Desidia ante el peligro de los disruptores endocrinos

La Fundación Alborada -entidad española que asiste a personas con sensibilidad extrema a químicos y contaminantes- organizó el pasado 13 de octubre una jornada específicamente dirigida a nuestros representantes políticos -de hecho iba a celebrarse en una sala del propio Congreso de los Diputados pero finalmente no pudo ser- a fin de concienciarles de la necesidad de tomar medidas urgentes ya que en muchos de los productos de uso y consumo diario hay sustancias que actúan como disruptores endocrinos. Sustancias como el bisfenol A, los ftalatos, las dioxinas, los furanos, los insecticidas y un largo etcétera presentes en plásticos, cosméticos, ropa, envases, juguetes, pesticidas y otros muchos objetos de uso cotidiano que acaban acumulándose en nuestros tejidos y órganos alterando todo el sistema hormonal. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido de que la exposición constante a ellos provoca multitud de patologías: desde las tiroideas hasta el cáncer pasando por la diabetes, el autismo, la infertilidad o la obesidad. Pues bien, salvo algunos concejales de varios municipios madrileños no acudió finalmente al acto ninguno en una nueva demostración de que la salud de los ciudadanos les importa muy poco. Ni altos cargos, ni diputados, ni senadores, ni representantes de partidos políticos.

En el acto intervendrían para explicar a fondo el problema la Dra. Pilar Muñoz-Calero -presidenta de la fundación- y otros médicos de prestigio como Nicolás Olea, Ángel Nadal, Juan Antonio Ortega y Jesús Ibarluzea. Asimismo intervinieron representantes de asociaciones ecologistas y de consumo como Dolores Romano y Conchy Martín Rey. Cabe añadir que entre otros preocupantes datos se dio a conocer que el nivel de bisfenol A hallado en la orina de los niños españoles es ¡el más alto de Europa!; sin duda porque el nivel de tolerancia a estas sustancias es mucho menor en los niños. Se puso igualmente de manifiesto que durante el embarazo estas sustancias pueden llegar al feto y provocar muy distintas enfermedades. Y que se ha observado una relación directa entre ciertos tipos de cáncer y la contaminación de cada región. Y lo más importante: todos los presentes coincidieron en aseverar que no hay un nivel "seguro" de  exposición a estas sustancias y debería pues prohibirse sin más su uso.

Cabe añadir que Ruth Echeverría, biofísica y coordinadora de investigación de la Fundación Alborada, comunicó al principio del acto la puesta en marcha de un proyecto internacional de concienciación del problema con el lema Que no te alteren las hormonas (puede informarse de él en www.quenotealterenlashormonas.wordpress.com).