Descubren qué genes permiten tratar con éxito las fracturas con ultrasonidos 

Que tratar fracturas con ultrasonidos de baja intensidad favorece la creación de callo óseo se sabía pero no cuáles son los genes responsables de que se acelere tanto la recuperación del hueso. Bueno, pues un equipo grancanario del Hospital Dr. Negrín de Las Palmas ha logrado descifrar -trabajandocon animales- qué genes se expresan en la creación del nuevo callo. El trabajo es fruto de una tesis doctoral desarrollada por Ainara Arín bajo la dirección del Dr. José Carlos Rodríguez que contó con la colaboración de los doctores Norberto Santana, Antonio Déniz y Leandro Fernández, el veterinario José Luis Martín Barrasa y la bióloga Azoye Cayicó. El estudio -radiológico, histológico y de expresión génica- permitió así saber que la administración continua de ultrasonidos induce sobre todo la expresión de factores de crecimiento insulínicoo IGF.
Lo que la aplicación de ultrasonidos hace es generar presión en el hueso y en los tejidos circundantescomo si se tratara de un masaje que aprieta la zona- incrementando así la expresión local de los genes proliferativos y diferenciadores osteoblásticos responsables del proceso biológico de reparación. La investigación ha permitido constatar además que aumentar el número de dosis no hace que los resultados sean mejores. Es más, algunos genes se infraexpresan si la dosis es excesiva.
Los llamados “factores de crecimiento” no son sino proteínas solubles que regulan acontecimientos claves en los procesos de reparación como la proliferación celular, la capacidad para llevar nuevas células al foco de la lesión, la de diferenciar las células para que cada una realice una función determinada y la de hacer que sean capaces de sintetizar la matriz extracelular necesaria para dar forma al tejido en el que se asienta la lesión. Y el cuerpo las produce a nivel local en la zona lesionada.Pues bien, de todos ellos los ultrasonidos acentúan especialmente los factores de crecimiento insulínicoo IGF. Aumentan significativamente a partir del tercer día alcanzando su actividad máxima a los 10 días para luego ir disminuyendo su presencia progresivamente hasta el día 21.
En suma, aunque otros factores de crecimiento –como el PDGF (derivado de las plaquetas) y el TGF-β (factor de crecimiento transformante beta)- tienen un papel importante en la regeneración ósea este trabajo indica que son los IGF (factores de crecimiento insulínico) los que más se expresan ante la aplicación de ultrasonidos y luego -aunque en menor medida- los BMP2 (proteínas morfogenéticas del hueso)y los VEGF (factores de crecimiento endotelial vascular).