Desarrollan un trigo transgénico apto para celíacos

Un equipo de investigación del Instituto de Agricultura Sostenible, el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos -organismos ambos adscritos al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)– y la Universidad de Sevilla coordinado por Francisco Barro ha desarrollado un trigo genéticamente modificado bajo en gliadinas -las proteínas del gluten consideradas responsables de la celiaquía- que consideran idóneo para la mayoría de los celiacos y los intolerantes al gluten (el 7% ya de la población mundial) con propiedades nutritivas "similares" a las del trigo común porque contiene más cantidad de otras proteínas no relacionadas con la patología. Comparado el pan que se hace con la harina de este trigo transgénico con los hechos con harina de trigo "normal" -y con harina de arroz- se llegó a la conclusión de que su calidad es "similar". La idea ahora es dárselo a ingerir a un grupo de celiacos para comprobar que no genera problemas.
Hasta aquí la noticia. Lo que esos investigadores no han aclarado es a qué llaman trigo "normal" o "corriente" teniendo en cuenta que el que se cultivaba hace solo 50 años apenas se comercializa ya pues el que se cultiva y consume masivamente en todo el mundo pertenece a un solo grupo de las 25.000 variedades existentes: las denominadas HYV (High Yield Varieties) o variedades de alto rendimiento. Es más, el ADN del actual trigo hexaploide contiene 42 cromosomas, plasticidad genética tan extraordinaria que permite obtener miles de variantes; de hecho contiene ¡seis veces más genes que el genoma humano siendo capaz de producir la friolera de 24.000 proteínas distintas! Y ello porque nadie pensó que cambiar o silenciar algunos genes que controlan el crecimiento del trigo y cambiaron su metabolismo vegetal pudiera provocar graves problemas de salud pero son ya numerosos los estudios que indican que es el trigo moderno la probable causa de muy diversas patologías; entre otras, celiaquía, obesidad, hipertrigliceridemia, resistencia a la insulina, diabetes tipo II, hipermeabilidad intestinal, autismo, esquizofrenia, hiperactividad y cáncer. ¿Y ahora intentan convencernos de que la "solución" está en una nueva modificación genética? Por nuestra parte lo tienen crudo. Invitamos a leer en nuestra web –www.dsalud.com– el reportaje que con el título La intolerancia al pan y a los productos hechos con trigo es cada vez mayor publicamos en dos partes en los números 163 y 164.