad del Dolor de la Universidad de El Cairo (Egipto)-, al Dr. Kazuhiro Ito -fundador de la Asociación de Ozonoterapia del Japón y director de la Clínica Ginza Oct de Tokio-, al Dr. Gérard V. Sunnen -psiquiatra y presidente de Ozonics International-, a la Dra. Agne Esther Díaz Riverol -pediatra y Jefa del Servicio de Ozonoterapia del Hospital Pediátrico Provincial de Sancti Spíritus (Cuba)-, al profesor Sergey Peretyagin -presidente de la Asociación Rusa de Ozonoterapia-, al Dr. Juan Carlos Pérez Olmedo –director del Centro de Ozonoterapia Salud de Pontevedra-, al Dr. Ignacio Urtiaga -cirujano vascular y profesor de la Universidad de Zaragoza-, a la Dra. Viviana Clelia Ludi Etchevarren –profesora en la Facultad de Odontología de la Universidad de Santiago de Compostela-, al Dr. José Eleázar Calderón de la Fuente -traumatólogo mexicano-, al Dr. Froylán Alvarado Güemes –presidente de la Asociación Mexicana de Ozonoterapia-, al Dr. Fernando Kirchner Van Gelderen -traumatólogo y director del Gabinet Mèdic Maresme-, al Dr. Sci. Eugeni I. Nazarov -presidente de la Asociación Ucraniana de Ozonoterapeutas y vicepresidente de la Unión Asiaeuropea de Ozonoterapeutas-, al Dr. Antonio Corralero Romaguera -anestesiólogo español-, al Dr. Omar Bracho Molina –director del Centro Hzann de México-, al Dr. Agustí Molins Olmos –director del Centre Mèdic de Barcelona-, a la Dra. Mirta Copello -del Centro Nacional de Referencia de Retinosis Pigmentaria del Hospital Dr. Salvador Allende de La Habana (Cuba)-, al Dr. Michael Schreiber -director de la Clínica Drs. Med. Schreiber de Augsburgo (Alemania)-, a la Dra. Adriana Schwartz –directora de la Clínica Fiorela de Madrid- y a otros muchos médicos internacionalmente conocidos como las doctoras rusas Irina Vorobyova y Oksana Bitkina, el Dr. Josep Gabriel Andrés Ortuño, el Dr. mexicano Benjamín Arriaga Valdez, el traumatólogo español Alejandro González González, el Dr. Rosendo Óscar Bravo Alarcón y el Dr. Ricar Masia Gisbert. Sin olvidar al doctor en Medicina y Ciencias Biológicas Jose Luis Cidón Madrigal que como nuestros lectores habituales saben es experto en Ingeniería Biomédica, Homeopatía, Homotoxicología, Nutrición Ortomolecular, Neuralterapia, Ozonoterapia y Acupuntura que además de profesor en la madrileña Universidad de Alcalá de Henares y presidente del Instituto Hispano-Americano de Investigación y Desarrollo en Medicina Biológica es miembro de nuestro Consejo Asesor y precisamente publicó en junio de 2009 un Tratado de Ozonoterapia en el que aparece numerosísima bibliografía científica sobre el uso del ozono; esa cuya existencia niega con total desfachatez el Dr. Jerónimo Fernández Torrente.

Por nuestra parte debemos agregar que hemos dedicado a la Ozonoterapia varias noticias y tres extensos reportajes que con los títulos Ozonoterapia: una técnica curativa con resultados espectaculares, La Ozonoterapia, eficaz en casos de hígado graso y Utilidad de la Ozonoterapia en cáncer y otras patologías aparecieron en los números 27, 98 y161 respectivamente. El último de ellos -y es el que más molesta a la gran industria- dedicado a las investigaciones sobre la utilidad del ozono en cáncer efectuadas por el Dr. Juan Carlos Pérez Olmedo quien jamás ha afirmado curar ni esta enfermedad ni otras exclusivamente con ozono pero sí ha demostrado sus enormes posibilidades. Y es que aunque intente ocultarse la Ozonoterapia es útil en toda patología en la que haya fenómenos oxidativos, degenerativos, inmunológicos, infecciosos o tumorales porque oxigena mejor los tejidos, desinflama, genera interferón gamma, TNF alfa y otros eicosanoides “buenos” y activa sistemas enzimáticos antioxidantes como la superóxido dismutasa, la catalasa y el sistema glutation peroxidasa. De ahí que el Dr. Pérez Olmedo nos dijera ya entonces: “No albergo la más mínima duda de que el uso del ozono se impondrá antes o después porque es una poderosa herramienta terapéutica que permite tratar eficazmente muchas patologías”.

El lector puede además visualizar en video la entrevista que Discovery DSALUD Televisión le hizo con motivo de la ponencia que dictó durante el III Congreso Internacional sobre Tratamientos Complementarios y Alternativos en Cáncer que se celebró en Madrid en diciembre de 2009 bajo el auspicio de la World Association for Cancer Research (WACR) entrando en el apartado Videos de nuestra web; este es el enlace directo: https://www.dsalud.com/dsalud-tv/utilidad-la-ozonoterapia-la-enfermedad-cancerosa.

Terminamos indicando que son muchos los traumatólogos que utilizan desde hace años el ozono de forma habitual para tratar problemas en las vértebras por lo que resulta incomprensible el inaudito grado de ignorancia de ese representante de la OMC.